Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



domingo, 5 de noviembre de 2017

Leyenda de la Bruja de la Montaña Gélida

Cuentan que en un pueblo lejano los lugareños le temían al monte Grekus, dado que allí habitaba una cruel y vieja hechicera. Las personas mayores aseguraban que aquella mujer no siempre había sido mala, pues inclusive ayudó para la construcción de la ciudad. Sin embargo, fue traicionada por el amor de su vida, lo que la orilló a alejarse.

Una leyenda de terror acerca de ella dice que los niños menores de 12 años no deben deambular solos por la noche, ya que ese momento es aprovechado por la bruja para llevárselos a su escondite donde les arranca los ojos y se come su corazón.

Otro mito de terror asociado con esta maga es el que nos indica que la única forma de librarnos de esos maleficios es enfrentándola cara a cara. Es decir, si estás en las cercanías de la montaña y notas que tanto las hojas como los arbustos se comienzan a mover de manera irregular, no debes retroceder.

Tienes que permanecer con la vista al frente y esperar a que la figura de la bruja de la montaña se refleje en tus pupilas. Enseguida ella emitirá un chillido equivalente al que hacen los murciélagos.

Tal vez pienses que ese sonido te perforará los tímpanos o algo por el estilo. Nada más lejos de la realidad. Lo que sucede con esta leyenda de terror es que son contadas las personas que han aguantado más de 30 segundos viendo ese rostro tan horrible lleno de cicatrices y marcas.

Médicos especializados han aseverado que algunos de los pacientes que han logrado llegar a las clínicas mentales, jamás han recobrado la cordura. Por el contrario, sus noches son acompañadas de terribles pesadillas.

Además, los cuartos de los enfermos invariablemente poseen una temperatura por debajo de los cero grados. Lo que hace pensar que la bruja de la montaña gélida no solamente se apodera de los órganos de sus víctimas, sino que a veces también de su alma.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Leyenda de la Mulánima

La Mulánima (“Mula Ánima”), es un ser mitológico del Norte de Argentina también llamada Alma-mula. Este engendro es una mujer condenada por pecados muy graves en contra del pudor. Galopa por los campos haciendo un ruido metálico estruendoso como si arrastrara cadenas; echa fuego por la boca, los ollares y los ojos y mata a la gente a dentelladas o a patadas. Se la ve sólo de noche y su apariencia es la de una mula envuelta en llamas.

Según dice la leyenda este ser es en realidad una mujer sin moral que nunca se arrepintió de sus pecados. En castigo a esta conducta antes de su muerte, Dios la maldijo convirtiéndola en una mula de color plomiza que arrastra unas pesadas cadenas.

Se dice que ella vaga por las noches en lo espeso de los montes y recorre los alrededores de las poblaciones en días de tormenta, emitiendo destellos con la mirada, dando horrorosos alaridos y azufrando el viento. Es muy peligrosa ya que puede asesinar incluso niños para alimentarse con ellos. Su rebuznar se asemeja tanto al alarido de una mujer, que hace estremecer hasta el más valiente. 

Galopa hasta la puerta de la iglesia del pueblo más cercano, desde donde emprende nuevamente su carrera echando fuego.

La cadena que lleva encima simboliza sus pecados, pero también representa para ella la esperanza, de que algún día, un valiente logre frenar con ella su frenética carrera y venciendo el miedo pueda completar el ritual que lograría que su alma por fin sea redimida para viajar al cielo.

En Tafí del Valle se ha encontrado, en la “Ruta de Birmania” (camino que lleva al Ojo de Agua y que pasa por detrás de la Loma del Pelao), una piedra con una pisada de este animal el que algunas personas dicen que es el Diablo mismo.

Leyenda del Espíritu De La Montaña

Hace ya unos cuantos años, una pareja de enamorados decidió salir a dar un paseo en coche durante una soleada tarde de primavera. El destino sería una zona montañosa ubicada al norte de Argentina, de esta manera se preparó todo un picnic para pasar una tarde romántica, emprendiendo el viaje aproximadamente a las 4 PM.

Una vez arribados a la cima de esta zona montañosa, simplemente la pareja atinó a arrojar un mantel sobre el verde y sentarse a contemplar el paisaje desde las alturas. Las horas pasaron realmente rápido, una típica y extraña experiencia de enamorados, observando poco a poco como el sol comenzaba a esconderse.

El ambiente montañoso comenzó a tornarse un tanto frío, por lo cual decidieron subir al coche y volver a la ciudad. La noche estaba al caer cuando la pareja acomodó todos los elementos nuevamente en el asiento trasero del coche y emprendió el regreso.

Se trataba de un camino con curvas cerradas y peligrosos riscos, por lo cual la marcha debía ser tranquila y pausada. En un momento determinado de este viaje de regreso, ambos jóvenes pudieron dilucidar una extraña presencia al costado de la ruta, presencia que cruzó corriendo y desapareció entre la vegetación reinante.

Ambos quedaron un tanto sorprendidos ante esta extraña aparición, aunque continuaron su marcha tranquilamente. Momentos más, en otra de estas peligrosas curvas, pudo dilucidarse algo que finalmente logró estremecer a la pareja, una similar presencia volvió a cruzar corriendo la ruta y desaparecer entre la vegetación.

Lo extraño a todo esto, es que esta misma presencia volvió a repetirse una y otra vez en cada curva peligrosa que la pareja tomaba. La piel de ambos se estremeció a un punto que ninguno antes imaginó, apresurando poco a poco su marcha hasta alejarse de la zona montañosa.

Diversos relatos coinciden en haber presenciado a este curioso ente, se cree que se trata de un alma en pena que habría sufrido un accidente en coche en estas mismas montañas, desbarrancándose y perdiendo la vida a causa de los terribles golpes recibidos.

El Escalofriante Hombre Sin Párpados

Se dice que en las calles de Buenos Aires, Argentina. Cuando una persona camina tranquilamente, generalmente a altas horas de la noche, algunas veces se topa con una extraña figura que parece seguirlo, aunque en forma errática. Cuando la figura se acerca, es percibido como un hombre común y corriente, pero poniendo más atención en su aspecto, se puede notar que tiene enfrente a un escalofriante hombre sin parpados.

Se dice que la falta de parpados fue un defecto de nacimiento. Y su familia, supersticiosa en extremo, creyó que el bebé era hijo del demonio, y decidió deshacerse de él.

Otra teoría, sostiene que sus parpados fueron arrancados en algún ritual vudú, y ahora el vaga por las calles transmitiendo una profunda tristeza en sus ojos, buscando a los responsables.

Las apariciones del hombre sin párpados pueden darse a cualquier hora del día, aunque son más frecuentes bajo el cobijo de la oscuridad. Suele vestir humildemente, por lo que comúnmente es confundido con una persona de la calle.

Jamás emite sonido alguno, sólo mira fijamente a los ojos de la persona a la que se ha acercado, como queriendo que ésta note su desgracia o su sufrimiento. Suele acompañar a quien lo ve durante algún tiempo, para después cambiar abruptamente de dirección y desaparecer en la lejanía.

Sólo puede ser visto por las personas que él elige, así que pedir socorro a los demás transeúntes no tiene efecto alguno, porque nadie puede verlo. Lo cual puede ser contraproducente para la víctima, porque fácilmente se le percibe como loca al estar gritando sin aparente razón a mitad de la calle.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Leyenda de la Casa del Espejo

Según cuenta la leyenda, en el barrio de Vicente López, Buenos Aires, Argentina. Hay una hermosa casa abandonada, y quienes conocen la historia de lo que sucedió ahí, no se atreven si quiera a pasarle por enfrente, mucho menos a cruzar la puerta.

Todo comenzó un día de verano, unos chicos jugaban fuera de la mencionada casa, donde vivía uno de ellos. El amigo se dirigió a la cocina en busca de bebidas y se dio cuenta que los espejos temblaban y hacían un sonido muy extraño. Cuando se lo contó al otro niño, se fueron de ahí, y esperaron a que sus padres volvieran para entrar con ellos de nuevo.

A mitad de la noche, el chico que está de visita, va a la cocina por algo de agua fría. Pero, al faltar solo tres escalones para bajar la escalera, es empujado y cae, al tratar de incorporarse ve en el espejo un hombre de ropa antigua y sucia, extendiendo la mano para agarrarlo, pero muy asustado el jovencito escapa hacia el cuarto de su amigo.

Cuando le contó a su amigo lo sucedido, este le dice que le cree todo porque también lo ha visto, y de esa casa se cuenta que tiempo atrás a causa de un problema de plata, un hermano arrojó al otro por la escalera, matándolo al instante. Desde entonces su fantasma, ha tratado de empujar a cualquiera por las escaleras, creyendo que es su hermano y buscando así venganza por su asesinato.

La familia siguió viviendo allí hasta que un día simplemente se mudaron y nunca más nadie habitó esa casa… que hoy es conocida como “La casa del espejo”.

La Leyenda de la Nahuala

La leyenda de la Nahuala es una historia que se acostumbra relatar pocos días antes de que llegue la fecha del Día de Muertos.

Como muchas historias antiguas de México, la leyenda de la Nahuala también se sitúa en los últimos años de la Nueva España, es decir, poco tiempo antes de que se ejercitara la guerra de independencia impulsada por el cura Miguel Hidalgo y Costilla.

Orígenes de la crónica

Los acontecimientos que estoy a punto de relatar, supuestamente ocurrieron en la capital del Estado de Puebla, allá por el año de 1807. Resulta que en una de las calles del centro de la ciudad vivía un niño de nombre Leonardo junto con su hermano mayor, a quien habían bautizado como Fernando.

Ambos chicos vivían en compañía de su abuela, una señora mayor que se dedicaba a cuidarlos. Cuando la anciana se iba a trabajar o a comprar comida, Fernando aprovechaba ese tiempo para contarle al pequeño Leo cuentos y leyendas de terror.

Una de las historias que más miedo le producían a Leonardo era la de la leyenda de la Nahuala. Se decía que este personaje era una especie de bruja malvada que vivía en un viejo caserón.

Por su parte, los lugareños tenían conocimiento de que esta hechicera tenía cautivas a dos almas desde mediados del siglo XVIII y que a últimas fechas estaba en busca de una tercera, para así poder tener el poder suficiente de terminar de una vez y para siempre con cada uno de los habitantes del pueblo.

Poco tiempo después, Fernando es capturado por la Nahuala y Leonardo es la única persona que puede ir a rescatarlo. El chico deja sus temores atrás y se embarca en esta travesía acompañado únicamente por su abuela.

Desafortunadamente, también Leonardo cae en las garras de la bruja, aunque gracias a su astucia logra escapar para luego enfrentarla.

Leo gana la batalla y la leyenda de la Nahuala concluye con los nativos del pueblo festejando el día de los muertos.

¿Cómo llegó la leyenda de la Nahuala a la gran pantalla?

México es un país mundialmente reconocido por la calidad que imprime en los doblajes de voz. No solamente porque escoge (en la mayoría de los casos) a excelentes actores, sino porque sus adaptaciones de guión al tener como base un “castellano neutro” pueden ser disfrutadas en América latina, sin que surjan confusiones en el lenguaje.

Sin embargo, la nación azteca no se distingue por elaborar productos de animación. Un ejemplo de esto es justamente la leyenda de la Nahuala, cinta que ocupa apenas el puesto número seis en esta categoría.

A pesar de eso, el largometraje cosechó varios premios y obtuvo críticas positivas. Basta con mencionar que la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas le otorgó el Ariel. De igual manera, la prensa asociada dedicada a reseñar el séptimo arte, le entregó la Diosa de Plata.

Los realizadores de esta película planearon seguir las andanzas de Leonardo (o Leo como se le conoce) en otras dos películas.

La primera de las secuelas, fue estrenada hace tres años y versa sobre la Llorona. En tanto que la última de la trilogía, se estrenó apenas hace un par de meses.

La Leyenda del Charro Negro

Un hombre alto, de aspecto elegante, de impecable traje negro compuesto por una chaqueta corta, una camisa, un pantalón ajustado y un sombrero de ala ancha deambula en la profundidad de la noche en los solitarios tramos que unen los pequeños pueblos del México rural, sobre el lomo de un caballo enorme y de color azabache.

Quienes han tenido trato con él, lo presienten como el Diablo. No ignora a los hombres, a los que les ofrece amables conversaciones, pero su clara preferencia son las mujeres, a las que seduce con su mirada elocuente y palabras cálidas. Nada malo puede decirse del Charro Negro si el viajero se limita a permitir su compañía hacia su lugar de residencia; si se acerca el amanecer, se despedirá cortésmente y se marchará con paso lento, al igual que si el sendero que recorre lleva a las cercanías de una iglesia.

Pero si, por el contrario, la mujer cede a sus ofertas de aligerar el viaje y acepta a montar el caballo, esa acción será el principio del fin: Una vez sobre el animal, la infortunada descubre que es imposible bajarse. Es entonces cuando el Charro Negro vuelve a su montura y se aleja con rumbo desconocido, sin hacer caso de los ruegos o los gritos de su víctima, a la que no se le vuelve a ver jamás.​

En algunos estados de la República Mexicana, la gente cuenta que en las noches de luna llena, por los caminos rurales o poblaciones alejadas, se aparece un jinete flaco y de cara cadavérica, que, montado en un lustroso caballo negro, ofrece una bolsa llena de dinero... Pero por temor, nadie la ha querido aceptar. Allá por el año de 1966, el señor Abundio Rosas regresaba a su casa, situada en las afueras del puerto de Veracruz. Aunque había luna, ésta se escondía entre las copas de los árboles, por lo que reinaba cierta oscuridad, que causaba gran impresión por las formas fantasmagóricas que se formaban con las sombras de la luna.

De pronto, Don Abundio sintió que alguien lo seguía pero no quiso voltear, sino que apresuró más el paso, empuñando el machete que siempre lo acompañaba. Sin embargo, cada vez sentía más cerca a ese alguien que lo seguía. De repente, un sudor frío se apoderó de él, sintió que se desmayaba, pero pese al miedo decidió enfrentarse a lo que fuera, volteó el rostro y con asombro vio una diabólica escena... Era un gran caballo negro, de pelo brillante y lustroso, pero con ojos espeluznantes que parecían lanzar fuego. Lo montaba un hombre alto y flaco, con un sombrero negro. No tenía ojos, nariz ni boca. En suma, era algo espantoso, por lo que don Abundio no pudo moverse, ni hablar. 

Temblaba de terror y más cuando el siniestro charro sacó una mano que se veía roja y con larguísimas uñas, tomó una bolsa de su caballo y la extendió ofreciéndose la al aterrado hombre, quien vio cómo la bolsa se abrió y mostró su interior lleno de dinero; pero don Abundio no quiso aceptarla. El jinete se la volvió a ofrecer y tampoco le hizo caso. Entonces el charro negro se volvió con su caballo sin pronunciar palabra y se alejó... Pero Abundio nunca escuchó el galopar del caballo, cosa que lo atemorizó mas, pronto se sobrepuso y continuó su camino rumbo a su casa. Al llegar, estaba tan asustado que no pudo cenar. Contó lo sucedido a su esposa. La cual también se aterrorizó.

Como es de suponerse, esa noche ambos no pudieron dormir, por lo que al día siguiente Abundio se levantó temprano y acudió al lugar donde se le había aparecido el misterioso charro. Buscó con cuidado, pero no halló nada que pudiera tomarse como indicio de su existencia. Por la noche don Abundio tuvo la necesidad de volver a pasar por el lugar, temeroso de encontrarse con el charro, pero ya no se le apareció esa noche ni otra más.... No hubo más apariciones.

Pasó el tiempo y Abundio ya casi ni se acordaba del encuentro con aquel misterioso charro negro. Pero una noche, ya muy cerca de su casa, se topó de nuevo con el aparecido, quien con voz cavernosa le dijo que tomara la bolsa con el dinero. Como el hombre no la aceptó por temor a que fuera cosa del diablo, el charro le dijo con voz aún más cavernosa:

–Me volverás a ver muy pronto...

Don Abundio medio muerto de miedo, sin volver la cabeza, echó a correr y no paró hasta llegar adentro de su casa. Su mujer salió espantada y le gritó:

–¡Abundio, mira, el charro se está asomando por la ventana... Anda, sal y orínate en cruz afuera de la puerta, dicen que así no puede pasar el maligno!

Abundio, tembloroso, salió de su casa y se orinó en cruz fuera de la puerta. En cuanto terminó de rociar el piso, el caballo relinchó en forma macabra, y jinete y animal a todo galope se perdieron en la oscuridad de la noche. Desde entonces ni Abundio ni su mujer han vuelto a ver al charro negro. Pero muchas otras personas de la región han contado la misma historia y aseguran que también lo han visto.