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Equipo Infinito.

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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Psicofonias, Mensajes Desde El Mas Alla



Dentro del universo paranormal, las llamadas “psicofonías” son los sonidos que quedan registrados en grabaciones de audio y que son interpretados como voces de los muertos por los investigadores. El origen de estas documentaciones es algo indefinido. Suele suponerse que el documentalista ucraniano Friedich Jürgenson fue la primera persona en percatarse sobre la existencia de las psicofonías en 1959.

Sin embargo, al parecer existen antecedentes mucho más anteriores. La primera grabación de voces paranormales conocida ocurrió en 1901 en la lejana Siberia, en mano del antropólogo norteamericano Waldemar Bogras, quien se encontraba estudiando a la tribu de los Tohouktchi.

Su intención era registrar los cánticos rituales de los chamanes, por lo que Bogras había llevado uno de los primeros fonógrafos que captaban el sonido a través de una gran trompeta y lo registraba en un rollo cilíndrico. Al escuchar una de las grabaciones descubrió que entre los sonidos propios del ritual, se escuchaban además otras voces que por momentos eran más fuertes que las voces de los chamanes, como si hablaran directamente en la boca de la trompeta.

Dos décadas después, el neurólogo italiano Ferdinando Cazzamalli realizó entre los años 1923 y 1925 algunos experimentos con sujetos que poseían determinados desequilibrios psíquicos. Cazzamalli buscaba la naturaleza física del fenómeno de la telepatía y el mecanismo de producía el traspase de información de una mente a otra.

En sus grabaciones, Cazzamalli recibió extrañas voces paranormales incluso cuando su receptor de radio estaba protegido por una Jaula de Faraday. Esto lo llevó a pensar que la señal portadora de la telepatía dependía de algún tipo de onda electromagnética.

Las primeras psicofonías en cinta magnética proceden del laboratorio de Física de la Universidad del Sagrado Corazón de Milán, realizadas por los padres Gemelli y Ernetti en 1952. Ambos sacerdotes estaban grabando cantos gregorianos en un antiguo aparato, que utilizaba un alambre a modo de cinta magnética, y en una de sus sesiones, grabaron una voz que no debería estar allí. A este primer registro le sucedieron otros y las investigaciones de ambos sacerdotes se prolongó durante toda la década, haciendo diversas pruebas de laboratorio sobre la obtención de voces.

Aunque desde la aparición de los primeros magnetófonos las psicofonías son un fenómeno presente, popularmente se le atribuye el descubrimiento de estas voces del más allá a Friedich Jürgenson.

En el año 1959 Jürgenson se dirigió a un bosque cercano a su casa para poder grabar los trinos de los pinzones para un documental sobre la vida de las aves. Dejó su magnetófono cerca de un árbol y se alejó lo suficiente para que la cinta pudiera registrar con naturalidad los trinos de los pájaros, pero se dispuesto a escuchar la cinta, notó que entre los sonidos de las aves se escuchaban voces humanas que él mismo identificó como palabras en sueco y noruego.

Volvió días después al bosque para grabar nuevamente el canto de los pinzones, esperando que esta vez ninguna voz “ensuciara” su registro, y luego de tomar todas las precauciones para que nadie arruinara su grabación, realizó una nueva. Para sorpresa, otra vez, junto al canto de las aves, se escuchaba una voz, pero en esta ocasión creyó reconocer la voz de su madre, fallecida, llamándolo por el nombre cariñoso y familiar.

Según Jürgenson, en la grabación se escuchaba algo así: Friedel… mi pequeño Friedel… ¿Puedes oírme?.

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