Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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viernes, 3 de abril de 2020

Los Thugs Asesinos Estranguladores de la Diosa Kali


En la India, existe un culto secreto a la diosa Kali desde la edad media, a sus miembros los denominan los Thugs(Tuges) grupo que al parecer llegaron a ser los responsables de hasta 30000 muertes al año según registros, las victimas desaparecían en los caminos de la India para siempre.

Este culto o religión empezó como una secta expandiéndose por toda la India formando una red de fraternidades secretas que tenían como base una creencia mitológica que dice así: Una vez un monstruo quiso devorar el mundo, Kali se puso en frente para asesinarlo pero por cada gota de sangre derramada surgía un nuevo demonio, de pronto los demonios eran mayor numéricamente, entonces Kali creo dos hombres a los cuales les dio un trozo de su desgarrada falda que ellos usaron para estrangular al monstruo.

Este relato es la base de su culto a la que se suma la creencia que por cada homicidio realizado con una pañoleta amarilla o Rumal se evitaba la llegada de Kali diosa de la destrucción por 1000 años, también que los que realizaban el asesinato se quedaban con todo lo que tuviera la victima saqueándola y enterrándola en lugares donde nadie los encontraría.

Existe mucha controversia sobre sus orígenes ya que entre ellos se menciona que provienen de entre siete tribus musulmanas, pero su culto no muestra ninguna influencia Islámica al ser dirigido hacia la diosa tántrica hindú Kali, tal es la devoción de sus creyentes que ser un asesino seguidor de Kali es considerada una profesión sagrada y honorable donde la ética no es parte de este entorno.

Su modus operandi era que en los caminos fingían ser viajeros que estaban de pasada juntándose con otros mercaderes, viajeros, mensajeros, invitados de bodas, etc. En el camino podían estar días conviviendo hasta entablar confianza, en un momento en que todos estaban con la guardia baja, los thugs los mataban estrangulándolos, para desvalijarlos y enterrarlos o algunas veces arrojándolos a un pozo. Este método fue transmitido de generación en generación variando pequeños detalles en el tiempo y en las distintas regiones en la gran extensión de la India.

La India a menudo la describen como un continente entero por el tamaño de su extensión y por la diversidad de tribus y reinos a lo largo de su historia, sus variadas creencias en sus distintas regiones son conocidas y aceptadas, la religión secreta de los Thugs asi como el asesinato y el robo ritual también fue aceptado por algunos reinos que se beneficiaron al recibir algún porcentaje en estos saqueos hechos en otras regiones mientras protegían a los miembros thugs en sus tierras. Los familiares de estos miembros no siempre estaban enterados de sus actividades ni que pertenecían a esta secta secreta y solo esperaban cuando estos desaparecían por semanas, asi la gente de la India aguanto en silencio esta creencia hasta que llego el martillo británico aplastándolos a principios del siglo XIX.

Las actividades asesinas no pasaron desapercibidas para los británicos, pero este problema no les era de importancia inmediata, sin embargo Sir William Henry Sleeman al ver que la burocracia de la milicia Británica le impedía actuar, pidió su traslado al servicio civil siendo nombrado magistrado en 1822. Sleeman sentía mucha simpatía por la cultura Hindú y desde ahí toda su vida se dedicó a erradicar la secta de los Thugs desapareciéndolos casi por completo. Los primeros años puso empeño en investigar recopilando relatos de los campesinos e incluso encontrando las tumbas poco profundas que eran usadas para dejar los cuerpos, en una se horrorizo al encontrar hasta 500 cadáveres.

Existe una pequeño caserío llamado Sleemanabad donde Sleeman regalo a un grupo de campesinos las tierras que le fueron concedidas por la corona 96 acres y donde fueron juzgados varios thugs en su momento, ahí el recuerdo de Sleeman el represor de los thugs es venerado en un santuario por los pobladores.

En la actualidad el fenómeno de los thugs ha disminuido hasta casi desaparecer, existen sectas que siguen realizando sacrificios humanos aunque en un número reducido de víctimas, incluso existe una minoría devota de Kali que también se hacen llamar thugs pero no comparten el mismo punto de vista que los antiguos asesinos estranguladores.

La Princesa Tirana Inca


Se le conoce como la princesa tirana a Ñusta Huillac (Ñusta= princesa), hija del último gran sacerdote Inca Huillac Huma. Fue una muy bella y fiera guerrera la cual lidero un grupo de rebeldes que se resistieron a la conquista española que con un odio mortal no tenía piedad en cada encuentro con los invasores.

Su historia se remonta al otoño de 1535 cuando su padre, ella y su comitiva fueron capturados y llevados por Diego de Almagro. En un momento en que se organizó un escape, ella junto con su padre y varios de sus guerreros escaparon a la pampa del Tamarugal refugiándose en los bosques de tamarugos.

Ahí fue donde ella lidero un grupo de rebelde que tenían por objetivo reestablecer el poder Inca en su nación invadida. Sus enfrentamientos y crueldad para con los españoles fue tal que la apodaron la “Tirana del tamarugal.”

La Tirana organizo varios enfrentamientos, siempre buscaba blancos que atacar, en eso un expedicionario portugués llamado Vasco de Almeida perdió su ruta de Huantajaya donde explotaba la mítica mina del sol. Con sus sentimientos de odio encendidos contra los españoles condeno que todos los capturados murieran, sin embargo al conocer al apuesto Vasco de Almeida quedo perdidamente enamorada de él, lo cual afecto su juicio e invento la forma de abogar por su vida, fue según dicen el comienzo de su ruina.

Tuvieron un romance clandestino en la pampa del Tamarugal, sin embargo esto no podía durar mucho tiempo, en sus conversaciones, Almeida le conto sobre su religión y de como ellos creían en la vida más allá de la muerte, así convenció a la Ñusta para que fuera bautizada para así tras su muerte, renacer en el mas allá y retomar su relación por siempre. Esta conversión fue tomada a mal por sus guerreros y súbditos y posteriormente descubrieron su relación considerando una alta traición. Ambos murieron por varias flechas mientras trataban de huir, en su lugar de muerte se erigió una cruz que marcaba su último lugar bajo la religión cristiana.

Toda la localidad recibió el nombre de localidad de la Tirana y en 1540 cuando el misionero Antonio Rendón pasaba por el pueblo, encontró entre las ramas la cruz de madera. Se enteró de los sucesos y ordeno construir una iglesia dedicada a “nuestra señora del Carmen de La Tirana” en honor a una historia de amor de la que se prendo.

Umibozu


Es un espíritu perteneciente al folclore japonés o más precisamente un Yokai del mar, su nombre significa “monje marino” posiblemente asociado a la descripción que se tiene de él que resalta el hecho de poseer una gran cabeza redonda al estilo de los monjes budistas, pero de color oscuro, se desconoce cómo es la forma de su cuerpo ya que solo se le nota los hombros y cabeza. Pero veamos más de este espíritu oriental…

El origen de este espíritu no está claro pues entre sus versiones se baraja el mito de que pudo nacer de la muerte de varios monjes ahogados por antiguos aldeanos furiosos con ellos los cuales fueron arrojados al mar, estos al tener una muerte trágica en conjunto unieron sus espíritus transformándose en un solo ente.

Sin embargo otro origen también se escucha, pues dicen que Umibozu es un antiguo monstruo marino que vive desde siempre en las profundidades del mar interior de Seto, a él le atribuyen ser el engendrador de una gran variedad de espíritus acuáticos así como tener el poder de crear fuertes tormentas y corrientes marinas.

Al parecer esta criatura aunque es solitaria también se menciona que pueden existir varias de esta misma especie pues este mito está asociado a otra tradición japonesa que refiere que las personas que mueren sin tener a nadie que cuide de erigir sus tumbas o cuide de sus almas entonces estas se refugiaran en el mar formando así a un Umibozu.

Umibozu está asociado a los tsunamis y maremotos por eso los pescadores japoneses tienen la costumbre de ofrecer la primera pesca del día a este espíritu, que normalmente esta mar adentro.

Si alguien se topa con él o con su gran cabeza oscura que sobresale en el mar en las noches tranquilas, es suficiente mantener silencio y no mirarle, pues se dice que puede que este meditando u orando, pero hay de aquel que le dirige la palabra haciéndole enfurecer, pues de un golpe puede hacer zozobrar al barco o hundirlo poco a poco según el tamaño.

Pues entre sus historias que se tiene de Umibozu es que si llaman su atención él les pide un barril a la tripulación la cual llena de agua de mar y poco a poco va tirándoles agua de mar hasta que termina ahogando a todo en el barco. Para evitar este trágico suceso es necesario darle un barril sin fondo.

En otra historia un barco se encontró en una gran tormenta que salió de la nada, cuando el capitán se dio cuenta que era Umibozu quien la ocasionaba decidió saber el porqué del enfado, así que reviso a la tripulación y descubrió que alguien había subido a una mujer sin consentimiento.

Lo único que pudieron hacer fue echarla por la borda acto que termino calmando al Yokai y al clima pues este volvió casi de inmediato a la normalidad, la ira de Umibozu fue calmada por la ofrenda de la mujer.

miércoles, 1 de abril de 2020

Los Juguetes


A un amigo de la madre de María se le había muerto su hija por una enfermedad a la edad de 11 años y, como la niña tenía muchos juguetes, se los regaló a María para que se los diera a su hija menor para que jugara. 

En cierta ocasión los juguetes habían quedado en el dormitorio de María, al fondo de la cama, porque su hija había estado jugando allí. 

Era de noche, todo el mundo dormía en la casa y ella acababa de acostarse también.

Estaba por dormirse cuando, de repente, sintió que alguien abría la puerta del dormitorio. Pensando que podría ser alguna de sus hijas que no podría dormir levantó la cabeza para verla y escucharla, pero grande fue su sorpresa al ver a una joven, de vestido celeste, con una muñeca en la mano que caminaba hacia al fondo de su cama. Aunque quería no podía decir nada, porque parecía que algo se lo impedía. 

La joven se arrodilló ante los juguetes que estaban en el suelo y desapareció de la vista de María. Pensando que la niña estaba aún al fondo de su cama la mujer se levantó y fue hasta allí, pero grande fue su sorpresa al descubrir que no había nadie en ese lugar y solo estaban los juguetes que le habían regalado a su hija.

Se volvió a acostar y no se animó a contar nada de lo ocurrido a su familia pero, días después, vio a su madre y le pidió que le consiguiera una foto de la niña que había fallecido. 

Pasaron varios días y su madre la llamó para decirle que tenía una foto de la niña. Cuando fue a su casa y vio la foto, María se quedó sin palabras… la niña a la que había visto en su casa era la misma de la foto…. Fue entonces que le contó a su madre el relato y también a su familia.

La Chica del Asiento de Atrás


Julián acababa de terminar su turno de noche, únicamente debía dejar el autobús en la cochera antes de regresar a casa, un trayecto de unos 25 minutos que siempre se le hacían eternos.

Mientras transportaba pasajeros su trabajo era entretenido pero, con el autobús completamente vacío, los minutos se volvían horas. Además estaba especialmente cansado, ya que la noche anterior apenas había dormido cuatro horas. Mientras conducía, el sueño le iba venciendo y sin querer pegaba algún pequeño cabezazo.

Se durmió apenas unas décimas de segundo, tiempo suficiente para perder el control del autobús y pegarse el susto de su vida al encontrarse en mitad de la calzada a una chica que, asustada, trataba de esquivar el pesado vehículo. Todo fue en vano: la velocidad a la que iba el autobús, unida al estado de aletargamiento del conductor provocaron que, incluso pisando el freno hasta su tope, el vehículo arrollara a la joven.

Julián quedó en shock, sin duda el accidente había sido su culpa y la chica estaba muerta, de eso no había duda. Mirando por el espejo una vez detenido el autobús, se podía ver como el cuerpo boca abajo estaba destrozado. No había nadie cerca que hubiese visto el accidente y miles de ideas se agolparon en su cabeza. Se imaginó en la cárcel y sin nadie que pudiera llevar el pan a la mesa de sus dos hijos. En el mejor de los casos perdería su trabajo ya que había excedido las horas legales en que podía conducir un trasporte. Seguro que su jefe, cuando se iniciara una investigación, le echaría a la calle antes de buscarse problemas él mismo.

Asustado y aún confuso pegó un acelerón comprobando que no hubiera nadie cerca que pudiera identificarle, escapó de allí sin tan siquiera bajarse del vehículo y en su huida no respetaba señales de tráfico ni los límites de velocidad. Una fuerte culpa le oprimía el pecho y como por instinto miró por el espejo interior del vehículo, no había nadie en los asientos, pero sentía como dos ojos le punzaban en la nuca, como si alguien le mirara fijamente. Entonces la vio…

En el último asiento había una chica sentada que no dejaba de mirarle, giró su cuerpo para revisar la parte de atrás sin usar el espejo, pero no había nadie. Temblando y con el cuerpo casi agarrotado por el miedo, regresó su mirada a la carretera, pero casi involuntariamente volvió a mirar por el espejo. La chica se levantó y comenzó a avanzar hacia él, de nuevo se giró y no pudo ver a nadie. Un nuevo escalofrío le recorrió la espalda, estaba tan asustado que quería bajarse del autobús y salir corriendo, pero incluso para eso era demasiado cobarde.

Julián se giraba una y otra vez a mirar la parte trasera del vehículo, no había nadie, pero él sabía que estaba ahí, podía sentir su mirada clavándose en él. No se atrevía a mirar ese espejo que parecía tener algún extraño vínculo con el mundo de los muertos. Pero como la polilla que se acerca demasiado a la llama y acaba quemándose por no poder controlar sus instintos, Julián miró una vez más por el espejo.

La chica no se había movido desde la última vez, estaba en el mismo lugar, como congelada, pero al regresar la mirada de Julián al espejo fue como si se reactivara, avanzó inexorablemente hasta el asiento del piloto mientras Julián, paralizado, no podía apartar la mirada de la joven que se le acercaba hasta que extendió su mano y agarró el hombro del conductor.

Julián sintió que un frío intenso le quemaba el hombro pero, justo un segundo después, una fuerte luz le alertó de que debía mirar de nuevo hacia la carretera. Allí, un camión le avisaba con sus luces de que estaban a punto de colisionar. Julián giró bruscamente el volante y el autobús perdió el control precipitándose por una ladera, el viaje terminó tan bruscamente como comenzó al impactar de frente contra un enorme árbol que se doblegó ante varias toneladas de acero.

El hombre despertó un día después en el hospital, la mirada incriminatoria de una enfermera le alertó de que algo iba mal, deseaba que todo fuera tan sólo un sueño o mejor dicho una pesadilla, pero una pareja de policías que habían estado esperando en la puerta de su habitación apareció tras que la enfermera les comunicó que él había recobrado la consciencia.

“Buenas tardes, señor, estamos aquí porque existen indicios de que el autobús que usted conducía atropelló a una joven la noche del viernes, se han encontrado restos de sangre que coinciden con los de la víctima y un fuerte impacto en su carrocería. ¿Reconoce usted a la chica de esta foto?”

Julián palideció al reconocer al fantasma que vio en el espejo e inmediatamente sintió de nuevo un frío desgarrador en el hombro. La chica aún seguía con él, esperando que cometiera el error de mirar de nuevo a un espejo para llevárselo con ella… Entonces Julián rompió en llanto y confesó todo a los policías…

Las Luces del Mal


Esta leyenda narra la historia de una mujer española que emigró junto a su esposo a Alemania para buscar un mejor futuro, encontrándose allí con una experiencia espeluznante mente terrorífica que la dejó marcada para siempre. 

La joven pareja llegó a la región de Baviera, en donde el hombre iba a trabajar en un banco y ella como maestra en una escuela de tiempo completo. Lo primero que hicieron fue alquilarse una casa en las afueras de Múnich.

 La casa era muy pequeña y apenas tenía las comodidades básicas, pues el dinero con el que contaban era escaso y había que ahorrar lo más que se podía para formarse un porvenir. Lo que nunca sospecharon los nuevos inquilinos era que la casa había sido edificada en el Siglo Diecinueve y que tenía visitantes misteriosos.

Al principio todo parecía en calma y la joven pareja se adaptó rápidamente al pequeño lugar, pero al cabo de un tiempo comenzaron a sentir algunos ruidos extraños… Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que la joven mujer mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. La joven se asustó pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas.

Los ruidos en las casas viejas son normales, ya que el paso del tiempo ha hecho su obra, pero los rasguños en la cama era lo que verdaderamente preocupaba a la joven mujer, porque tiempo atrás había leído que esa era la forma en que algunos visitantes del mas allá comunicaban su presencia en el lugar…

La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, cuando de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, de color rojo profundo y brillantes, comenzaron a salir de abajo de la cama.

Lentamente subieron ante la atónita mirada de la mujer que no podía creer lo que veía, ascendieron hasta ponerse encima de ella y bailaron en un loco frenesí… La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?

Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes… Gritó y su marido se sobresaltó en el baño, cuando él iba a salir la puerta se cerró de golpe, quedando hermética e imposible de abrir. La joven sufrió una increíble paliza que la dejó maltrecha y llena de espanto, pero no pudo hacer una denuncia porque ¿qué departamento de policía iba a escuchar semejante historia sin echarse a reír o, lo que es peor, acusar a su esposo de ser el autor de la golpiza?

Ese mismo día la pareja decidió volver a España y salió de la casa entre lágrimas y terrores, para nunca más volver… Al cerrar la puerta por última vez, un susurro al oído les dijo “¿Y ahora adónde vamos? ¡Yo voy con Ustedes a donde vayan!”…

miércoles, 11 de marzo de 2020

El Casino del Diablo


En lo alto de un cerro de la ciudad de Hermosillo, Estado de Sonora, se pueden ver las ruinas de lo que fuera un gran casino, el mejor lugar para bailar y festejar desde un cumpleaños hasta la alegría de la vida. Durante el día el sol del desierto hace que las ruinas se vean tristes, como un lugar donde no vive nadie. Pero por las noches las paredes cobran vida, tanto que si alguien se acercara podría escuchar voces, música y ruidos de gran baile…

El casino era el sitio preferido de los jóvenes, pues allí se hacían bailes donde los muchachos podían encontrar a la mujer de sus sueños y las muchachas conseguir un buen candidato.

Un 31 de diciembre se iba a dar un gran baile de fin de año, así que todas las muchachas querían tener el mejor vestido para la fiesta. Entre todas las jóvenes había una bella muchacha llamada Linda, tenía 16 años y el día del festejo arregló lo que se iba a poner y se tardó horas frente al espejo peinándose. Cuando ya estaba lista, fue a avisarle a su mamá, quien estaba en cama, enferma.

“Mamá”, le dijo, “me voy al baile”. “¡No mi hijita! ¿Cuándo me pediste permiso?”, respondió la madre… “Pero mamá”, dijo Linda en tono de protesta y su madre respondió cortante: “¡Nada! No te dejo ir. Además hoy es noche de Año Nuevo y tienes que pasarla con tu familia”.

En ese momento para Linda pudo más la fiesta que los regaños de la mamá, así que salió a escondidas diciéndose a sí misma: “¡Al fin que no necesito de su consentimiento para divertirme!”.

Cuando la muchacha llegó al casino, todos voltearon a verla, era la joven más hermosa de la noche por lo que le llovieron proposiciones para bailar, pero Linda no aceptó.

Entre los asistentes se encontraba un guapo muchacho llegado de Europa, de cabello muy negro y ojos enormes, vestido elegantemente. Nadie lo conocía, así que todos se preguntaban quién sería ese hombre misterioso…

Mucha fue la sorpresa de Linda, cuando el desconocido se le plantó enfrente invitándola a bailar. La muchacha quedó como hechizada, se dejó llevar hasta el centro de la pista y ahí bailaron y bailaron en medio de las miradas de los demás.

En determinado momento Linda empezó a sentir mucho calor y mucho ardor en la espalda. Sentía que algo la quemaba. Temerosa volteó a ver qué era y se encontró el brazo y la mano del joven marcados en su vestido, como cuando marcan a los becerros. Su vestido se estaba quemando y el aire olía a azufre. Volteó hacia abajo y vio con horror que el muchacho, en vez de pies, tenía una pata de gallo y otra de caballo. Linda se desmayó y no supo más de sí…

Inmediatamente por todos lados empezó a surgir fuego y los jóvenes asistentes tuvieron que escapar del lugar como pudieron. El casino ardió hasta que sólo quedaron las paredes que hoy en día todavía se observan. Del joven extraño no se volvió a saber y de Linda, unos dicen que murió, otros que anda perdida por algún lugar, pero la mayoría asegura que está con el diablo…