Una de las mujeres
más bellas del planeta e icono sexual fue sin duda Marilyn Monroe,
cuyo cuerpo y talento la llevó a ser una de las personas más
importantes y de mayor influencia en Estados Unidos. Sin embargo su
muerte nunca fue aclarada; ¿se suicidó o fue ejecutada?martes, 5 de mayo de 2020
La Misteriosa Muerte de Marylin Monroe
Una de las mujeres
más bellas del planeta e icono sexual fue sin duda Marilyn Monroe,
cuyo cuerpo y talento la llevó a ser una de las personas más
importantes y de mayor influencia en Estados Unidos. Sin embargo su
muerte nunca fue aclarada; ¿se suicidó o fue ejecutada?
Norma Jeane
Mortenson, conocida en Hollywood como Marilyn Monroe, fue un símbolo
de belleza y sexualidad, que bien supo ganárselo gracias a su
talento como actriz, aunque su trabajo filmográfico no fue
reconocido sino hasta después de fallecida cuando recién se le
otorga el verdadero valor que tenía.
Su vida estuvo
marcada por la inestabilidad emocional: en su niñez vivió en
orfanatos y familias adoptivas, hasta que su madre la llevó a vivir
con ella. Siempre irradió gran belleza y sensualidad pero por dentro
la consumía la depresión e inseguridad.
El gran misterio aún
no resuelto gira en torno a las causas de su muerte; se dijo que
murió por una sobredosis medicamentosa, pero las malas lenguas,
afirman que fue asesinada.
La noche del 4 de
agosto de 1962, se mostró alegre y tranquila antes de ir a dormir,
según la versión de su empleada, que al día siguiente la encontró
muerta, boca abajo y totalmente desnuda.
Según algunos
testigos, 5 horas antes de su muerte una ambulancia estacionó cerca
al hotel donde se encontraba Marilyn, pero... ¿con qué finalidad,
si ella aún estaba con vida?. Luego se dio aviso de lo ocurrido, y
de inmediato la ambulancia llegó al hotel, además de varios
miembros del gobierno.
Un testigo afirma
que uno de los paramédicos aplicó una inyección en los pechos
estando fallecida.
La versión oficial
informó que su muerte se produjo a causa de una sobredosis de
barbitúricos, pero en la autopsia no se encontró rastros de ellos.
Se ordenó un
análisis a sus órganos vitales, los cuales se extrajeron del cuerpo
de la actriz, y desaparecieron misteriosamente, envolviendo en un
halo de misterio la causa real de su fallecimiento.
A partir de aquí,
la teoría del asesinato toma forma, pues Marilyn mantenía
relaciones sexuales con famosos como Frank Sinatra y gente de poder,
como los hermanos Robert y John F. Kennedy, e incluso se le relacionó
también con líderes comunistas, como un tal Frederick Vanderbilt
Field .
Su gran error fue
hacer comentarios que fueron tomados como amenazas. Según se dice,
ella sufrió una gran decepción cuando sintió que fue usada y luego
dejada de lado, dejando muchas ilusiones y promesas incumplidas por
parte de los Kennedy , en especial del entonces presidente John F
Kennedy.
El despecho era
inminente, y tras un impulso de venganza, habló más de la cuenta.
Marilyn aseguró que los Kennedy le habían revelado secretos de
estado, temas como el área 51, la verdad sobre la llegada del hombre
a la Luna y otros temas de esa índole, información a la cual
algunos privilegiados tenían acceso y de ser revelados podría
causarles grandes problemas.
Se cree que se le
aplicó un supositorio con una fuerte dosis de veneno, que la dejó
morir esa misma noche, esa sería la causa por la cual fue hallada
desnuda en la habitación.
La teoría del
asesinato afirma que su muerte fue el precio a sus palabras.
Los Kennedy siempre
negaron alguna relación con la actriz, pero fueron muchos los
testigos que le contradicen.
Algunas de las
teorías más atrevidas afirman que su muerte está íntimamente
ligada a los Kennedy por ser amante de dos de los hombres más
poderosos, y que la eliminación fue solicitada por Robert Kennedy,
por ser peligrosa para la reputación del clan.
Marilyn Monroe
mantenía un díario personal en que registraba cada conversación,
vivencia y comentarios de su día a día y lo guardaba celosamente en
su habitación. Su psiquiatra, Ralph Greenson le había aconsejado
llevar este diario como una terapia y registro de la evolución de
los tratamientos.
Al parecer, Monroe
habría chantajeado a Robert Kennedy con divulgar el contenido de ese
cuaderno, en el cual había secretos de Estado, y el senador la
habría visitado el 4 de agosto en la tarde con el objeto de rescatar
dicha información o llegar a un acuerdo con la actriz para que se lo
entregara, pero la visita desembocó en una violenta discusión tras
las puertas, sin resultados y Bob Kennedy se retiró.
Testigo de esta
visita habrían sido el alcalde de Los Angeles, quien facilitó el
helipuerto, un vecino anónimo y la sirvienta de Monroe, Eunice
Murray.
Se especuló que J.
Edgar Hoover, director del FBI, tuvo alguna intervencion en la
desaparición de la actriz, por tanto habría sido un Crimen de
Estado.
Ha pasado mucho
tiempo pero la muerte de la bomba sexy de Hollywood no deja de ser un
asunto de mucha relevancia para algunos investigadores que buscan
minuciosamente cada detalle para armar ese gran rompe cabezas y
llegar a la verdad.
domingo, 3 de mayo de 2020
La Verdadera Historia de la Bruja de Blair
Seguro que todos
conocemos esta leyenda gracias a la famosa película, "The Blair
Witch Project", película que además de suponer una pequeña
revolución en el cine por la nueva perspectiva que ofrecía, fue
objeto de numerosos debates sobre su realidad o mito, o tirón
comercial, pero la Bruja de Blair tiene una historia que algunos
aseguran que es una verdad que es mejor que no sea contada.
En febrero de 1785,
en un pueblo llamado Blair, (Maryland, Estados Unidos), unos niños
denunciaron que una anciana residente de aquellos lares, Elly
Kedward, les engatusó para que fuesen a su casa, en donde les
practicó una extracción de sangre. Al llegar a casa, los niños
pusieron en aviso a sus respectivos padres, y ellos hicieron lo
propio con las autoridades.
Al inspeccionar las
heridas de los niños, los habitantes reaccionaron rápidamente, y
según las normas del lugar, expulsándola del pueblo, pero una forma
violenta, pues fue atada a una carretilla, transportada al bosque de
Black Hills, y abandonada allí en pleno invierno.
Se dió por hecho
que la anciana había muerto de frío, hambre o de otra forma.
Algo más de un año
después, la hija del magistrado de Blair, desapareció sin dejar
rastro en la primera noche de nevada. Una semana después, sucedió
lo mismo con el principal acusador de Elly, y al final del invierno,
casi todos los niños del pueblo habían desaparecido. Todo el mundo
temía que se tratase de una maldición, y muchos marcharon de Blair,
jurando que jamás volverían a nombrar el nombre de Elly Kedward.
En 1809, se publicó
un libro titulado El culto a la Bruja de Blair, que contaba la
historia de un pueblo llamado Blair que contaba la maldición de la
bruja del igual nombre que nuestra protagonista, la cual es cazada y
quemada por sus crímenes.
En 1824, sobre el
antiguo asentamiento de Blair, se fundó Burkittsville, aunque
ninguno de los fundadores conocía la historia, y al año siguiente,
comenzaron a darse nuevos indicios de brujería, pues una decena de
vecinos del pueblo, aseguraban que del río cercano salía una mano
muy pálida.
La gente comenzó a
investigar, pero no encontraron nada.
Sin embargo, una
niña de 10 años, Eileen Treacle, se sumergió en el río y jamás
fue vista de nuevo, y curiosamente, el río perdió su pureza y
potabilidad.
Casi al final del
siglo XIX, en 1886, despareció otra niña llamada Ravin Weaver, y
varios equipos de rescate, salieron en su búsqueda. La niña
regresó, pero no uno de los equipos, y al cabo de unos días, los
cuerpos de este aparecieron destripados, y colocados en forma de
pentágono en un lugar de Black Hills llamado Coffin Rock.
Luego, hasta 1940,
no hay otro suceso, cuando entre finales de ese año y comienzos del
siguiente, desaparecen 7 niños. En marzo de 1941, un ermitaño
llamado Rustin Parr, acude al mercado de pueblo gritando, "por
fin he terminado", sin que nadie supiese a que se refería. La
policía fue a su cabaña, que estaba en el bosque donde había sido
abandonada Elly Kedward, y allí descubren los 7 cadáveres de los
niños desaparecidos, en 7 tumbas.
Al exhumar los
cuerpos, se aprecian símbolos de violencia, estando destripados, y
se condena a Parr por asesinato, pero este siempre se agarró a la
versión de que escuchó una voz en su cabeza, que le dijo qué
hacer. Fue condenado a morir en la horca.
Por último, los
sucesos que todos conocemos. La película, que contó cona campaña
de marketing fundamentada en la historia anterior: en 1994, unos
cineastas se interesan por la historia, y deciden hacer un
documental. Heather, Joshua y Michael, quieren hacer un gran
reportaje, comienzan por entrevistar a los habitantes de
Burkittsville. Entrevistaron a Mary Brown, la "loca del pueblo",
la cual les aseguró que un día sintió una extraña presencia junto
a ella, y pudo ver a una extraña mujer parecida a una bestia, debido
a su desaliñado aspecto, asgurando que era Elly Kedward, "La
Bruja de Blair".
En octubre, los tres
chicos se internan en el bosque, para encontrar Coffin Rock, el lugar
donde se hizo la masacre del equipo de rescate.
Se esperaba a los
chicos el día 23, pero era 25 y no aparecieron. La policía encontró
el coche de uno de ellos, empleándose casi 100 efectivos.
Un año después, un
estudiante de antropología, encuentra restos de una filmación
dentro de la cabaña donde habían muerto los niños, y al verlas,
supo que eran de los chicos desaparecidos, pero no sirvió para
encontrarlos. Un año más tarde, se hace público un segundo grupo
de pruebas pero no sirvió para avanzar.
Al final, se dió el
caso por cerrado, recibiendo los familiares las películas, quedando
en suspenso su búsqueda.
Este es uno de los
grandes enigmas de Estados Unidos, y uno de los más seguidos en el
mundo.
Realidad o ficción,
existen documentos al menos probando la existencia de Rustin Parr,
como podéis ver en los titulares de la prensa estadounidense del 22
de noviembre de 1941. Lo que si que parece verdad es que el bosque de
Black Hills tiene un halo de misterio y numerosos sucesos extraños a
sus espaldas que lo convierten, si cabe aún más, en un macabro
lugar...
Juana de Arco, La Mensajera de Dios
Juana De Arco,
llamada la Doncella de Orleáns, era la heroína nacional y santa
patrona de Francia. De baja estatura y cabello oscuro, nacida en
Domrémy, en la Lorena francesa, nunca se autodenominó d’Arc,
sino Jeannette Romée, debido a la costumbre en la región de que las
niñas tomaran el apellido materno.
Desde niña tuvo
una fe desmedida. A los 13 años experimentó la primera visión
sagrada. Las “voces” que a partir de entonces escucharía con
frecuencia procedían de San Miguel, Santa Catalina y Santa
Margarita, que la guiaron hasta su muerte para asegurarse de que
cumplía la misión que Dios le había encomendado: levantar el sitio
a la ciudad de Orleans y llevar a Carlos al trono de Francia.
El contexto
histórico que la rodeaba, estaba monopolizado por la cruenta guerra
que libraban Francia e Inglaterra por el territorio galo.
Muerto el último
heredero francés en 1328, la corona francesa pasó a manos de los
Valois. Sin embargo, el monarca inglés Eduardo III no estuvo de
acuerdo con que la línea hereditaria pasara a esta rama. De ahí que
invadiera el territorio francés en lo que se conocería como la
Guerra de los Cien Años.
Cuando Juana
recibió sus primeras “voces”, la población francesa se
encontraba dividida entre los borgoñones de Enrique VI – rey niño
de Inglaterra –, y los armañacs del pusilánime y débil Carlos,
hijo de Carlos VI.
La lucha por el
trono se vio complicada, además, por las intrigas de Isabel de
Baviera, esposa de Carlos VI, quien en el Tratado de Troyes tachó a
su marido de loco e inhabilitó a su propio hijo, Carlos, asegurando
que en realidad era un bastardo sin derechos.
Carlos vivía desde
entonces exiliado de París en la localidad de Chinon. Francia se
desangraba por momentos. Un milagro, y una antigua leyenda mantenían
viva la esperanza para algunos…
En tiempos de Carlos
VI, una misteriosa mujer llegó a la corte. Su nombre era María de
Aviñón, la cual profetizó que una mujer llevaría a la perdición
a Francia y que una doncella procedente de la Lorena salvaría de
nuevo el país. El heredero Carlos recordaba una y otra vez la
esperanzadora leyenda adjudicando el papel de traidora a su madre,
cuando a sus oídos llegó la noticia de que una virgen de Lorena
decía tener un mensaje de Dios para él.
A Juana, sin
embargo, no le resultó sencillo que Carlos el heredero la recibiera.
Sus “voces” le habían comunicado que Robert Liebaut, señor de
Baudricourt, enviaría una escolta para ella hasta Chinon. Tenía 16
años cuando viajó hasta Vaucouleurs para pedirle audiencia. Y un
inesperado incidente lograría que se la concedieran al fin.
En una de las
ocasiones en las que Juana trató de llegar a Carlos, las “voces”
le advirtieron de la inminente derrota de Carlos hijo en un nuevo
intento de levantar el sitio de Orleans. Así se lo explicó al señor
de Baudricourt que, como era de esperar, la ignoró.
Curiosamente, días
después, un heraldo confirmó pérdida de la batalla justo el día
en que Juana lo había anunciado. Conmovido, Liebaut envió a Juan de
Metz y a Beltrán de Poulengy – dos de sus mejores hombres – a
escoltar a Juana en su viaje hasta la corte de Chinon. Y aquellos dos
feroces sanguinarios pronto se convertirían en leales seguidores de
la adolescente.
Los grandes
consejeros de Carlos, Georges de Tremoille y el arzobispo de Reims,
se opusieron desde el principio a que una “vulgar campesina”
hablara con Carlos en nombre de Dios.
Pero la joven obtuvo
audiencia. Sin embargo, Carlos trazó un plan al poner en su lugar a
otro caballero, mientras él se escondía entre la gente. Juana
avanzó entre un mar de miradas escépticas y caminó hacia el
impostor, y mirándole, dijo: “¿Quién sois vos? ¿Dónde está el
verdadero Carlos?”.
Juana comenzó a
recorrer la estancia observando a todos los hombres, hasta que sus
ojos se detuvieron en un joven de aspecto asustado. Se dirigió hacia
él, levantó su mano y exclamó: “¡Señor, el Dios de los Cielos
me envía con un mensaje para vos!”. El sorprendido caballero se
estremeció y la llevó a sus aposentos para escuchar en privado el
mensaje – ahora sí lo creía – de aquella enviada de Dios.
La conversación,
de haberse mantenido el acta original, habría salvado a Juana más
tarde. Algunos cronistas han podido recuperar parte de aquella
conversación.
Temerosos de que
aquella extraña muchacha influenciara a Carlos, Tremoille y el
arzobispo de Reims sugirieron a este que Juana se sometiera ante un
tribunal eclesiástico. Efectivamente, Juana era cristiana.
No contentos con
este fallo, propusieron que la suegra de Carlos, Yolanda de Aragón,
comprobara la hipotética virginidad de Juana, ya que las mujeres que
pactaban con el diablo lo hacían a través de contacto carnal. El
himen intacto de Juana fue, de este modo, comprobado. Dos pruebas que
también serían ignoradas en el proceso final de Ruán.
Desde el momento en
que Carlos permitió que Juana partiera hacia Blois a reunirse con el
ejército que levantaría el sitio de Orleans, la Doncella rasuró su
cabello, se enfundó en una armadura y renunció para siempre al
vestuario de mujer.
Pero le faltaba aún
un arma que empuñar en la batalla. Y Juana supo dónde encontrarla.
A través de un sueño, Santa Catalina le comunicó que una espada
aguardaba, enterrada, tras el altar de la capilla erigida en su honor
en Fierbois. Juan Pasquerel, dominico y confesor de Juana, acudió al
lugar indicado por el sueño.
Tras cavar junto con
los frailes de la capilla, su pala chocó contra algo metálico: una
espada yacía sepultada exactamente donde la “voz” había
señalado. Además, el óxido que cubría la espada, fue
transformándose en un limpísimo acero.
Inmediatamente se
ganó el respeto de los soldados, además de organizarlos y que
mantuviesen las formas. Juana trasladó a las tropas la idea de que
el ejército de Dios no debía estar en pecado, porque “sólo así,
Él nos conducirá hacia la victoria”.
Juana había acudido
a Blois con la idea de liberar Orleans, pero Carlos se limitaba a
proveer de víveres a los habitantes sitiados. Cuando se percató de
la verdad, entró en cólera. Los capitanes, entre ellos el
controvertido Gilles de Rais, intentaron calmarla.
La situación se
complicó al impedir el viento el avance de las barcas con el
avituallamiento. Pero Juana, de pronto, cerró los ojos y dijo: “No
os preocupéis, mis voces me dicen que el viento va a cambiar”. En
ese instante, el aire modificó su dirección y las barcas llegaron
sin dificultad a Orleans. El silencio reinante en el ejército era
una confirmación: aquella muchacha era la Doncella de la profecía.
Y ella les llevaría a la victoria, con la ayuda de Dios.
Poco a poco, se fue
liberando Orleans. Durante la batalla, Juana comunicó a los suyos
que iba a resultar herida en el hombro izquierdo. Y así fue.
Ignorando las súplicas de los capitanes, regresó al campo de
batalla para gritar a los ingleses que “la bruja (como la llamaban
los partidarios del niño rey Enrique), no ha muerto. Rendiros, en
nombre de Dios”.
El 7 de mayo de
1429, Orleans quedaba libre del asedio.
“Majestad, Orleans
se ha perdido por culpa de una hechicera que pacta con el demonio.”
Así encabezó el
duque de Bedford, regente del niño rey inglés, la carta en la que
comunicaba la derrota al monarca. Enfurecido por el poder que emanaba
de la Doncella, Bedford decidió poner precio a la “bruja”
francesa. La quería suya. Y la quería viva para quemarla.
Es curioso el hecho
de que Juana nunca mató personalmente a nadie. Es más, antes de
cada ataque, exhortaba a las tropas enemigas a que se rindieran. Y lo
más extraño es que este procedimiento tuvo éxito en muchas
ciudades, como Troyes y Reims, siendo esta última el lugar donde
Carlos finalmente fue nombrado monarca.
Poco después de la
coronación, Juana ansiaba llegar hasta París y liberarla de la
presión inglesa, pero el ahora rey comenzó a encontrar a la
impetuosa joven incómoda y contraria a sus planes. Además,
Tremoille y el arzobispo de Reims le recordaban continuamente cómo
el pueblo la amaba, “incluso más que a vos, mi señor…”.
Para alejarla de la
corte, Carlos VII envió a Juana a luchar en diferentes plazas. Por
entonces, el pánico se apoderó de ella. Durante un tiempo creyó
perder el contacto con sus “voces”, hasta que Santa Catalina
resurgió de la nada para comunicarle que París no caería antes de
siete años.
En la batalla por
liberar Compiégne, Juana fue apresada por los aliados de Inglaterra,
comandados por Felipe de Borgoña.
Nada más apresarla,
Felipe, duque de Borgoña, le propuso que cambiara sus simpatías y
arengara a las tropas inglesas y borgoñonas contra el rey de
Francia. La rotunda negativa de la Doncella hizo que el duque pusiera
precio a su cabeza. Un precio que Carlos VII jamás quiso pagar para
liberar a su más leal servidora y que permitió al duque de Bedford,
en noviembre de ese mismo año, ofrecer 20.000 libras por ella. Por
fin, la “bruja” francesa era suya.
Como la ley inglesa
impedía matar a los prisioneros de guerra, Bedford se las arregló
para que un representante de la Iglesia, Pedro de Cauchon (un
ambicioso obispo de Beauvais), iniciara los trámites para juzgar a
la prisionera por brujería, sedición contra el rey inglés y
herejía.
Enrique de
Inglaterra le recompensaría el arzobispado de Ruán. Cauchon se puso
manos a la obra.
El proceso fue una
farsa. Primero, porque el obispo de Beauvais carecía de autoridad
para juzgarla en Ruán, donde tuvo lugar la vista. Además, Juana ya
había pasado por un tribunal eclesiástico que la había declarado
inocente, y decenas de testigos y espías negaron su relación con la
magia negra.
Durante meses, Juana
se sometió a las preguntas de Cauchon, negándose a desvelar el
mensaje dado por el Señor de los Cielos a Carlos. Continuos malos
tratos, poco alimento, e interminables sesiones de acusaciones
falsas, como pactos con demonios, llevar mandrágora prendida en su
pecho para conseguir sus hechizos, fornicar en prostíbulos, utilizar
artes adivinatorias para localizar la espada de Santa Catalina,
disuadir al rey e incitarle a la batalla en vez de a la paz,
abandonar por orden de espíritus diabólicos las ropas de mujer…
Sistemáticamente,
sus respuestas eran obviadas de las actas. Imploró que la
permitieran confesarse y comulgar, pero Cauchon la instaba a que para
ello debía cambiar sus ropas de hombre por las de mujer.
El día de la
abjuración, Cauchon la llevó a la plaza del mercado de Ruán, donde
estaba preparada la hoguera. Juana sentía terror. Los dominicos que
intentaban protegerla le suplicaron que abjurase de cuanto había
dicho en el juicio. Así podría regresar al seno de la Iglesia y
permanecería en un convento el resto de sus días. Tentada por esta
idea, decidió abjurar y aceptó desprenderse de su ropa de hombre
para vestir una túnica femenina de penitente. Pero Cauchon,
indignado por el desarrollo de los acontecimientos, la condenó a
cadena perpetua en la misma prisión militar.
Las crónicas nunca
se han atrevido a asegurar que, esa noche, Juana de Arco fuera
violada. Sin embargo, Martin Ladvenu, que al fin escuchó a Juana en
confesión, aseguró que había sufrido terribles humillaciones. A la
mañana siguiente, apareció desnuda y golpeada por sus celadores. La
túnica le había sido arrebatada y, para cubrir su cuerpo, Juana
volvió a vestir sus viejas ropas de hombre. Esta reincidencia en tan
singular “delito” la condujo irremisiblemente a la excomunión y
a la hoguera.
Para la Doncella,
sin embargo, la muerte aquel 30 de mayo de 1431 fue, en realidad, una
liberación. Atada sobre la pira, cuando las llamas habían empezado
a devorar sus piernas, se la oyó gritar: “¡Mis voces venían de
Dios, y todo lo que hice fue por su orden!”.
Los cronistas
relatan que Juana suplicaba que la acercaran una cruz, y que un
soldado inglés, aterrorizado de pensar que estaba quemando a una
santa, construyó con dos maderos un crucifijo que le acercó al
rostro. “¡Levanta el crucifijo hasta mis ojos para que lo pueda
ver hasta que muera!”, la oyeron decir. Por encima del crepitar de
las llamas, las últimas palabras de Juana de Arco resonaron en un
extenuado estertor de voz. Fueron “Jesús, Jesús, Jesús!”.
Después, nada. Tenía 19 años.
Las Brujas de Salem
La apacible aldea de
Salem, hoy estado de Massachussets, Estados Unidos, recibe
curiosamente más de 800.000 visitantes por año. Y es que en el
pequeño pueblo aún resuenan los ecos de uno de los episodios más
curiosos y sangrientos en la historia de la intolerancia humana.
A principios de
1692, los actuales Estados Unidos, por entonces todavía una colonia
británica, vivían un período de mucha agitación. En la aldea de
Salem, la efervescencia era aún mayor, ya que a las luchas por el
poder entre familias rivales se sumaba la creciente influencia de los
puritanos extremos, que en la práctica gobernaban la colonia, sobre
la vida personal de sus habitantes. La tensión era enorme y podía
estallar en cualquier momento. Lo haría de la manera más terrible.
El origen de todo
Todo comenzó cuando
llegó a Salem, Samuel Parris, un reverendo proveniente de las
Antillas, junto a su hija Elizabeth de nueve años y su prima Abigail
de 12.
Pero no fueron las
únicas que llegaron hasta Salem, junto a la familia Parris llegó
Tituba, la fiel y eficiente esclava negra que, por sus raíces
antillanas, practicaba una serie de ritos como el vudú y la lectura
de la suerte.
En ese entonces el
reverendo Parris no veía que tuviera nada de malo que las niñas
jugaran con Tituba, ya que no estaba al tanto de que ésta realizaba
prácticas que en ese entonces eran condenadas por la Iglesia
Católica.
Tituba sabía leer
la fortuna y la clara del huevo. Esta ultima consistía en echar agua
y la clara de un huevo en un vaso de cristal que contuviera una vela
encendida dentro, para poder ver la silueta del futuro esposo en el
humo de la vela cuando esta se apagara. Según otras fuentes
utilizadas para la investigación, solo Tituba y la anciana Martha
Cory eran las únicas capaces de realizar con exactitud este acto.
Paulatinamente,
empezaron a ocurrir cosas raras, pues por ejemplo, la actitud de las
niñas Parris iba cambiando. Según algunos testimonios la primera
comenzaba a llorar sin motivo, mientras la otra corría en cuatro
patas y ladraba como perro. Otras chicas también se comportaban de
forma extraña, como por ejemplo, Ann Putman, de 12 años, quien
declaró ante la corte que había peleado con una bruja que había
intentado decapitarla.
Ante esto, William
Griggs, el médico de Salem fue llamado para que examinara a estas
jóvenes. Sin embargo, fue incapaz de descifrar cuál era el mal que
aquejaba a las jovencitas. Fue así que el doctor, al verse superado,
determinó de que se trataba de un caso de brujería.
Un tiempo después
Tituba declaró que era una bruja, y que uno de sus espíritus había
atacado con un cuchillo a Ann Putman intentando decapitarla. También
dijo que ella no era la única bruja en Salem y acusó a las niñas
Parris de ejercer esta actividad.
Por otro lado las
niñas Parris declararon que obraban obligadas por Satanás, y que
ellas podían reconocer a los que practicaban la brujería y de esta
manera “ayudar“ a los ministros a capturar a los “enemigos”.
Tras este
diagnóstico, el reverendo Parris comenzó a investigar y a hilar
situaciones, fue así que descubrió que su hija y su sobrina
participaban en los rituales de Tituba e incluso llegó a la curiosa
conclusión que el marido de Tituba elaboraba un pastel de brujas que
estaba hecho de harina de centeno y orina de niño.
Luego de estos
acontecimientos fue que comenzó la historia más oscura y delirante
de Salem: la caza de brujas.
Elizabeht, Abigail y
sus amigas entraron en pánico y aseguraron que no sólo Tituba las
había embrujado, sino que también acusaron a Sarah Good, una
indigente, que según se dice, tenía problemas mentales, y Sarah
Osborne, una inválida que convivía con un hombre sin estar casada,
algo que para la época era pecaminoso.
Todo esto provocó
histeria entre la población, por lo que se realizó una audiencia en
marzo de 1693 en donde Tituba confesó que efectivamente era una
bruja y que a raíz de un embrujo suyo, un espectro maligno había
atacado con un cuchillo a Ann Putman. Pero eso no fue todo lo que
dijo en esa ocasión, agregó que un hombre le había entregado un
libro en donde aparecían los nombres de todas las brujas que habían
en Salem.
Como era de
esperarse, sus palabras provocaron aún más histeria en Salem, fue
así que tanto Ann Putman como su madre Rebecca Nurse, fueron
acusadas de brujas. Más tarde otra mujer llamada Susanna Martin,
también fue acusada de bruja.:¿la razón? De acuerdo a su vecino,
ella había embrujado a sus bueyes. Pero en esta caza histérica de
brujas, también hubo hombres que fueron acusados, entre ellos estuvo
el reverendo George Burroughs quien fue señalado como jefe de las
brujas y más tarde John Alden quien fue identificado como el hombre
que le habría entregado a Tituba en libro en donde aparecía todas
las brujas de Salem.
En estos juicios, se
aceptaba la existencia de fantasmas, espectros malignos y por
supuesto, del diablo. Podía acusar cualquier persona que pensara que
había sido testigo de alguna brujería. Es por esto, que el grupo de
niñas que iniciaron esta histeria colectiva, muchas veces señalaba
y acusaban a diversas personas.
¿Y cómo hacían
que los demás les creyeran? En varias ocasiones, este grupo de
adolescentes al divisar a una bruja o a alguien que tuviera algún
pacto maligno, se quedaban mudas, paralizadas e incluso hasta se
tiraban al piso y se retorcían. Era tal el espectáculo que sus
acusaciones de inmediato eran creídas.
Comenzaron a existir
tantas personas, especialmente mujeres, acusadas de brujería que se
debió crear un tribunal especial que se concentraba en esta caza de
brujas y que fue presidido por el juez William Stoughton, un hombre,
extremadamente religioso y que no tuvo ningún problema en sentenciar
a quienes era acusados de realizar prácticas malévolas.
Una audiencia
celebrada en marzo de 1963 provocó varios tormentos en una familia,
los Proctor. Por ejemplo, Tituba declaró sobre la existencia de un
hombre alto de Boston, el cual fue identificado como John Proctor, el
cual poseía el libro sagrado, un libro que contenía los nombres de
todos los brujos y brujas que habitaban el Salem.
También se
descubrió que Proctor tuvo un romance con Abigail Williams,
cometiendo así adulterio contra su esposa, Elizabeth Proctor, quien
fue acusada de brujería por Abigail antes del arresto de Proctor,
aparentemente por celos.
Otro acusado fue
Giles Cory, de 80 años, quien se negó a declarar cuando se le acusó
a él y a su esposa, Martha Cory, de brujería. Falleció por
aplastamiento con piedras por los guardias encargados de hacerlo
hablar. A este brutal sistema se le conocía como “el detector de
mentiras” y se utilizaba de la siguiente forma:
Se amarraba al
acusado a cuatro postes a unos centímetros del suelo y se le iba
haciendo preguntas, si este no contestaba se le colocaba una enorme y
pesada loza de piedra sobre la espalda; mientras el acusado se
siguiera negando a declarar se le seguiría agregando mas lozas. Si
el acusado sobrevivía dos días a esta masacre se le consideraba
inocente, pero como es de suponerse nadie lo logró, lo que según
los ministros demostraba que todos los acusados eran culpables.
En siete años
fueron ejecutados 7 hombres y 13 mujeres, y 200 personas fueron
arrestadas y otras 200 más habían sido acusadas por las niñas
Parris.
Nadie fue quemado en
la hoguera como se cree. Cuatro años después de los juicios de
Salem, los jurados firmaron una confesión de error y suplicaron
clemencia. Esto causó un gran alboroto en la sociedad, pues fue la
prueba de que muchas personas inocentes habían muerto sin razón.
14 años mas tarde
Ann Putman declaró que había obrado engañada por el diablo, pero
ha de entenderse que si ella sabía con quien estaba tratando, debió
de imaginar las consecuencias que esto traería.
Según se dice,
esta caza decayó cuando los acusados comenzaron a pertenecer a las
clases altas, por lo que el Gobernador de Salem, Williams Pipps,
decidió disolver el tribunal especial y dejó de admitir la
existencia de espectros como prueba para acusar a alguien de brujo.
Se trata de uno de
los casos más peculiares de la historia, pues vemos como, lo que
empezó como un juego para las niñas Parris marcó un punto muy
importante en la historia. Las consecuencias que dejaron sus actos
fueron muy grandes, pues por ellas murieron cientos de inocentes.
Pero ¿cómo es que
pudo ocurrir todo esto? eso es aún un misterio, sin embargo, hay
varias teorías. Una de ellas indica que Salem en ese tiempo estaba
atravesando por un período de fanatismo religioso, en donde
cualquier cosa extraña era sinónimo de diabólico, otra explicación
tiene una base un poquito más lógica y esta es que existía entre
las familias colonizadoras muchas rivalidades, por lo que había un
complot para destruir a determinadas familias, por su parte, los
amantes de los fenómenos paranormales, aseguran que efectivamente
habían brujas en Salem.
Hoy día, Salem es
uno de los lugares más visitados de los Estados Unidos, pues el
pueblo en sí es el gran atractivo turístico.
viernes, 1 de mayo de 2020
El Espejo Embrujado de Myrtles Plantation
Myrtles Plantation
es una de las casas más embrujadas de los Estados Unidos y del
mundo; se ubica en unos latifundios que se remontan a 1796 y
antiguamente fue un cementerio indígena.
Pero lo que ha dado
fama a esta casa, es un espejo que llegó a la casa en 1980; los
huéspedes de la finca han informado de figuras que salen de el
espejo, así como las huellas de las manos de tamaño infantil
impresas a veces en el cristal.
La leyenda cuenta
que el espejo contiene el espíritu de Sara Woodruff y sus hijos;
ellos fueron envenenados y aunque la costumbre dicta que los espejos
deben ser cubiertos después de la muerte para evitar que los
espíritus queden atrapados, este espejo no estuvo cubierto, por lo
que la creencia es que las almas siguen "viviendo" allí.
La historia reza
que Sara Woodruff murió con sus hijos por envenenamientos entre los
años 1823 y 1824, producida por un antigua esclava de nombre Chloè.
Su plan era hacer
envenenar a la señora de la casa e hijos para después poder
salvarlos.
Cada uno tenía una
dosis exacta para evitar la muerte pero tuvo la mala suerte de que
uno de los pequeños no comió y su ración fue repartida entre los
demás, produciéndoles la muerte.
Chloè confesó y
fue ahorcada en un árbol frente a la casa.
Antiguamente, cuando
una persona fallecía, había costumbre de tapar los espejos con
sábanas, para evitar que los espíritus de los fallecidos quedasen
atrapados en ellos. En esta ocasión no fueron tapados, y es por ello
por lo que se considera este espejo maldito: figuras con forma
humanoide se reflejan o incluso salen del espejo, o huellas de manos
son marcadas en el cristal según cuentan los testimonios.
El espejo llegó a
la casa en 1880, y aunque cogió verdadera fama después de estos
hechos, ya la familia Woodfruff afirmaba que podía observar cosas
raras en el, como formas espectrales o reflejos de los antiguos
dueños de la casa.
Además otros
fenómenos, como cambios bruscos de temperatura, un piano que suena
solo, olores extraños y desagradables que no se sabe de donde
proceden, huellas que aparecen de la nada en otros espejos y
cristales.
Parece ser que es la
manera de expresarse de las almas de los esclavos asesinados y que no
han conseguido descansar en paz.
Es por todo esto por
lo que Myrtles Plantation se ha ganado la fama de "una de las
casas más embrujadas de Estados Unidos".
El aspecto de la
mansión es impresionante, no es el típico lugar de apariencia
siniestra, como podría pensarse.
Actualmente la
antigua plantación Myrtles es un Hotel para todo el que quiera pasar
una morbosa estancia, y las leyendas de los fantasmas que los habitan
son su principal atractivo.
Aleister Crowley, el Hombre más Malvado del Mundo
"Para practicar
magia negra tienes que violar todo principio de la ciencia, decencia,
e inteligencia. Debes estar obsesionado con una idea demente de la
importancia del mezquino objeto de tus detestables y egoístas
deseos. Se me ha acusado de ser "mago negro". No se ha
hecho jamás afirmación más tonta sobre mí... La "Misa Negra"
es un asunto totalmente diferente. Yo no podría celebrarla aunque
quisiera, porque no soy un sacerdote consagrado de la Iglesia
Cristiana. El celebrante debe ser un sacerdote, porque toda la idea
de la práctica es profanar el Sacramento de la Eucaristía. Por
consiguiente, debes creer en la verdad del culto y la eficacia de su
ritual" Aleister Crowley, 1933.
"Alister
Crowley, el hombre más malvado del mundo" Así fue calificado
este famoso mago por la prensa británica. Practicante de magia
negra, invocaba espíritus y demonios, afirmaba poseer el don de la
invisibilidad, era temido incluso por sus discípulos...
Edward Alexander
Crowley, más conocido como Aleister Crowley, nacido en 1875, creció
en un ambiente opresivo y puritano. Sus padres pertenecían a la
secta Hermanos de Plymouth, la más intransigente de la época. Su
madre le llamaba "La Bestia" y "666", porque su
hijo le recordaba a un demonio. Él le contestaba llamándola
"estúpida santurrona". La relación con su padre tampoco
era muy buena, lo que le llevó a sustituir su verdadero nombre,
Edward Alexander, por Aleister.
A los ocho años
cogió un gato, le administró cloroformo para que no ejerciera
resistencia, y le inyectó arsénico. Después, entre otras torturas,
le gaseó en el horno, le quemó, y finalmente le despellejó vivo.
De esta forma quería comprobar si era verdad que los gatos tenían
siete vidas.
Durante su
adolescencia, le financian los estudios en el Trinity College de
Cambridge, pero el utiliza los fondos económicos para salir,
divertirse, beber, o tener relaciones.
Su primera mujer era
la hermana de uno de sus amigos, una viuda harta del acoso de los
hombres que se casó con él a cambio de no consumar el matrimonio,
llamada Rose Kelly. Pero Aleister Crowley nunca cumplía sus
juramentos, y a las pocas horas ya forzaba a la joven a tener
relaciones, lo que la llevó a hacerse alcohólica. En 1904, durante
su luna de miel, viajan a Egipto.
Rose empieza a
sumirse en estados de trance y afirma que “el dios Horus estaba
tratando de entrar en contacto con el”. Se cuenta que para
combrobar la veracidad de los mensajes de Kelly, Aleister Crowley la
llevó a un museo en El Cairo y le dijo que le señalara a Horus,
siendo testigo de como ella lo llevó a un monumento funerario de
madera, ilustrado con escenas mitológicas y jeroglíficos. Además,
dicho monumento conocido como “la estela de la revelación”,
tenía el número 666 en el índice de piezas del museo. Crowley
entra en contacto con un ente llamado Aiwass, el cual le dicta su
famosa obra, el Liber Legis o Libro de la Ley. El matrimonio acabó
en divorcio, pero no antes de que Crowley intentase tirar a su suegra
por las escaleras.
Su segunda esposa
también acabó alcoholizada, aunque él tampoco era un ejemplo a
seguir: consumidor de heroína, cocaína, opio, hachís,
marihuana.... Era bisexual, le gustaba colgar a sus amantes boca
abajo en el armario y clavarles sus dos colmillos (afilados a
propósito).
Las personas de su
alrededor tampoco corrían mejor suerte: su maestro, Liddell McGregor
Mathers creía que despedía una energía mágica capaz de
aniquilarle. También sus discípulos. Lord Tankerville y Victor
Neuburg sufrieron alteraciones nerviosas porque se creían malditos;
Raoul Loveday murió envenenado; Alexis Pache murió haciendo
escalada a solas con Crowley; Norman Mudd se suicidó.
Disponía de un gran
saber religioso, tenía conocimientos científicos, sabía de
astrología...Además, había nacido con varias señales búdicas:
nació con la lengua pegada, le operaron de fimosis y tenía cuatro
pelos en forma de esvástica al lado del corazón.
Crowley comienza su
camino mágico de forma consciente en Cambridge al leer el libro de
Mathers La Cábala desvelada. Después descubrirá la compilación
del ceremonial mágico realizada por A.E. White. El 31 de diciembre
de 1896, en Estocolmo, tiene su primera experiencia de liberación
interior: "Descubrí que poseía una capacidad mágica que
formaba parte de mí. Fue una experiencia dolorosa y terrible a la
vez, que me dio la llave del placer y el éxtasis espiritual".
A los 23 años
ingresa en la Golden Dawn, una sociedad ocultista de gran influencia.
Su jefe es Mathers. Crowley se cambia el nombre por el de Perdurabo,
y monta un templo de magia blanca y otro de magia negra.
En este período sus
logros mágicos son constantes y Crowley asegura realizar viajes y
entrevistas astrales, materializaciones de los elementales, de los
silfos y de diversas fuerzas celestiales y demoníacas.
Mathers encuentra en
París un manuscrito del siglo XV, El libro de la magia sagrada de
Abramelin el mago, que se va a convertir en el centro de los estudios
y prácticas de Crowley. Para ello construye un oratorio en un lugar
mágico, aislado y tranquilo que encuentra en Escocia: la finca
Boleskine, frente al lago Ness. Construye una, salita para los
espíritus. En ese lugar conjura a su Ángel de la Guarda, con quien
establece una perfecta comunión. Sólo cuando lo consigue puede
convocar a los cientos de espíritus, ángeles y demonios y realizar
talismanes.
Otros países clave
en la vida de Crowley son la India y México.En la India se inicia en
el tantrismo, el sexo sagrado como vía de acceso al conocimiento,
que practicaría asiduamente con hombres y mujeres. En México entra
en contacto con Don Jesús Medina, que le introduce en la masonería
y en los secretos de mayas y aztecas. Es aquí donde Crowley asegura
haber verificado su método para lograr la invisibilidad y haber
descubierto la llave secreta de la Gran Obra.
Al final de su vida,
Aleister Crowley estaba en bancarrota. Murió en una casa de
huéspedes en Hastings Sussex, Inglaterra, el 1 de diciembre de 1947,
debido a una degeneración del miocardio y bronquitis aguda. Fue
incinerado en una ceremonia a la que acudieron algunos de sus
discípulos y amigos, en la que leyeron parte de los Textos Sagrados
de Thelema, entre ellos, pasajes del Liber Legis, y también de su
Himno a Pan.
Sus últimas
palabras fueron:
"A veces me
odio a mi mismo"
El Coloso de Rodas
En el mar Egeo,
encontramos la más importante de las islas Espóradas: Rodas. Es
importante porque su ciudad, del mismo nombre, es la capital del
Dodecaneso, archipiélago compuesto por una veintena de islas. La
situación geográfica de Rodas es privilegiada para comerciar con
Grecia, el Asia Menor e incluso Egipto, y gracias a eso se ha
convertido en el centro comercial más importante del Mediterráneo
Oriental.
Por ello no es
extraño que alguna potencia de la época ambicione apoderarse de
Rodas e intente tomarla, como Macedonia. Su rey, Demetrio I
Poliarcetes, es conocido por su experiencia en el arte militar, sobre
todo en los asedios, tanto, que en futuro los militares se referirán
a la técnica de asediar fortalezas como "Poliarcética".
Demetrio ataca pues, Rodas. Sin embargo, la ciudad resiste los
embates de este temible guerrero, quien finalmente se retira.
Para celebrar este
triunfo, la ciudad decide elevar un monumento memorable a Helios,
dios del sol, en el puerto. Dirige las obras Cares de Lindos,
discípulo de Lisipo. La estatua va creciendo, primero el armazón de
hierro y sobre él las placas de bronce. Finalmente, cuando la
estatua se termina mide nada menos que 32 m de altura. Su fama
atraerá a viajeros de todo el mundo antiguo para verlo.
Con el Coloso,
llegaron a ser 5 las maravillas del mundo que se alzaban sobre la faz
de la tierra, número que no fué superado sino que fué decreciendo.
56 años después de su construcción, en el 223 a. de C., un
terremoto derribó al Coloso. Los habitantes de Rodas, siguiendo el
consejo de un oráculo, decidieron dejar yacer sus restos donde
cayeron. Y así fué, durante cerca de 900 años, hasta que en el 654
d. de C. los musulmanes se apoderaron del bronce como botín en una
incursión.
Durante muchos años
se creyó que la estatua había sido erigida con una pierna apoyada
en cada parte del muelle de Rodas como aparece en algunas imágenes.
Sin embargo, no parece que haya sido realmente así por 2 razones: si
hubiera sido erigida allí, se habría hundido por su propio peso. La
otra razón es que para su construcción tendrían que haber cerrado
un muelle de gran importancia militar durante varios años, siendo
vulnerables a ataques por mar.
Otra hipótesis,
publicada en un artículo de la arqueóloga alemana Úrsula Vedder en
2008, sugiere que el Coloso no habría estado en el puerto, sino que
era parte de la Acrópolis de Rodas, sobre una colina ahora llamada
monte Smith, con vistas a la zona portuaria.
Tradicionalmente se
creía que el templo en la cima del monte Smith estaba dedicado a
Apolo, pero ―de acuerdo con Vedder― habría sido un santuario de
Helios. Según Vedder, los sobre-dimensionados cimientos de piedra en
el sitio del templo, cuya función no se conoce con exactitud,
habrían sido la base de soporte del Coloso.
La leyenda del
Coloso tendió, cómo no, a agrandar sus proporciones. Durante el
renacimiento el Coloso fué "descubierto" por los
humanistas, al igual que el resto del arte griego, y su magnificencia
fué remarcada haciéndose circular que su tamaño era tal que los
barcos pasaban entre sus piernas. Pero el Coloso no necesita de
mitificación: habrá de pasar la friolera de 2000 años hasta que el
hombre realice otra estatua colosal que la supere, lo cual lo dice
todo.
Según el alcalde de
Rodas actual, Hatzis Hatziefthimiou, en 2008 se encargó al artista
alemán Gert Hof la reconstrucción de la obra mediante una
«escultura luminosa» de acero. La estatua se construirá en el
muelle exterior del puerto. De un valor inicial de unos 100 millones
de euros, medirá entre 60 y 100 m, (la original medía poco más de
30 m) y diversas organizaciones comerciales internacionales se
ocuparán de financiarla. Según el artista, el público podrá
entrar físicamente en la nueva escultura
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