Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.

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sábado, 11 de julio de 2015

Duende En La Sala 3

Durante siglos, el imaginario popular ha concebido la existencia de unas criaturillas maliciosas y escurridizas, asociadas a lo oscuro y demoníaco, que remiten al mismo tiempo a los dioses de las mitologías antiguas de Europa, tales como la nórdica, la irlandesa o la escocesa. Estos seres, conocidos como duendes (duen de casa, dueño de casa), son considerados criaturas con rasgos humanoides de pequeña estatura y otras características que varían según el folclor popular, pero generalmente son representados con orejas puntiagudas y de color de piel verde o tal vez roja o, según versiones, negra. En lo que coinciden todas las descripciones es en afirmar su carácter maléfico, cambiando de sitio los objetos en la casa o lugar del que se "adueñan", provocando semi-apariciones y ruidos extraños o rozando de forma imprevista con sus largas uñas a las personas que habiten allí.

El caso en cuestión, a continuación, ocurrió en la ciudad costera de Riohacha, en Colombia. Hay testimonios reales de personas que experimentaron en carne propia un fatídico encuentro con uno de estos seres, y aunque no sean considerados lo suficientemente peligrosos, sí que han logrado provocar grandes sustos e incertidumbres entre la gente que ya ha oído de sus avistamientos; y la realidad se torna aquí mucho más oscura que la fantasía al saber que la aparición de este duende no acaeció en una casa de familia o en algún paraje solitario alejado de la ciudad sino en un sitio público al que constantemente confluyen muchas personas cada día, pero que en ciertos horarios es poco concurrido: la sala de cine número 3 de uno de los centros comerciales más reconocidos de la ciudad.

Corría el mes de noviembre de 2013 y ya se empezaba a respirar en la acogedora y tropical Riohacha, la "brisa decembrina" siempre esperada por los lugareños. Para Lucía* había sido siempre muy complicada la interacción social. Chica tímida de 21 años, con exceso de trabajo incluso en fines de semana, sin tiempo suficiente para compartir eventuales salidas con los poquísimos amigos que tenía, cuyo número se podía contar con los dedos de una mano. De personalidad retraída y fantasiosa, Lucía amaba las artes, pues éstas le permitían saborear algo del placer que su visión casi siempre pesimista de la vida y el mundo no le permitía conocer. El cine era lo que más amaba y, por eso, el escaso tiempo del que disponía entre el ajetreo de su trabajo y sus simultáneos estudios universitarios, lo gastaba en disfrutar de una buena función, mucho mejor si iba sin compañía pues podía así poner a volar su imaginación sin miramientos con cada escena.

Como siempre, entró triunfal a la sala 3 y se dirigió al sillón correspondiente. Como era de esperarse, nadie más estaba allí y ella así lo había deseado, pues compró entradas para un horario de lunes en la última función nocturna a la que era muy improbable la asistencia de más personas, mucho más teniendo en cuenta que esa película estaba hace mucho tiempo ya disponible en cartelera. Lucía se arrellanó en su asiento, cerró los ojos con aire triunfal y esperó la proyección... Cinco, diez, veinte minutos. Nada se oía. 25 minutos de tardanza. Estaba realmente enojada y cuando se disponía a levantarse de su silla para hacer el correspondiente reclamo, no pudo evitar sentir las pisadas de alguien que pasaba exactamente por la fila de atrás. Sin pensarlo dos veces, volvió la mirada hacia los asientos traseros vacíos. Nadie ni nada más que la penumbra. Recordó el asunto del retraso de su función y salió disparada a la salida de la sala, pero nuevamente el ruido de los pasos la hizo frenar en seco. Una sensación de frío recorrió su nuca al ver que de la primera fila de sillas por debajo de un asiento descollaba una pequeña carita de... ¿Un niño? ¿Un gato enorme?... Lucía cerró los ojos; sabía que al abrirlos iba a descubrir que en realidad allí no estaba nadie aparte de ella. Y así sucedió. Más tranquila, reconfortándose a sí misma, decidió esperar sentada un poco más; un retraso técnico de la proyección, después de todo, no iba a echar a perder su noche de cine y lo que acababa de ver no era más que una sombra. Sí, estaba segura. Volvió a cerrar los ojos y al momento experimentó el mayor terror de su vida: una a una, todas las sillas empezaron a retorcerse y a crujir como si estuviesen siendo sacudidas por poderosos brazos. Lucía no pudo ver a nadie haciéndolo, sólo le llegaban en la distancia unas agudísimas y penetrantes carcajadas, parecidas a los ladridos de un cachorro. Sacando valor de donde no tenía, corrió y logró alcanzar la puerta de entrada a la sala. Para su sorpresa, todas las luces en el lobby habían sido apagadas. Lucía sacó su teléfono celular y comprobó con gran horror que eran las 2:00 am y que, en ese caso, su película había sido rodada hacía más de tres horas. Ningún ser humano deambulaba por allí. El centro comercial ya había sido cerrado y al sentir que un hombrecillo se acercaba por detrás dando saltitos como de satisfacción, Lucía continuó con su carrera, tropezó brutalmente unos muebles del pasillo y al fin pudo tomar algo de aliento para pedir auxilio. Cada segundo sobrecogedor se le antojaba como una hora entera y la figura cada vez más se aproximaba. Al instante, una puerta se abrió y la voz del guardia de seguridad hizo eco en el oscuro lobby.

- ¿Quién está ahí? ¡Las manos arriba o disparo!

Lucía recobró el sentido entre paredes blancas, con enfermeras pulcramente vestidas que la asistían y un diagnóstico de Trastorno de estrés postraumático aún no totalmente confirmado por un equipo médico. Y, por supuesto, nunca nadie creyó su narración de los sucesos de aquella noche y la tomaron como una chica desequilibrada que se había escondido después de la última función de la sala número 3. Por otro lado, ella aún no ha podido explicarse a sí misma el vacío espacio-temporal de 4 horas en las que estuvo dentro de la sala de cine con una indeseable compañía.

A pocos dio a conocer su experiencia, pero por otros avistamientos de menor o mayor intensidad vividos por personas cercanas a quien escribe estas líneas, han crecido los rumores de lo que puede ocurrir si estás solo o con pocos acompañantes en la sala 3 de ese mismo centro comercial; no necesariamente en la última función pues ya hay comentarios de frecuentes visitantes de esta sala, incluidos algunos escépticos, que han salido de allí con la ropa manchada de tinta o pedazos de ella arrancados y en ocasiones bastante peculiares se han sentido en medio de las filas de asientos, pasos rápidos como de niño, que circulan cerca de las desprevenidas piernas de aquellos que sólo fueron a disfrutar de una película.

Abrahel La Reina De Los Súcubos

Abrahel es un demonio femenino, cuyas características están asociadas con aquellos espíritus nocturnos denominados súcubos. Su nombre comenzó a adquirir cierta popularidad cuando el demonólogo Nicolás Remy la describió en su Demonolatria (1581). Abrahel siempre toma la forma de una mujer alta y de delicadas formas, pero no puede ocultar completamente su naturaleza demoníaca, ya que quien se le acerque lo suficiente, notará que un hedor fétido y nauseabundo brota de su piel.

Según algunos escritos, Abrahel conquistó a un pastor llamado Pierrot en 1581 en una aldea a orillas del Mosela. Abrahel se entregó al pastor a cambio de la vida del hijo de éste, al que mató con una manzana envenenada.

Al darse cuenta Pierrot de su complicidad en el tema se desesperó. Abrahel se le apareció de nuevo prometiendo la resurrección del muerto si era adorado como Dios. Así lo hizo Pierrot y adoró a Abrahel con lo que su hijo volvió pero con una semblanza lúgubre. Al año el demonio abandonó el cuerpo del niño que cayo fulminado despidiento un gran hedor. Fue enterrado de forma oculta.

También es considerada como:

Abrahel, Reina de los Súcubos, demonia que se dedica a seducir a los pobres de espíritu (principalmente a los campesinos y gente de poca instrucción), tomando siempre la forma de una mujer bellísima que los cautiva y dispone de ellos a su antojo, llevándolos a cometer verdaderas locuras.

Nicolás Rémy, que la describe en su Demonolatría con una mezcla de prudente respeto y de temor, aporta un dato que oscila entre la crítica y el elogio, según cómo se lo interprete; al momento de su aparición, y con sólo contemplarla, "todos los miembros del observador se vuelven rígidos".

A los lectores varones de este blog con problemas prostáticos, recomiendo no convocar a este súcubo para soslayar sus padecimientos, ya que Abrahel suele agotar rápido la vitalidad que su presencia otorga. Para aquellos que suelen despertarse con una erección, lamento anunciarles que ya son víctimas nocturnas de Abrahel, y nada puedo hacer para ayudarlos.

Hanako-San La Niña Fantasma de Los Baños

Hanako-San es una niña fantasma (adolescente en algunas versiones) que acecha en los baños de las escuelas japonesas. Los japoneses la llaman “Toire no Hanako-San”, que literalmente significa “Hanako del baño”.

Ella tiene el pelo ligeramente corto, negro y lacio, usa una falda roja y su mirada, según cuentan, es capaz de helarle la sangre al más valiente.

Habita el tercer cubículo de los baños del tercer piso; en otras versiones de la leyenda, el cuarto cubículo; ya que, en Japón, el 4 es considerado un número maldito por su semejanza fonética con la palabra ‘shi’ (muerte). Su espíritu generalmente pena en los baños de mujeres, pero no son pocos los casos de chicos que han salido despavoridos por encontrársela en medio del mal olor, la humedad y la penumbra, ya que ella suele preferir los baños descuidados y poco iluminados, por lo cual los profesores, aprovechándose del miedo que inspira Hanako-San, recomiendan a sus alumnos mantener limpios los baño.

El riesgo de encontrarte con Hanako-San es mucho mayor si estás solo o sola: entonces, ni pienses en abrir la tercera o cuarta puerta, porque allí la vas a encontrar, y la mirada que te dedique rondará tus pesadillas por el resto de tu vida, puesto que la habrás hecho enfurecer al irrumpir su privacidad (eso si consigues sobrevivir)…

Por otra parte, cuentan que, si no abres la puerta tres o cuatro pero sientes una presencia en el baño, muy probablemente se trata de Hanako-San. ¿Existe forma de averiguarlo? Por supuesto, provocándola, incitándola a manifestarse, para lo cual puedes tocar la puerta tres veces, llamarla por su nombre, o hacer la pregunta clave: “¿Hanako, estás allí?”… No es seguro que te responda, aunque si lo hace, la mayoría de versiones cuentan que dirá con voz baja y calmada: “Sí, estoy aquí”. Una vez que sepas que está allí, realmente tendrías que tener agallas para abrir la puerta, pues estará aún más enfadada que en los casos de quienes abren la puerta sin haber preguntado. No obstante, si tienes un examen en el que hayas obtenido la máxima nota, puedes estar tranquilo pues se dice que Hanako-San se calma y desaparece (desvaneciéndose) cuando ve que eres un gran estudiante… Sin embargo, una versión afirma que ella, tengas o no el examen, desaparecerá metiéndose en el inodoro y accionando la válvula…

Ahora bien, hasta ahora solo se ha presentado la visión más extendida de la leyenda, ya que existen conocidas variaciones en las que Hanako-San se manifiesta de formas sencillamente aterradoras:

• En la prefectura de Yamagata, cuentan que Hanako-San no siempre responde con voz calmada: puede responder con voz ronca, como de poseída por el Diablo, y entonces, aunque no mueras, podría atacarte o asumir un aspecto tan monstruoso que necesites varias visitas al psicólogo… O bien, según otra creencia de Yamagata, es mejor que jamás abras la puerta pues Hanako no es una niña sino un demonio que emplea voz de niña para que los curiosos caigan y se queden helados al ver que en realidad se trata de un engendro con tres metros de altura y tres asquerosas y viscosas cabezas de lagarto.


• En cierta escuela de la ciudad de Kurosawajiri, cuentan que, si te metes al cuarto cubículo y dices tres veces “ichibanme hanako-san, nibanme hanako-san, sanbanme Hanako-san” (primera Hanako, segunda Hanako, tercera Hanako), una mano blanquecina aparecerá por encima de la puerta del baño, resplandeciendo espectralmente con su luz de ultratumba…

• En una escuela de la ciudad de Yokohama, los alumnos creen que, si vas al cuarto cubículo del baño de los chicos y le das vueltas al inodoro unas tres veces o más mientras insultas a Hanako-San, una mano ensangrentada ascenderá desde el hueco del inodoro e intentará atraparte.

• Diferente a las anteriores, en muchas escuelas de Japón existe la superstición de que, si te raspas la rodilla en el patio de la escuela, te podría salir el temido “Hongo Hanako”, el cual es como una mancha blanquecina que, según cuentan, de alguna u otra forma te transmite Hanako-San desde su costra, puesto que ésta está llena de ese tipo de hongo.

Probablemente te preguntarás cuál es el origen de Hanako-San, y desde cuándo empezó a hablarse de ella. La verdad es que ésta chica fantasma ha estado en boca de los japoneses desde la década de los ochenta, ya que en ese entonces emergió como leyenda propia de la cultura popular urbana. No obstante hay quienes dicen que ya en los años cincuenta se hablaba de Hanako-San, aunque mucho menos. En cuanto a su origen, se han planteado las siguientes versiones:

• Durante la Segunda Guerra Mundial, Hanako-San estaba jugando a las escondidas cuando ella y los demás alumnos fueron sorprendidos por una alarma de bombardeo, y entonces ella se escondió en el baño y allí murió cuando las bombas enemigas la volaron en pedazos…

• El padre de Hanako-San era un sujeto abusivo, violento, pervertido y medio loco, que cierto día enfurecido la persiguió para matarla, dándole muerte en un baño después de que ésta se escondiera allí.


• Hanako-San murió en un accidente. Unas versiones (en Fukushima) dicen que se cayó por la ventana de la biblioteca de la escuela; otras, más coherentes, que se cayó por la ventana del baño.

• Parecida a la del padre, una versión cuenta que la madre de Hanako tenía problemas mentales y estaba perdiendo progresivamente la cordura, hasta que un día perdió la razón e intentó matar a su hija, dándole muerte en el baño, lugar en el que Hanako se había escondido.

• La más siniestra de las versiones, cuenta que la escuela (muy probablemente un internado) de Hanako estaba en un área boscosa, y Hanako había salido a dar un paseo entre los árboles, cuando de pronto se percata de que un hombre (con un hacha en la mano) la estaba mirando en forma perversa y malintencionada, ante lo cual ella se asustó y echo a correr rumbo a la escuela (que al parecer estaba casi vacía en esos momentos), ocultándose en un salón, donde estuvo agazapada hasta que, ante la proximidad de las amenazantes pisadas, corrió rápidamente al baño, donde se ocultó en el cuarto cubículo, cerrando la puerta con picaporte. Sin embargo el hombre escuchó el ruido de la puerta y sabiendo donde se escondía dijo en voz alta: “”hanako-san asobimashou” (¡Vamos a jugar, Hanako!)… Y entonces comenzó a fingir que la buscaba, hasta que llegó al baño y a hachazos, destrozó la puerta del baño y el despedazó a Hanako…

• Por último, algunos creen que Hanako se suicidó en el baño, cosa que sí es creíble puesto que Japón tiene uno de los mayores índices de suicidios, incluyendo casos de adolescentes y niños, los cuales algunas veces se han matado por la presión social en torno a la obtención de buenas notas, tales como las que hacen que Hanako se desvanezca… ¿será por coincidencia?…

jueves, 9 de julio de 2015

Las Grayas

Las Grayas o Greas (en griego antiguo Γραῖαι Graĩai, ‘viejas’) eran deidades preolímpicas, tres hermanas hijas de Forcis, uno de los aspectos del ‘anciano hombre del mar’ (halios geron), y Ceto, por lo que se cuentan entre los Fórcides (siendo a veces consideradas deidades marinas, personificaciones de la espuma del mar). Las Grayas nacieron ya ancianas y con cabellos grises, aunque los poetas las designaban a veces eufemísticamente como «hermosas», y fueron haciéndose más y más viejas.

Sus nombres eran Dino (‘temor’, la anticipación del horror), Enio (‘horror’, la «Destructora de Ciudades» que tenía una identidad separada de sus hermanas) y Pefredo o Penfredo (‘alarma’). Como otros conjuntos de viejas brujas de los niveles más antiguos de las mitologías germánicas y nórdicas, tenían un solo ojo y un único diente para todas, que compartían y usaban por turnos, durmiendo las dos a las que no les toca. Vivían en una cueva situada muy lejos hacia el ocaso, en un lugar donde siempre era de noche.

Las Grayas pueden ser comparadas con las tres hilanderas del destino (las Moiras), las Nornas noreuropeas, o con la diosa báltica Laima y sus dos hermanas.

Dentro de la mitología se habla de ellas cuando se relata el itinerario que el héroe Perseo realizó para matar a Medusa. Este sabía que las Grayas guardaban en secreto la única manera de matar a la Górgona y que consistía en conseguir unas sandalias aladas, el casco de invisibilidad de Hades y la kibisis (una especie de bolsa en donde guardar la cabeza de Medusa). Todos estos objetos los poseían las ninfas y precisamente las Grayas también conocían el lugar en donde éstas se hallaban. Dado el carácter esquivo y poco amable de las tres hermanas para con los extraños Perseo era consciente que no le facilitarían sus conocimientos a no ser que las obligase. El héroe obtuvo la información gracias a la idea de tomar el ojo cuando una de las hermanas se lo pasaba a otra y así logró forzarlas a revelar los datos so pena de no devolverles el órgano de visión. Una vez que contaron a Perseo todo lo que sabían al respecto este les devolvió el ojo que aun comparten y guardan.

La Bruja Baba Yaga

La ogra del bosque

La bruja Baba Yaga, una popular leyenda del antiguo folclore eslavo, propio de la narrativa skazki. La leyenda habla de una extraña mujer que habita los fríos bosques de Rusia y sobrevive devorando niños. Sin embargo la existencia de la bruja no es sólo para aterrorizar a los humanos, tiene la obligación de proteger la frontera entre el mundo mortal y el espiritual. Además de su crueldad también se conoce un lado positivo que depende de cómo su adversario o héroe negocie con ella.

Naturaleza de la leyenda

En un principio Baba Yaga estaba relacionada con la canción del coco: “Duerme tesoro, que viene el coco y se come a los niños que duermen poco”. Su presencia en canciones y cuentos de monstruos que se llevan a niños maleducados servía para que, por medio del miedo, los pequeños obedezcan a sus padres. La naturaleza siniestra de Baba Yaga pertenece a la brujería, y su labor también consiste en transmitir sus conocimientos de brujería a las mujeres. Estos “poderes”, eran transmitidos de madre a hija, de ellos se conocen las propiedades de las plantas para hacer pociones, y que en la antigüedad servían para curar, matar, enamorar, y como anticonceptivo.

La apariencia de Baba Yaga varía dependiendo de cada relato, pero en la mayoría de ellos no es muy agraciada y la describen como una anciana alta, huesuda, arrugada y fea, que tiene la nariz aguileña de color azul. Sus pechos son de piedra al igual que su afilada dentadura. Sus dientes son capaces de roer la madera. A menudo es denominada “la de las patas huesudas” o “Baba Yaga pierna huesuda”. Su enmarañado cabello gris parece flotar, dándole siempre un macabro aspecto a su alargado rostro. Se rumoreo que la relación entre la bruja y la serpiente se debe a que Baba Yaga tiene solo una pierna.

Cuando Baba Yaga aparece, su presencia es anticipada por los chasquidos de madera seca que los árboles hacen, seguido de un viento tempestuoso que la impulsa a salir del bosque como un torbellino malvado. La naturaleza ayuda a la bruja a emboscar a su presa, ya sea el héroe del cuento o los entrometidos niños que se perdieron en su territorio. Una vez que Baba Yaga aparece, ella procede a atacar a sus víctimas golpeándolas con sus pechos de piedra y mordiéndolas como un animal salvaje. Resulta imposible escapar de la bruja debido a su excelente olfato, el mismo que le permite rastrear a sus víctimas, dicen las leyendas que huele el miedo de sus presas.

Baba Yaga en la historia

De acuerdo a los textos antiguos de las leyendas rusas, Baba Yaga era una ancestral diosa de la tierra eslava, antes de que las deidades rusas ascendieran al poder. Sin embargo en otras mitologías es buscada por su sabiduría, por ser protectora de las “Aguas de la vida y de la muerte”, líquido con el que se pueden curar heridas y devolver la vida. Baba Yaga es también responsable de los ciclos de la naturaleza, los cuales son guiados por tres jinetes en armadura que controlan el tiempo. Los colores que usan son: blanco, rojo y negro, los que representan el amanecer; el día y la noche. La bruja está pendiente de ellos y en ocasiones los sigue montada en una especie de cubo, y rema el aire usando una escoba.

El nombre de la bruja connota su naturaleza y labor en el mundo, el que está compuesto por dos elementos. El primero “Baba” se traduce como abuela o anciana en muchas de las variaciones eslovacas. Mientras “Yaga”, es un diminutivo femenino para el nombre Jadwiga. “Yaga” también se deriva del antiguo verbo ruso: “Yagat”, que significa abusar o encontrar faltas.

Baba Yaga es una anciana soltera, pero en otros relatos rusos, ella está acompañada de su hija Marinka. También existen rumores de que es la abuela del Diablo, ésto sugiere que tuvo varios hijos, hasta 41 de acuerdo a muchas leyendas.

El misterio de su hogar

La casa de Baba Yaga está escondida en lo profundo del bosque del Este de Rusia, vivienda de madera conocida como izbushka. Ubicada en el límite del mundo de los mortales y de los espíritus, por ende la bruja es la protectora de la frontera entre los dos mundos. Su hogar no es como cualquiera, debido a que es sostenido por dos grandes patas de gallina, construcción que se mueve por voluntad propia. En algunas descripciones no tiene ventanas y en otras fábulas sí, también está adornada con los cráneos de infantes en los cuales pone velas dentro para iluminarla. La puerta de entrada normalmente está escondida y no se abrirá a menos que la frase mágica sea dicha: “Izbushka, izbushka, da la espalda al bosque y el frente hacia mí”. En castellano la oración se puede repetir como: “Casita, casita, da la espalda al bosque y gira hacia mí”.

La vivienda está protegida por un sortilegio cuyo efecto hace variar su tamaño. En algunas ocasiones es más pequeña que un ataúd, es por eso que a veces se ve a Baba Yaga totalmente constreñida por las paredes de madera, con la cara aplastada en la ventana y las piernas encogidas. Pero en otros relatos la vivienda es mucho más grande, y rodeada de una cerca hecha de huesos, decorada con calaveras, cuya puerta está enmarcada con huesos de piernas y su cerradura es una boca con dientes afilados. El interior de la choza está atiborrado de carnes y vino, también está protegido por sirvientes invisibles que con manos espectrales atienden a la bruja. Esto sugiere que la casa tiene la capacidad de preservar la comida. En los cuentos de la bruja, ella usa la chimenea de su izbushka para salir por los aires y proteger su guarida.

De acuerdo a las leyendas la izbushka de Baba Yaga protege la entrada de un mundo subterráneo, y es en este lugar donde el poder de la bruja es invencible, y hasta los animales le obedecen. Aquí es donde Baba Yaga crea pociones mágicas y objetos místicos, como por ejemplo el garrote que convierte todo lo que golpea en piedra, o el guslis, un instrumento de cuerdas que se toca solo en la vivienda. Finalmente están sus medios de transporte mágicos, como lo son alfombras voladoras y el mortero que monta, para merodear por el bosque en busca de nuevas víctimas.

Fabulas y magia

En muchos cuentos de la bruja Baba Yaga, se revelan sus habilidades. Ella es una anciana horrorosa y malévola, que vive en lo profundo del bosque sin las comodidades del mundo moderno. Sin embargo la bruja ha podido resolver el dilema de la juventud que las mujeres envidian, el secreto para convertirse de vieja a joven en segundos, sortilegio que usa para engañar al héroe de los cuentos y así poder matarlo.

Entre sus hechizos, la bruja también tiene respuestas para cualquier duda, algunos relatos sugieren que puede responder la razón de la existencia del ser humano. Sin embargo cada pregunta que ella acepta la envejece un año, por ello la bruja no está dispuesta a responder siempre y para pedir su consejo hay que ir preparado con el espíritu limpio, aunque hay rumores que hablan de un té de rosas azules que niega los efectos de envejecimiento de cada pregunta.


Las fabulas se han encargado de describir la naturaleza de Baba Yaga, quien gusta de comer niños pequeños, pero no por ello está en contra de alimentarse de adultos que husmeen en su territorio. En algunos cuentos, cuando la bruja ya ha capturado al héroe, éste engaña a las hijas de Baba Yaga para que entren primero al horno y por ende la anciana ermitaña termina comiéndose a sus hijas y no al héroe. También hay cuentos que hablan de los sirvientes de Baba Yaga, quienes se encargan de someter a las víctimas para después prepararlas en el horno. Es en este relato que la víctima se disfraza con la ropa de las hijas de la bruja y por ende los sirvientes cocinan a las hijas. Estas narraciones sugieren que Baba Yaga no está tan pendiente de sus víctimas, por lo que ha sido engañada en muchas ocasiones y el héroe ha vivido para contar su aventura.

La Araña

Uru era el nombre de una princesa heredera de un trono inca. Su padre, el curaca Kúntur Capac, había procurado darle esmerada educación, pero la princesita, que vivía envuelta en lujos y refinamientos, era sumamente díscola y caprichosa. Pasaba los días comprando ricas telas y exóticos tocados y no cumplía con las obligaciones propias de su condición, escapándose de la tutela de ayos o maestros. 

El Hamurpa, preocupado por su indolencia y egoísmo, interpelaba al curaca : "Tú sabes que estás enfermo y próximo a morir, Kúntur Capac - solía decirle - Y tu hija heredará este trono, para el que no está preparada. Nada sabe de nuestra historia, de nuestras costumbres y necesidades, no realiza ninguna tarea útil o noble y sólo se ocupa en vestirse, adornarse y saborear manjares costosos que hace traer de lejanos lugares". El curaca Capac, preocupado por sus palabras, procuraba inculcar a Uru el sentido de la responsabilidad de su futuro cargo. Todo era en vano : Uru malgastaba grandes sumas en adquirir telas exóticas, adornos de oro y plata con que embellecía sus tocados, y pasaba indiferente y desdeñosa ante los súbditos que se agolpaban alrededor de su killapu sin un solo gesto benévolo ni humanitario hacia ellos.

Por fin llegó el día temido en que el curaca falleció. Su muerte fue lamentada por espacio de siete días y siete noches, con llantos y lastimeros cánticos religiosos con los que le expresaban su tristeza y su miedo por el destino que les esperaba en manos de la nueva reina. La joven, impresionada al principio por la muerte de su padre y su nuevo cargo, obedeció en todo a Hamurpa y gobernó con verdadera inteligencia, pero pronto se cansó de ello. Volvió a su vida egoísta y, embriagada por su poder, malgastó cuantiosas sumas en cumplir con sus caprichos; pronto empobreció las arcas del palacio y comenzó a oprimir al pueblo con elevados impuestos, con los que podría mantener sus gastos.

Un día en que Hamurpa y otros consejeros ancianos procuraban conmoverla para que prestara atención a las necesidades de su pueblo, Uru decidió desembarazarse de ellos. "Tomen prisioneros a todos los consejeros de mi padre y azótenlos hasta que mueran - ordenó - imperiosa y soberbia. Desde ahora en adelante, no conozco otros consejeros que mis deseos. Y no me importa que mi gente se empobrezca o carezca de tierras y alimentos. Yo, heredera directa de los incas, he nacido para gozar de la vida y ser obedecida". Y para ratificar su orden, tomó ella misma su cinturón trenzado en blando cuero de cabras y comenzó a golpear a los ancianos sacerdotes. No pudo, sin embargo, proseguir con su furia destructiva, su brazo quedó paralizado, y toda ella enmudeció ante una figura bellísima y majestuosa que se presentó interponiéndose entre los sacerdotes y la reina. "Has llegado demasiado lejos, princesa Uru - le advirtió la voz de la diosa -. Hemos decidido castigarte y liberar a tu tribu de tus desvaríos y tu mal gobierno. A partir de ahora sabrás lo que significa luchar por tu propio sustento. Trabajarás continuamente, sin descanso por los siglos de los siglos". La envolvió con su oscuro manto y la hizo desaparecer ente los ojos estupefactos de los consejeros.


En su lugar había quedado un insecto pequeño, de cuerpo oscuro y velloso, provisto de ágiles patas, que comenzó inmediatamente a tejer una complicada tela con el hilo que extraía de su propio cuerpo. Desde entonces Uru, la araña de nuestra leyenda sigue tejiendo sin descanso para ganar el perdón de los dioses por sus antiguos errores.

martes, 7 de julio de 2015

Los Niños Fantasma Que Evitan Accidentes De Tren

Uno de los sitios más famosos en San Antonio (Texas, Estados Unidos) para presenciar fenómenos sobrenaturales, está ubicado al sur de la ciudad en unas vías de tren en desuso, dónde supuestamente un grupo de niños fantasma hace que los vehículos se muevan sin que estos sean manipulados por sus conductores.

Cuenta la leyenda que a inicios de los años 40, un autobús lleno de niños escolares se quedó varado en las vías y que el chofer, en lugar de buscar ayuda, pidió a los niños que lo empujaran para moverse de allí.

Sin embargo, el tren arrolló a todos los niños y al conductor. Desde entonces se cree que los espíritus de los fallecidos permanecen en el sitio y son responsables de las supuestas actividades fantasmagóricas.

En algunos videos en Youtube, se pueden apreciar presuntas marcas de los niños, después de que empujan el coche. Esto es posible porque varios curiosos han llenado de talco la parte delantera de sus autos para corroborar las leyendas. He aquí uno de los videos:

Son varias las personas que acuden al lugar para conocer los insólitos hechos.

La prueba más fehaciente de la actividad paranormal ocurre cuando se coloca un coche sobre las vías, se pone en velocidad neutra y éste comienza a moverse. Los "niños fantasma", supuestamente, deslizan los autos para que no vayan a ser arrollados por el tren como ocurrió con su autobús.

¿Verdad o realidad? Algunas personas sostienen que estos eventos tienen una explicación científica pero otros creen que son fenómenos sobrenaturales.