Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



martes, 20 de julio de 2010

La Sonrisa De Payaso


Esta leyenda urbana se ha extendido por muchas ciudades de España. Siempre la historia comienza como… le ha pasado a la amiga de un amigo. Y muchas veces no hacemos caso a tanta habladuría y a tanta fantasía.

Pero os contaré que en Huelva un grupo de “niñatos” si que jugaron a ser dioses e intentaron hacerlo a una chica que iba sola por la calle aquel día. Gracias que la chica escapó y al final no ocurrió ninguna desgracia, pero… ¿realmente estarían dispuestos a realizar la sonrisa del payaso?

La sonrisa del payaso, es el nombre al que se le conoce a una nueva tortura que utilizan algunos grupos de chicos latinos para castigar a chicos del bando contrario. Cogen a un chico o chica desprevenidos y les hacen primero unas cuantas de preguntas.

Elige entre las tres opciones que harán cambiar tú vida:

- Besas el suelo con los dientes
- Te violamos
- O …la sonrisa de payaso

Evidentemente hasta hoy nadie conocía realmente que quería decir “la sonrisa de payaso”, y la mejor opción de las tres parecía ser esa. En esos momentos nadie puede pensar con claridad, ya que te encuentras rodeado y sabes que de allí no vas a salir ileso.

Cuando dices con voz temblorosa la tercera opción, antes que te des cuenta y puedas reaccionar alguien te ha cortado con un cuchillo afilado la comisura del labio derecho hasta la mitad del pómulo. Y al intentar escapar de la situación otros dos te sujetan bien fuerte para que no te escabullas, mientras la misma persona realiza lo misma acción. Te raja el lado izquierdo del labio.

Todos se ríen de tu rostro desencajado por el dolor y lleno de sangre. Y ahora es cuando vierten en tus heridas alcohol para que cicatrice rápido y te quedes marcado con esa sonrisa macabra de payaso para el resto de tus días.
Si os llegase a ocurrir la mejor opción es salir corriendo y no parar hasta encontrar un lugar seguro. Pero intentar ir siempre acompañado de dos personas o más, y así hay menos posibilidades de que ocurra alguna desgracia.

La Leyenda Del Ratón De Los Dientes


Cuando éramos niños y se nos caía un diente de leche, nos decían que debíamos colocarlo bajo la almohada o sobre la mesita de noche para recibir un regalo de parte del hada o ratón de los dientes.

El mito del hada de los dientes es parte de la cultura popular y el folclore de muchos pueblos y despierta una gran emoción en los niños, hasta que descubren que es tan real como Papá Noel o los Reyes Magos. Algunos niños se sienten traicionados y otros lo toman de manera orgullosa por haber descubierto la verdad.

El origen de esta leyenda no es claro, pero al parecer muchas familias contribuyen a su tradición por Occidentales. En países de habla hispana el hada sufrió una transformación algo extravagante y se volvió el “ratón de los dientes” o el “ratoncito Pérez”.

Pero en Italia existe un “duende dental” conocido como Topino, y en Francia el que cumple esta misión es la petite souris o “el pequeño ratón”. En Irlanda –por supuesto- también existe un duende, mientras que en Escocia son más originales y tienen una ratita blanca que le compra los dientes de los niños.

No importa la manera en que se lo defina, el ritual es siempre el mismo: en cuanto un niño pierde un diente, lo coloca debajo de la almohada o cerca de la cama y al día siguiente encuentra una moneda o billete en su lugar, y lo que vale destacar es que la tradición del hada, ratón o duende de los dientes ayuda atenuar el trauma de este hecho, que si bien es natural, puede asustar un poco a los niños. La pequeña recompensa como intercambio del diente lo hace más emocionante y hasta esperado para los pequeños

En 1998 se recopilaron estas tradiciones de distintos países en un libro infantil titulado “Arroja tu diente al techo: tradiciones dentales del mundo”, escrito por Selby Beeler. Por otra parte, el hada y el ratón incluso han sido protagonistas de algunas películas animadas para toda la familia.

La Casa del “Duende de Esparto”


Uno de los primeros sucesos paranormales acontecidos en la España del siglo XX, más concretamente en Valencia, fue el que tuvo lugar en la casa del Duende de Esparto. En esta casa, llegado el mes de mayo, un fenómeno poltergeist comenzó a producirse.

Todo se centraba en una casa en la Plaza del Esparto, donde vivía la familia Colomero. Los Colomero aseguraban escuchar extraños ruidos en la vivienda a las mismas horas; por la mañana temprano, por la tarde y a altas horas de la madrugada. E incluso algunos habitantes del edificio también aseguraban escuchar el acontecimiento paranormal.

Tal fue la noticia que todo el vecindario se torno de terror y desconcierto ante los sucesos extraños de la familia de la casa. La noticia se difundió rápidamente por la ciudad y comenzaron a llegar a Valencia multitud de personas en busca de respuestas, o simplemente arrastradas por el morbo de aquellos ruidos del más allá.

El 6 de Julio de 1915, un grupo de guardias civiles ordenados por el Gobernador Civil Sr. Motilla, junto con el inspector provincial Rodríguez, el jefe de policía, Oliveras, y el capitán Alicart, fueron los encargados de registrar el inmueble minuciosamente e investigar el caso.

Según los informes policiales textualmente: “A las diez de la noche comenzaron los ruidos. Estos eran más perceptibles en los tabiques ligeros que en las paredes llamadas vulgarmente maestras”

La búsqueda no fue como se esperaba, ya que no encontraron ninguna señal de donde podrían proceder aquellos ruidos, por lo que dieron una explicación al suceso:

“He aquí la causa: Dos camas, un armario que antes no lo era, una pared mediera que divide dos casas, un tabique vibrante, o que debe vibrar. Todo esto produce los ruidos seguramente”

Con tal respuesta se marcharon, pero los ruidos no cesaron. Todo lo contrario, estos fueron poco a poco incrementándose cada día en la casa de los Colomero.

Y seguían llegando más y más curiosos a la Plaza del Esparto para poder ver o escuchar con sus propios oídos al “Duende” de la casa. Todo esto repercutió en peleas de personas que se agolpaban allí, supongo que por diferentes opiniones al respecto.

Ya el “Duende del Esparto” era famoso en el lugar, y un aliciente turístico para todo aquel que pasará por Valencia. Era la portada de los diferentes periódicos españoles, y todo ello aumentaba los incidentes y los problemas a la ciudad.

Un ejemplo de estos:

Las Provincias: “La Casa de los Ruidos. Nueva estrategia de la fuerza pública. Un reto a los espíritus y una contestación inmediata. Las autoridades en ridículo”
Levante: “La casa Misteriosa: la cosa se pone cada vez más seria. Los ruidos siguen en distintos sitios. Una inspección y dos registros sin resultados”
Pueblo: “La Casa de Tócame Roque: Brujas y almas en pena. Los ruidos del nº 7. El descubrimiento de un juez. Las autoridades en ridículo. Carga brutal de la policía”
Las iglesias más cercanas realizaban misas y ceremonias especiales para pedir por aquellas almas que se manifestaban en la casa o para ahuyentar a las ánimas del Purgatorio. Además, con todo el revuelo ocasionado por el supuesto poltergeist, el Ayuntamiento tomo parte y mandó al arquitecto jefe municipal, el Sr. Aymami para que se investigara más afondo las calles cercanas al lugar.

El Sr. Aymami, introdujo micrófonos en diferentes tabiques donde se producían los ruidos y revisó todo el alcantarillado, aparte de diferentes puntos importantes de la estructura de la casa. Pero su búsqueda fue negativa, ya que no pudo encontrar nada para poder dar una explicación a tal suceso.

Así pues, nunca se supo de donde procedían aquellos golpes (raps), y tampoco el por qué de estos. El 13 de Julio de 1915, los fenómenos desaparecieron sin dejar rastro. Y a día de hoy no se han vuelto a producir más en la casa nº 7 de la Plaza del Esparto, en Valencia.

El Duende De La Calle Fuencarral


En agosto de 1724 la residencia madrileña de la condesa de Arcos fue escenario de una serie de fenómenos inexplicables que aterrorizaron completamente a sus habitantes. El escritor Diego de Torres Villarroel, encargado por la condesa de investigar los sucesos, se refiere al episodio en una obra titulada Anatomía de lo visible y lo invisible y lo recoge de forma más amplia en su autobiografía, Vida, ascendencia, nacimiento, crianza y aventuras.

A pesar de que publicaba con frecuencia predicciones astrológicas (algunas de las cuales se cumplían), Torres Villarroel era escéptico en lo concerniente a fantasmas, aparecidos y fuerzas mágicas. Así el día en que el mensajero de la condesa de Arcos va a buscarlo y le habla acerca de estruendos imposibles que sacuden la vivienda de su señora durante la noche, lo primero que piensa Torres es que detrás de los hechos se encuentra algún bromista.

Cuando llega al caserón, encuentra a la condesa y a sus sirvientes al borde de un ataque de nervios. Intenta tranquilizarlos a todos, prometiendo que pasará la noche con ellos en el dormitorio colectivo que han habilitado en un salón de la planta baja, y que saldrá a hacer ronda por el inmueble si se oye algo extraño. Al caer la noche, nobles y plebeyos se acuestan, mientras Torres busca una silla en la que montar guardia.

A la una de la mañana un gran estruendo, seguido de ráfagas de golpes provenientes de la parte de arriba de la casa, despierta a los durmientes. Torres, que también se había quedado dormido, agarra un candelabro de cuatro velas y un espadón oxidado, sale del salón y sube a revisar desvanes y azoteas. Sin embargo, no ve allí ninguna posible causa para los ruidos. Entonces vuelve a oír los golpes y le parece que el sonido viene de un aposento de la planta de abajo. Se dirige hacia allí, iluminándose con su candelabro en la oscuridad de la noche, pero al llegar halla otra vez vacía la habitación. Así pasa las dos horas siguientes, persiguiendo ruidos esquivos de habitación en habitación, sin nunca encontrar nada, hasta que a eso de las tres cesan por fin.

La misma situación se repite durante otras nueve noches, pero a la décima los fenómenos extraños se intensifican. Otra vez suenan repetidos golpecillos, aterrorizando a los refugiados del salón, y Torres sube a la planta superior. Mientras atraviesa un largo pasillo, se le apagan de forma simultánea las cuatro velas del candelabro, así como dos lámparas fijadas a la pared. Nada más quedar a oscuras, suenan cuatro golpes ensordecedores y en la habitación anterior varios cuadros se desprenden de sus alcayatas y caen al suelo. Torres escapa como puede hacia uno de los patios de abajo.

En Anatomía habla además de puertas que se abren por si mismas estando cerradas con llave, de platos que ruedan solos por la cocina y de intensas ráfagas de viento que soplan en lugares donde no hay ventanas ni puertas abiertas. Tras asistir a este despliegue de prodigios, Torres suplica a la condesa que no le haga rondar más la casa de noche, pues no encuentra ninguna causa natural detrás de lo que sucede y, por tanto, no le parece que se puede hacer nada para evitarlo. La condesa claudica y al día siguiente se muda a otra vivienda, llevando con ella a los criados y también a Torres Villarroel, al que acoge bajo su protección, agradada por su humildad, sus buenas maneras y su actuación durante la crisis.

La casa se alzaba en la calle Fuencarral, pero Torres no nos informa sobre el emplazamiento exacto, por lo que no podemos conocer si aún hoy sigue en pie y si, en ese caso, sus habitantes sufren un sueño tan intranquilo como el de la condesa de Arcos y sus sirvientes.

lunes, 19 de julio de 2010

Los Misterios Del Santo Rosario


El Santo Rosario (del latín rosarium «rosal») es un rezo tradicional católico, que conmemora veinte "misterios" de la vida de Jesucristo y de la Virgen María, recitando después de cada uno un Padre nuestro, diez Ave María y un gloria.

También se llama "rosario" a la sarta de cuentas que se utiliza para rezar el Santo Rosario. Las cuentas están separadas cada diez por otras de distinto tamaño y la sarta está unida por sus dos extremos a una cruz.

Orígenes del rosario

El cristianismo se ha alimentado y ha adoptado como propias muchos elementos de otras religiones y culturas, por lo que el rosario no podía ser la excepción. El rosario originalmente viene de la India, de un artefacto similar usado hace miles de años para recitar mantras llamado japa mala que consta de 108 cuentas. En el Islam también se usa algo parecido -no sobra decir que tomado del hinduismo- llamado tasbih.

El Rosario comenzó a utilizarse en el catolicismo alrededor del año 800. En los monasterios se suelen recitar los 150 salmos en la Liturgia de las Horas, pero a los fieles que no eran sacerdotes ni monjes, al no poder seguir esta devoción (porque en su mayoría no sabía leer) se les enseñó una práctica más sencilla: la de recitar 150 avemarías. Esta devoción tomó el nombre de "el salterio de la Virgen".

Su popularidad y desarrollo se dio en el s. XIII, cuando surgió el movimiento albigense, una herejía cristiana muy extendida que se oponia a varias doctrinas de la Iglesia Católica. Ante los enfrentamientos entre la Iglesia y los albigenses, santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden de los Predicadores (más conocidos como dominicos), parece haber promovido en sus misiones el rezo de una forma primitiva del Rosario. Al ser los dominicos una orden de predicadores y estar siempre en medio del pueblo, su devoción se hizo popular, generando la aparición de cofradías y grupos de devotos por doquier, junto con relatos de milagros que acrecentaron su fama. Aunque la devoción decayó durante el siglo XIV, la orden de los Predicadores siguió fomentándola.

El beato Alano de la Rupe fue el encargado de hacerla resurgir, tarea seguida por Jacobo Sprenger, prior del convento de los dominicos en Colonia (Alemania). Para el siglo XVI ya estaba con su forma manejada hoy: Contemplación de los "misterios", Credo, Padre nuestro y Ave María como oraciones principales y las cuentas o granos como medio de llevar la oración.

Sobre el Avemaría es preciso señalar que la segunda mitad de la oración fue añadida a la primera en el siglo XIV, pero su uso se hizo universal cuando el papa san Pío V promulgó el Breviario Romano y mandó que se rezase al principio de cada hora del Oficio Divino, después del Padre nuestro.

Fue la batalla de Lepanto la que causó que la Iglesia le diera una fiesta anual al rezo del Rosario, ya que el papa San Pío V atribuyó la victoria de los cristianos sobre los turcos a la intercesión de la Virgen María mediante el rezo del Rosario. La fiesta fue instituida el 7 de octubre. Primero se la llamó "Nuestra Señora de las Victorias", pero el papa Gregorio XIII la cambió por la fiesta de "Nuestra Señora del Rosario".

Un fenómeno muy importante en torno a esta devoción fue el de los Rosarios públicos o callejeros, que surgieron en Sevilla en 1690 y se extendieron muy pronto por España y sus colonias americanas. Eran cortejos precedidos por una cruz y que constaba de faroles de mano y asta para alumbrar los coros y estaban presididos por la insignia mariana denominada Simpecado. Fue la principal referencia de la devoción y en Sevilla llegó a haber en el siglo XVIII más de 150 cortejos que diariamente hacían su estación por las calles rezando y cantando las avemarías y los Misterios. Los domingos y festivos salían de madrugada o a la aurora. Al principio eran masculinos, pero ya en el primer tercio del XVIII aparecieron los primeros Rosarios de mujeres que salían los festivos por la tarde.

Hasta el día de hoy, el Rosario sigue expandiéndose como devoción predilecta y ha sido tomada como oración universal y recomendada por papas y santos.

En Fátima (Portugal), en 1917, un grupo de niños alegó haber experimentado una aparición de la Virgen María, quien les habría revelado que cada vez que se reza un Ave María es como si se le ofreciera una rosa, de tal suerte que cada Rosario completo sería una corona de rosas (concepto que había sido mencionado tiempo atrás por San Luis María Grignion de Montfort en su obra Secreto admirable del Santo Rosario).

El 16 de octubre de 2002, el Papa Juan Pablo II promulgó la Carta Apostólica Rosarium Virginis Mariae, en la que aprobó que se añadieran cinco nuevos Misterios al Rosario, los misterios luminosos. La introducción de estos Misterios ha sido la única reforma sustancial en este rezo después de varios siglos.

Corona del Rosario


Tradicionalmente, el Rosario estaba dedicado a una de las tres series de "misterios", que debían ser recitados secuencialmente, uno por cada noche. Sin embargo, en la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae del Papa Juan Pablo II, publicada el 16 de octubre de 2002, fue introducida una nueva serie de "misterios", los luminosos.

Cada serie de misterios comprende cinco temas distintos para la meditación, cada uno de los cuales es un momento de la vida de Jesús y de la Virgen, su Madre.

El Mito De Hades


En la mitología griega Hades (en griego antiguo ᾍδης Hadēs, originalmente Ἅιδης Haidēs o Ἀΐδης Aïdēs, de origen incierto, aunque se suele asociar con ἀ (privativa) + ἰδεῖν (‘ver’), es decir, ‘el que no ve’ o ‘el invisible’) alude tanto al antiguo inframundo griego como al dios de los muertos y las riquezas. La palabra hacía referencia originalmente sólo al dios; ἐν o εἰς ᾍιδού (‘en [el lugar de] Hades’) era una abreviatura para su morada y finalmente el nominativo llegó también a designar la morada de los muertos.

Hades también era conocido con la perífrasis Plutón (en griego antiguo Πλούτων Ploutōn, del verbo πλουτέω, ‘enriquecerse’), y así fue conocido, además de como Dis Pater y Orcus, en la mitología romana. El dios etrusco equivalente era Aita. «Hades» es a veces usado por los cristianos para referirse al lugar en el que residen las almas que han caído en desgracia o el lugar similar donde se encuentran los muertos; el sepulcro.

Hades, la morada de los muertos

Había varias secciones en el Hades, incluyendo los Campos Elíseos (en contraste con el Paraíso o Cielo cristiano) y el Tártaro (similar al Infierno cristiano). Los mitógrafos griegos no son totalmente consistentes sobre la geografía de la otra vida.

Un mito sobre la otra vida completamente opuesto se refiere al Jardín de las Hespérides, con frecuencia identificado con las Islas de la Bendición.

En la mitología romana, una entrada al Inframundo estaba localizada en el Averno, un cráter cercano a Cumas que fue la ruta usada por Eneas para descender a él. Por sinécdoque, «Averno» puede usarse como referencia a todo el inframundo. Los Inferi Dii eran los dioses romanos del inframundo.

Los fallecidos entraban al inframundo cruzando el río Aqueronte, porteados por Caronte, quien cobraba por el pasaje un óbolo, pequeña moneda que ponían bajo la lengua del difunto sus piadosos familiares. Los indigentes y los que no tenían amigos ni familias se reunían para siempre en la orilla cercana. El otro lado del río era vigilado por Cerbero, el perro de tres cabezas derrotado por Heracles (Hércules para los romanos). Más allá de Cerbero, las sombras de los difuntos entraban en la tierra de los muertos para ser juzgadas.

Los cinco ríos del Hades eran Aqueronte (el río de la pena), Cocito (lamentos), Flegetonte (fuego), Lete (olvido) y Estigia (odio). El Erídano era también considerado un río del Hades por Virgilio. El Estigia formaba la frontera entre los mundos superior e inferior.

La primera región del Hades comprendía los Campos de Asfódelos, descritos en la Odisea XI, donde las almas de los héroes vagan abatidas entre espíritus menores, que gorjean a su alrededor como murciélagos. Sólo la ofrenda a ellos de libaciones de sangre en el mundo de los vivos pueden despertarlos durante un tiempo a las sensaciones de humanidad (compárese con los vampiros).

Más allá quedaba el Érebo, que puede usarse como un eufemismo para el Hades, cuyo nombre era temido. Había en él dos lagos: el de Lete, a donde las almas comunes acudían para borrar todos sus recuerdos, y el de Mnemósine (‘memoria’), de donde los iniciados en los Misterios preferían beber. En el antepatio del palacio de Hades y Perséfone se sentaban los tres jueces del Inframundo: Minos, Radamantis y Éaco. Allí, en el trivium consagrado a Hécate, donde los tres caminos se encontraban, las almas eran juzgadas, volviendo a los Campos de Asfódelos si no eran virtuosas ni malvadas, enviados al camino del tenebroso Tártaro si eran impías o malas, o al Elíseo con los heroicos o los benditos.

Hades, señor del inframundo

En la mitología griega, Hades (el ‘invisible’), el dios del inframundo, era un hijo de los Titanes Cronos y Rea. Tenía tres hermanas mayores, Hestia, Deméter y Hera, así como dos hermanos menores, Poseidón y Zeus. Juntos constituían la mitad de los dioses olímpicos.

Tras hacerse adulto, Zeus logró obligar a su padre a que regurgitase a sus hermanos. Tras ser liberados, los seis jóvenes dioses, junto con los aliados que fueron capaces de lograr, desafiaron el poder de sus padres y tíos en la Titanomaquia, una guerra divina. Zeus, Poseidón y Hades recibieron armas de los tres Cíclopes como ayuda para la guerra: Zeus una lanza de truenos, Poseidón un tridente y Hades un casco que proporcionaba invisibilidad al que lo llevase. En la noche anterior a la primera batalla Hades se puso su casco y, siendo invisible, se infiltró en el campamento de los Titanes y destruyó sus armas. La guerra duró diez años y terminó con la victoria de los jóvenes. Tras esta victoria Hades y sus dos hermanos menores, Poseidón y Zeus, echaron a suertes los reinos a gobernar. Zeus se quedó con el cielo, Poseidón con los mares y Hades recibió el inframundo, el reino invisible al que los muertos van tras dejar el mundo, así como todas las cosas bajo tierra.

Hades obtuvo su consorte definitiva, Perséfone, mediante artimañas, en una historia que conectaba los antiguos misterios eleusinos con el panteón olímpico. En muchos de los tratados de mitología griega no se afirma que Hades y Perséfone tuvieran descendencia. Sin embargo, en otros se dice que son los padres de las Erinias: Tisífone, Megera y Alecto.

A pesar de las connotaciones modernas de la muerte como «maldad», Hades tenía en realidad un carácter más altruista en la mitología. A menudo se le retrataba más como pasivo que como malvado: su papel era a menudo mantener un relativo equilibrio.

Hades reinaba sobre los muertos, con la ayuda de demonios sobre los que tenía completa autoridad. Prohibió estrictamente a sus súbditos abandonar sus dominios y se enfurecía bastante cuando alguien intentaba abandonarlos o si alguien intentaba robarle alguna de sus presas.

Aparte de Heracles, las únicas personas vivas que se aventuraron en el Inframundo fueron todas héroes: Odiseo, Eneas (acompañado por la Sibila), Orfeo, Teseo y Psique. Ninguno de ellos estuvo especialmente satisfecho con lo que presenciaron en el reino de los muertos. En particular, el héroe griego Aquiles, a quien Odiseo se encontró en el Hades (aunque algunos creen que Aquiles habita en las Islas de la Bendición), dijo:

No me hables con dulzura de la muerte, glorioso Odiseo. Preferiría servir como mercenario a otro antes que ser el señor de los muertos que han perecido.

Alma de Aquiles a Odiseo



Culto

Hades, dios de los muertos, era un personaje temible para aquellos que aún vivían. Sin prisa por encontrarse con él, eran reticentes a prestar juramentos en su nombre. Para muchos, simplemente decir la palabra «Hades» ya era espantoso. De esta forma, se buscó un eufemismo que usar. Dado que los minerales preciosos venían de las profundidades de la tierra (es decir, del «inframundo» gobernado por Hades), se consideraba que tenía también el control de éstos, y se referían a él como Πλουτων Plouton (‘riqueza’ en griego), de donde procede su nombre romano: Plutón. Sófocles explicaba el hábito de referirse al Hades como «el rico» con estas palabras: «el sombrío Hades se enriquece con nuestros suspiros y lágrimas». Además, se le llamaba Clímeno (Κλυμενος, ‘célebre’), Eubuleo (Ευβουλεος, ‘buen consejero’) y Polidegmon (Ρολυδεγμων, ‘que recibe a muchos’).

Aunque era un olímpico, pasaba la mayor parte del tiempo en su oscuro reino. Temido y odiado, Hades personificaba la inexorable finalidad de la muerte: «¿Por qué odiamos a Hades más que a cualquier dios, si no es por ser tan adamantino e inflexible?», se preguntaba retóricamente Agamenón. No era, sin embargo, un dios malvado, pues aunque era severo, cruel y despiadado, era no obstante justo. Hades gobernaba el Inframundo y por ello era con mucha frecuencia asociado con la muerte y temido por los hombres, pero no era la Muerte: la personificación real de ésta era Tánatos.

Cuando los griegos apaciguaban a Hades, golpeaban sus manos con fuerza contra el suelo para asegurarse de que pudiera oírles. Animales negros, como ovejas, le eran sacrificados, y se cree que en algún momento incluso se le ofrecieron sacrificios humanos. La sangre de los sacrificios a Hades goteaba a un pozo para que pudiera llegar a él. La persona que ofrecía el sacrificio tenía que apartar su cara. Cada cien años se celebraban festivales en su honor, llamados los Juegos Seculares.

El arma de Hades era un cetro de dos puntas, que usaba para destrozar todo lo que se cruzase por su camino o no fuera de su agrado, igual que Poseidón hacía con su tridente. Esta enseña de su poder era un bastón con el que conducía las almas de los muertos hasta el mundo inferior.
Sus pertenencias identificativas incluían un famoso casco, que le dieron los Cíclopes y que hacía invisible a cualquiera que lo llevase. Se sabía que a veces Hades prestaba su casco de la invisibilidad tanto a dioses como a hombres (como a Perseo). Su carro oscuro, tirado por cuatro caballos negros como el carbón, siempre resultaba impresionante y pavoroso. Sus otros atributos ordinarios eran el narciso y el ciprés, la Llave del Hades y Cerbero, el perro de múltiples cabezas. Se sentaba en un trono de ébano.

viernes, 16 de julio de 2010

Caboclos


Son subordinados a los Orixàs, lo que les consede una fuerza maestra en su personalidad y trabajos, al igual que los Pretos Velhos.Cuando hablamos de la personalidad de los caboclos o de cualquier otro guia, nos estamos refiriendo a su forma de trabajo, acostumbran a usar durante la gira, penachos y fuman charutos, hablan en su lengua, de forma rùstica, como fueron en su vida.Tienen otras caracterìsticas como, gritos o bramidos con lo cual tambièn se los diferencia de que pueblos pueden ser, sus danzas sonmuy bellas siempre recordando que fueron en sus vidas, ya sea cazadores, agricultores, curanderos etc.Tenemos diferntes tipos de caboblos tales como:Caboclo da Mata: Son los vivieron màs aproximados a la civilizaciòn.Caboclo da Mata Virgen: Ellos vivieron màs interiorizados en lasselvas.Es de gran importancia conocer estos detalles para conocerlos, porque no todos son iguales, a ellos los rige la fuerza creada por la naturaleza que son los Orixàs para quien ellos trabajan, hay quesaber que la personalidad de un Caboclo se dà por la conjugaciòn de su origen, especialidad y fuerza de la naturaleza que los rige.Todos reciben fuerte influencia de Oxossi, independientemente del Orixà para quien trabaje, ya que son todos espìritus de la selva.Son espìritus que trabajan mucho con pases y, son muy necesarios a la hora de la descarga.Se dividen asì:

CABOCLOS DE OGUM: Su incorporaciòn es ràpida y compactada al suelo, no ruedan o lo hacen muy poco, hacen consultas directas, y gustan de trabajos de ayuda profecional, sus pases en la mayoria de las veces son para dar fuerza y ànimo.

CABOCLOS DE XANGO: Son guias de incorporaciones ràpidas y contenidas, casi siempre pegado en el piso el medium, trabajan parala justicia, empleo, profesionales y asuntos de inmuebles.Son directos para hablar y aveces son hirientes.

CABOCLOS DE OXUM: Siempre son suaves y acostumbran a rodar.Trabajan para la ayuda de dolencias psìquicas, como depreciòn, desanimo, etc. Dan pases de dispersiòn y de energizaciòn.

CABOCLOS DE YEMANYA: Incorporan suaves pero un poco màs ràpidos que los de oxum, ruedan mucho, trabajan para desmanchar trabajos, con pases, limpieza espiritual, conduciendo esa enegia negativa para el mar.

CABOCLOS DE NANA: Los caboclos de NANA son raros al igual que los Pretos Velhos de ella, trabajan aconsejando, mostrando el karma y como tener resignaciòn.Dan pases donde retiran a los egunesatrasados que estàn pròximos a los consultantes.

CABOCLOS DE OXALA: Casi no trabajan dando consultas, generalmente dan pases de energizaciòn.Son compactados para incorporar y semantienen localizados en un punto del terreiro.

CABOCLOS DE IANSA: Son ràpidos y directos para hablar,danzan mucho.Trabajan para conseguir empleos y asuntos de prosperidad.En realidad pueden trabajar para varias finalidades.

CABOCLOS DE OXOSSI: Son los que màs se mueven, son ràpidos y danzan mucho.Trabajan con baños y defumadores, no poseen trabajos definidos, pueden trabajar para diversas finalidades.Estos caboclosgeneralmente son jefes de lìnea.

CABOCLOS DE OBALUAE: Son raros, pues son espìritus de los antiguos brujos de las tribus indìgenas.Son peligrosos por eso los hijos de Xapanà generalmente poseen esos caboclos.Su incorporaciòn parece lade un Preto Velho, se transladan apoyados en cayados. Se mueven poco.Trabajan para varios fines...