Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



viernes, 9 de julio de 2010

Perseo


Perseo es un semidiós de la mitología griega, hijo de Dánae y Zeus.

Nacimiento

Danae había sido encerrada por su padre, Acrisio rey de Argos, en una torre, para impedir que tuviera trato con un varón, ya que un oráculo había anunciado a Acrisio que moriría a manos de su nieto. Sin embargo, Zeus se metamorfoseó en lluvia de oro y consiguió acceder a la estancia de Dánae y dejarla encinta.

Danae engendró a Perseo y, al enterarse, Acrisio los arrojó al mar en un cofre. Tras vagar durante mucho tiempo a la deriva, llegaron al reino de Serifos, donde fueron recogidos por Dictis, hermano del gobernante de la isla, el tirano Polidectes. Dictis fue para Perseo como un padre.

Expedición para matar a Medusa

La belleza de Danae hizo que Polidectes también cayera enamorado de ella. Pensando que el joven Perseo podía ser un estorbo en sus planes intentó librarse de él mediante una estratagema. Ésta consistía en hacer creer a todo el mundo que pretendía conquistar a la princesa Hipodamía. Polidectes pidió a los habitantes de la isla que le entregasen un caballo cada uno como presente para poder ofrecer como regalo a la princesa. Al no tener ningún caballo que ofrecerle, Perseo le prometió traerle la cabeza de Medusa, una de las tres Gorgonas que podía convertir en piedra a los hombres sólo con su mirada. Polidectes aceptó satisfecho el ofrecimiento, pensando que la misión era un suicidio y el joven nunca regresaría.

Sin embargo, Zeus decidió ayudar a su hijo por lo que pidió a los dioses Atenea y Hermes que le prestaran su ayuda. Hermes le dio una hoz de acero con la que poder cortar la cabeza de Medusa mientras que Atenea le regaló un brillante escudo y le aconsejó sobre las tareas que tendría que realizar. Con el fin de encontrar el escondite de Medusa, Perseo fue en busca de las hijas de Forcis, las Grayas, tres ancianas que sólo tenían un mismo ojo y un mismo diente y que compartían pasándoselos una a la otra. Perseo les arrebató el ojo y el diente, obligándolas a confesar donde estaba situada la residencia de Medusa a cambio de devolvérselos.

En su camino, Perseo se encontró con las náyades, de las que consiguió un zurrón mágico, el casco de Hades, que permitía volver invisible al que lo llevara puesto, y unas sandalias aladas. Con la ayuda de estos objetos logró introducirse en la residencia de las gorgonas, que, como las Grayas, eran hijas de Forcis. Usando el escudo como espejo logró cortar la cabeza de Medusa sin tener que mirarla. De la sangre de Medusa nació el caballo alado Pegaso y también el gigante Crisaor. Después de aquello, Perseo salió del palacio de las gorgonas. Esteno y Euríale, hermanas inmortales de Medusa, lo buscaron, pero sin encontrarlo, ya que el casco lo volvía invisible.

Rescate de Andrómeda

De vuelta a su hogar, Perseo encontró a Andrómeda encadenada a una roca, lugar donde había sido dejada por sus padres Cefeo y Casiopea para ser devorada por el monstruo marino Ceto por orden de un oráculo. Perseo se enamoró de ella y decidió liberarla, por lo que tras pedir su mano a Cefeo y Casiopea mató al monstruo con su espada o, según otras versiones, petrificando una parte del monstruo al mostrarle la cabeza de Medusa. Durante el banquete de bodas con Andrómeda, llegó Fineo, tío paterno de ésta y a la vez su prometido. Comenzó una batalla entre quienes apoyaban el enlace y los partidarios de Fineo. Al ver que su bando iba perdiendo, Perseo no tuvo más remedio que convertir en piedra a Fineo y a los que lo acompañaban con la cabeza de Medusa. Perseo y Andrómeda lograron finalmente casarse y llegaron a tener siete hijos: Perses, Alceo, Heleo, Méstor, Esténelo y Electrión, y una hija llamada Gorgófone.

Venganza contra Polidectes

Luego regresa a Sérifos. Allí, Dictis y Danae se han refugiado en un templo huyendo del acoso de Polidectes. El rey está muy satisfecho en su palacio pensando que se ha librado de Perseo.

Perseo se presenta ante Polidectes y ante toda su corte, pero ellos empiezan a burlarse de él, entonces, mirando hacia otro lado, saca la cabeza de Medusa y se la muestra; todos quedan petrificados con una expresión de incredulidad en sus rostros, en especial Polidectes. Entonces, Dictis y Danae se casan y gobiernan juntos el reino de Serifos.

Cumplimiento de la Profecía

Perseo devuelve todos los objetos mágicos y le regala a Atenea la cabeza de Medusa. Después decide regresar a Argos.

Acrisio se entera de que su nieto viaja para encontrarse con él y pone tierra de por medio. Cuando Perseo llega, no lo encuentra. Está en un reino vecino, Larisa, presenciando unos juegos. Perseo lo sigue. Una vez allí, los organizadores le proponen participar en los juegos. Perseo accede a participar en lanzamiento de disco. Cuando lo tira, lo hace con tan mala fortuna que golpea a Acrisio en el centro del pecho y lo mata, cumpliéndose así la profecía.

Debido a esta muerte accidental, Perseo no quiso seguir gobernando su legítimo reino, Argos. En con­secuencia, intercambió los reinos con su vecino y tío, y construyó para sí una ciudad poderosa, Micenas, en la que vivió largo tiempo con su familia.

El Misterio De Los Espejos


Desde el comienzo de la humanidad todo aquello que reflejase la realidad estaba ligado a lo esotérico y lo oculto. El verse retratado a uno mismo en los espejos de agua significó para los antiguos pobladores de nuestro mundo la imagen de la propia alma. Una vez que se creó el “espejo”, este artefacto de adoración de muchos pasó a ser otro objeto relacionado con fenómenos paranormales y rituales religiosos como el pagano

Muchas culturas creen que esa materia capaz de reflejar lo que ante ella se pone tiene también la capacidad de mostrar u atrapar el alma de quienes ante ella se han colocado. Por ello, a partir de que esta creencia se hizo popular, muchas personas tienen la costumbre de tapar los espejos con un lienzo negro durante un velorio o en las habitaciones de los moribundos.

Además de estas facultades, se les atribuyen otras que entran en el plano mágico. Según citan los antiguos escritos, se los ha usado para adivinar el futuro como si se tratase de oráculos. Los adivinos de siglos pasados sumergían en agua un espejo de plata y según la claridad del reflejo que brindaba era señal si una persona tendría larga vida o una existencia corta y penosa. Según afirman los expertos, las personas con el don de la clarividencia pueden divisar en estos objetos diversas imágenes que les brindan información detallada sobre el futuro.

Los espejos también son considerados portales que comunican al más allá, o hacia otro mundo similar al nuestro pero donde nada es lo que parece. Muchos son los relatos de personas que afirman haber visto reflejados en ellos a seres que en realidad no estaban allí o a familiares que recién habían fallecido y se presentaban a modo de despedida.

Sea cual fuere la verdad en este caso, las miles de leyendas fantásticas que rondan en torno a estos artefactos capaces de reflejar nuestra realidad al revés de cómo la vemos han traspasado la barrera de los siglos, culturas y creencias, instaurándose en la conciencia popular.

Sus poderes además trascendieron la barrera de los alquimistas y pasaron a ser parte de las leyendas populares, muchas historias urbanas cuentan de apariciones malignas en los espejos luego de recitar determinadas frases frente a ellos y mostrando algún instrumento en particular. Por ejemplo la leyenda de Verónica, también conocida como Bloody Mary, quien se pare frente al espejo con una tijera abierta en sus manos y recite su nombre 9 veces invocará a su espíritu quien le pedirá que adivine la fecha de su muerte; en caso de fallar, la aparición matará a la persona que la ha invocado en vano.
Para la cultura oriental, por ejemplo, los espejos están dotados de un gran poder místico y son elementos capaces de espantar a los espíritus malignos. También representaban una ofrenda al mundo espiritual y por ello eran colocados en las tumbas imperiales.

martes, 6 de julio de 2010

La Leyenda de El Holandés Errante


Cuenta la leyenda que…

Surca los mares un buque fantasma maldito, condenado a vagar eternamente por los océanos del mundo, en castigo a la osadía y la soberbia de su capitán. Vanderdecken vio su barco envuelto en una tormenta cerca del cabo de Buena Esperanza. Los pasajeros, aterrorizados, le pidieron que volviera a puerto, pero el capitán, sintiéndose indestructible decidió continuar la marcha y cruzar el Cabo. Se ató al timón, y así, comenzó a entonar canticos sacrílegos.

“Desafío al poder de Dios a detener el curso de mi destino y mi resuelta carrera. Ni el mismo diablo despertará mi temor. Aunque tenga que surcar los mares basta el día del juicio”

Asustados, los mismos marineros se revelaron contra él, pero el capitán, rayando la locura, cogió a su líder y lo arrojó por la borda. Las nubes se abrieron, y de entre ellas surgió una luz divina que iluminó todo el puente de proa. Allí descendió una figura que se enfrentó al capitán. Esta figura, a quien asocian con Dios, o el Espíritu Santo lo condenó a vagar eternamente los mares entre tormentas y tempestades. Todo aquel que lo viera, le dijo, moriría. Sólo podría comer hierro al rojo vivo y beber hiel, y su única compañía sería la de un grumete, a quien le saldrían cuernos y fauces en vez de boca. Acto seguido, la figura desapareció llevándose con ella a toda la tripulación y los pasajeros.

Esta es quizás la historia más conocida de “El Holandés Errante“, pero son muchas las leyendas que circulan sobre este capitán y su barco, dependiendo del país del que provenga la historia. Ni tan siquiera el nombre del capitán está claro. Tampoco su antigüedad, pues si bien, se cree que este capitán vivió durante el siglo XVII, hay lugares donde sitúan la historia 500 años atrás, e incluso mucho antes. Que si sus origenes se basan en la historia de Stote, un vikingo que robó un anillo a los dioses, y del que se encontró, en castigo, sólo su esqueleto cubierto por un manto de llamas y atado a un buque fantasmal, o incluso, que se basa en la vida de Bartolomeu Dies, navegante portugués que descubrió el Cabo de Buena Esperanza, y de quien se decía que sus hazañas eran sobrenaturales.

En otra versión, en este caso, alemana, el capitán era Bernard Fokke, del siglo XVII, conocido también como Falkenburg, de quien decían, era capaz de hacer la travesía entre Holanda y Java en apenas 90 días, por lo que sospechaban que había firmado un pacto con el demonio. Cierto día, este hombre, de carácter violento, desapareció con su barco. Empezó desde entonces la leyenda de que había sido reclamado por el diablo y que vagaba eternamente por todo el mar, aunque desaparecía siempre en el momento en que otro barco lo avistaba.

Los marineros franceses incluso cuentan que el Holandés Errante envía tormentas a los barcos que le avistan e incluso, toma contacto, de modo que envía cartas a sus capitanes y los hace volver locos perdiendo el rumbo.

Hay muchos sucesos registrados acerca del avistamiento de este buque fantasma, pero quizás el más conocido es el del Bacchante, en 1881. Estas son las reseñas que se encontraron en el diario de un buque inglés:

“A las cuatro de la mañana el Holandés Errante se cruzó por delante de nuestra proa. Una extraña luz roja, como de barco fantasma brillaba por todas partes, y en medio de ella resaltaban claramente los mástiles y velas de un bergantín a unas doscientas yardas de distancia. El vigía del castillo de proa lo divisó por el lado de babor y el oficial de guardia también lo vio claramente desde el puente, así como el guardiamarina, que fue enviado al castillo de proa. Para cuando llegó no podía verse vestigio ni señal alguna de ningún barco ni cerca ni lejos en el horizonte; la noche estaba clara y el mar en calma. En total lo vieron treinta personas. Pero no se pudo averiguar si se trataba de Van Diemen o El Holandés Errante, o quién. El Tourmaline y el Cleopatra, que navegaban a estribor nuestro, nos hicieron señales preguntándonos si habíamos visto esa extraña luz roja” (citado por Bassett en Wanderships)”

Es muy habitual confundir la historia del Holandés Errante con la del Judío Errante por su similitud. En ésta última, un judío insultó a Jesucristo cuando éste se encontraba en la Cruz. Jesús lo condenó a vivir errante toda su vida hasta su regreso a la Tierra.

Sea cual fuera la verdadera leyenda, lo cierto es que con el tiempo, la historia del Holandés Errante se ha convertido casi en un mito de las historias de marinos, y su fama se ha extendido de tal forma, que cualquiera habrá oído hablar del buque fantasma que recorre los océanos del mundo. Novelas, cuadros, canciones, óperas, películas han hecho referencia a este barco alguna vez, y eso no ha hecho sino engrandecer su historia, convirtiendo su leyenda en una historia digan de contarse a lo largo de los años.

Richard Wagner, con su ópera “El Holandés Errante”, el escritor Longfellow, que le dedica su “Buque Fantasma”; la película “El holandés Errante” con Ava Gardner y James Mason, o la más reciente “Piratas del Caribe 2″; en videojuegos como “Age of Empires” o incluso en los aviones de la compañía KLM, en los que aparece el emblema “The Flying Dutchman”, son algunas de las muchas referencias que nos encontraremos a esta leyenda.

La Leyenda de Verónica, Oráculo del Espejo


La leyenda de Verónica es una de las leyendas urbanas más populares en el mundo. Existen muchísimas variantes de su historia, pero todas parten de un punto común: el miedo a los espíritus. Su origen se remonta a la década de los setenta, y, a pesar de no existir Internet, se difundió por todo el mundo.

Algunos cuentan que Verónica fue una joven que desafió a los espíritus “jugando” a la Ouija, lo que provocó que una silla le golpeara mortalmente la cabeza; otros dicen que fue unas tijeras; también existe la versión de que un espíritu la empujó contra un espejo…

Independientemente de como fuera su muerte, la joven queda atrapada en una dimensión entre la vida y la muerte, y a la mínima invocación aparece de forma violenta. Muchos utilizan espejos, tijeras, biblias o velas para solicitar su presencia. La intención, en la mayoría de las ocasiones, es para conocer la fecha exacta de la muerte del convocante, aunque también hay otras motivaciones para llamarla.

El ritual más popular es el del espejo. Preferentemente a medianoche, se colocan tres velas frente a un espejo, unas tijeras abiertas y se pronuncia tres veces el nombre de Verónica. A continuación, se exhala vaho en el espejo y ahí se verá reflejada la fecha de tu muerte. También dicen que ella se aparece y te arrastra al Infierno, o bien te dice ella personalmente cuándo vas morir…

Por supuesto, la leyenda de Verónica ha sido muchas veces llevada a prueba por intrépidos jóvenes ávidos de saber si es cierto que el espíritu de la joven se aparece. Los hay que afirman que muchos de los desaparecidos y desaparecidas del mundo son esos aventureros del “más allá” que tuvieron la mala fortuna de ser atrapados por este maligno espíritu.

Algunos expertos dicen que en realidad no es un leyenda urbana, sino una variante de la Ouija, un método de invocar a los espíritus. De ahí que muchos lo denominen “El oráculo de Verónica”, cuya historia difiere mucho del sinfín de leyendas que existen en torno a este nombre. Lo único que está claro es que tiene algo que ver con el Más Allá. No se debe jugar con lo que no se conoce, es la lectura que se saca en claro del nombre de Verónica.

Johnnie Balma y su Trágica Leyenda en Internet


La red de redes, Internet, es una inagotable fuente de leyendas. Algunas con base real y otras meros bulos que van circulando por las autopistas de la información. Lo que puede haber sido creado meramente como una broma, puede llegar a convertirse en algo más terrible, con profundas connotaciones negativas para terceros. Quizás éste fue el caso de Johnnie Balma, un actor, cuya difícil infancia marcada por abusos y la poliomelitis, lo catapultó al éxito de la cara oculta de Internet.

Hace algunos años, concretamente en el 2007, un extraño vídeo titulado “Obedece a la morsa” empezó a difundirse por la red a toda velocidad. Sus visitas se dispararon en cuestión de horas. En él, se veían imágenes de mal gusto, aderezadas con música distorsionada. Además, estaba protagonizado por un personaje bastante peculiar: una rarísima “niña” de aspecto enfermo, bailando tap con una sombrilla. Pronto saltaría la polémica sobre el autor o autores del mismo y cuál era su intención al publicarlo. Pero, sobre todo, los cibernautas se preguntaban quién era la protagonista.

Sólo fue cuestión de tiempo destapar la verdad, una verdad salpicada con nuevos rumores. En primer lugar, se descubrió que la “niña” de la imagen en realidad era un actor travesti, Johnnie Balma, y que las imágenes corresponden a la película-documental “The Goddess Bunny”, rodada en 1998, dirigida por Nick Bougas.

Una vez se supo esto, surgieron nuevas voces alertando de que en el vídeo había mensajes subliminales de tipo satánico. Esto terminó de encumbrar el vídeo a la categoría de “leyenda”, y Balma se convirtió en un personaje con millones de seguidores en la red. No obstante, los interesados en desenmascarar a los “graciosos” editores, siguieron investigando sobre la intencionalidad real del vídeo…

Desgranando las partes que conforman “Obedeciendo a la morsa”, se publicaron nuevos vídeos con estrafalarias teorías sobre éste. Una de ellas decía que “Morsa” es el nombre de una secta de transexuales y travestis al servicio de Satanás, y que utilizan la música para enviar mensajes subliminales. Por supuesto, todo es una nueva invención de alguien muy aburrido.

Ahora bien, ¿se descubrió finalmente el autor real? Sí y no. Supuestamente, es alguien que se hace llamar “Obeyda Walrus“, y cuya identidad no ha revelado. Asimismo, su cuenta en Youtube ha sido borrada junto con todos sus vídeos. Obviamente, utilizó las imágenes del documental “The Goddess Bunny” en el que sale Johnnie, convirtiendo la burda en un morboso éxito.

La verdad sobre Johnnie Balma.

Lo único de real que tiene toda esta leyenda es su protagonista, Johnnie. Huérfano, padeció en su niñez abusos sexuales -fue violado por varios desconocidos en una camioneta-. Además, contrajo la polio mal curada. Los médicos le instalaron una barra de metal en su columna vertebral que deformó su cuerpo, frenando el crecimiento.

Es conocido en el mundo de la transexualidad como drag queen, de ahí que se rodara el mencionado documental. Ha estado conviviendo con un ex convicto y le cuesta mucho establecerse en un lugar estable debido a su deformidad física. Su vida, objeto de risas y lástima, podría ser llevada muy pronto a un libro ya que dicen que éste es su próximo proyecto. Su sueño siempre ha sido el mundo del espectáculo, y tuvo una estelar aparición en el vídeo de Marilyn Manson, The Dope Show.

Actualmente, todavía siguen surgieron nuevos vídeos con imágenes del documental, siendo siempre Johnnie apodado, “The Goddess Bunny” el protagonista. ¿Por qué este morbo desmedido hacia el drag queen?

La Torre De Los Deseos, Leyenda Medieval


Esta leyenda de ambientación exótica aparece en el Libro de las maravillas del mundo, de Juan de Mandevilla, escrito en torno a 1350. Se desconoce la fuente de la cual la tomó el autor inglés, aunque probablemente se trate de una creación propia, al menos en la parte que intenta explicar el auge y caída de la Orden del Temple. Por otro lado, el motivo central recuerda a algunos episodios de las novelas de caballerías.

Cuenta Mandevilla que en el lejano reino de Armenia, más allá de la ciudad de Layays, sobre una escarpada roca, se eleva un viejo castillo en una de cuyas salas hay una percha de cetrería hermosamente forjada. Sobre la percha descansa un gavilán que es cuidado día y noche por una hermosa dama de la raza de las hadas. A todos los que llegan al castillo, si son capaces de vigilar al gavilán durante siete días y siete noches, la dama les concede un deseo. Pero ¡ay de aquel que se quede dormido durante ese tiempo!, porque entonces se desvanecerá como un sueño y nadie volverá a saber de él.

Entre los que pasaron la prueba se cuenta un rey de Armenia, quien tras haber recibido noticias sobre el castillo lo buscó sin descanso hasta encontrarlo. En su interior halló la percha con el gavilán, al que guardó durante siete días y siete noches. Cuando se cumplió el plazo, apareció la dama y le preguntó qué era lo que deseaba, pues le sería concedido. El rey respondió que no quería riquezas ni poder, pues de uno y otro tenía en abundancia. Y en verdad que hasta entonces no había pensado pedir nada, pero en aquel momento, mientras miraba a la dama, esta le pareció sumamente hermosa, mucho más que cualquier mujer a la que hubiese abrazado nunca, y le dijo que deseaba yacer con ella una noche.

La dama respondió que, además de parecerle indigno que intentase aprovechar la situación para satisfacer sus bajos instintos, aquello que pedía le era imposible de cumplir, pues solo podía conceder dones terrenales y ella misma era un ser espectral. Por tanto, concedió, haría como si nunca hubiese escuchado sus palabras y le daría la oportunidad de hablar de nuevo.

Pero como el rey, terco, seguía solicitando lo mismo, ella le despidió diciéndole que ya que no pedía nada, le concedería algo por voluntad propia: desde aquel momento, él y sus descendientes no disfrutarían de un solo momento de paz, y serían vasallos de sus enemigos y verían como sus bienes disminuían hasta desaparecer. Y así fue, dice Mandevilla, puesto que durante muchos años el reino de Armenia estuvo en guerra con los sarracenos y se vio obligado a rendirles tributo.

Al Castillo del Gavilán llegó también un hombre pobre que pasó con éxito la prueba. Como premio dijo a la dama que le gustaría poseer muchos bienes y saber comerciar con ellos. La dama se lo concedió, y este hombre llegó a convertirse en el mercader más próspero y conocido de su época, aunque su nombre no se ha conservado.
Asimismo, vigiló al gavilán durante siete días y siete noches, sin dormir un solo momento, un caballero templario, quien pidió a la dama una bolsa que siempre estuviese llena de oro. La dama se la entregó advirtiéndole que aquella bolsa suponía el fin de su orden, pues debido a su riqueza se volverían orgullosos y caerían protegiéndola. Así sucedió, concluye Madevilla, que escribía apenas 40 años después de que el último gran maestre de la orden, Jacques de Molay, pereciese en la hoguera.

La Columna Inoxidable de Nueva Delhi


Nuestra atención se posa en una columna de Nueva Delhi. A los pies de la Torre de la Victoria, imponente y majestuosa con sus 70 metros de altura, se hallan los restos de Qutb Minar y una mezquita que data de finales del XIII y pasa por ser el primer templo islámico erigido en territorio indio.

Es en el patio de la mezquita donde se encuentra nuestra columna. De unos siete metros y con un peso superior al de cinco toneladas, no parece demasiada cosa para la notoriedad alcanzada en el competitivo mundo de la arqueología. ¿Será su edad, más de 1600 años, lo que explique tal suceso?

Al fin y al cabo, ¿qué son 1600 años con los buenos milenios que portan a su espalda las pirámides de Egipto? La edad de la columna por sí sola no es motivo de admiración. Pero lo que causa verdadero asombro y notable perplejidad es una característica que no ha pasado desapercibida a ojos de los investigadores.

La columna es de hierro…y no se oxida. Se mantiene impecable, no como esos cuchillos de todo a cien en cuya hoja se lee Acero Inoxidable, y a los dos meses una inquietante sombra anaranjada empieza a cubrir su ya nunca más sonrisa “Profiden”. La columna no, la columna es otra cosa. Y claro, después de rascarnos la cabeza, nos preguntamos: ¿pero una aleación de la que resulte un acero inoxidable no era invento de nuestra época?

¿Cómo es que en la India del siglo V se tenía conocimiento de tal técnica? ¿Eran los herreros de allí discípulos aventajados del cojo Hefesto? Estas preguntas están en el candelero y, de manera incisiva, trascienden el mero caso de una columna aislada para desembocar en uno de los enigmas más fascinantes del universo del misterio.

Nos referimos a las tecnologías del pasado. Tendemos a ver la historia de una manera lineal, evolutiva y acumulativa. ¿Y si tal concepción fuese errónea? ¿Y si en el pasado distintas civilizaciones hubiesen llegado a conocimientos luego perdidos y que sólo de forma ardua y costosa nuestra cultura ha recuperado?

Es absolutamente cierto que la tecnociencia es un rasgo determinante e idiosincrático de nuestras sociedades. La revolución científica, primero, y la económica, después, coadyuvadas por una ulterior revolución industrial en parte dependiente de aquellas dos, acabaron dando lugar a una sociedad tecnológica, única en la historia por lo que sabemos.

Sin embargo, eso no quiere decir que, por otros caminos, las culturas del pasado no llegaron a unos conocimientos de los que nosotros solamente tuvimos noticia a través del desarrollo tecnológico. Unos conocimientos asociados a unas técnicas que permitirían la construcción, por ejemplo, de las pirámides. ¿O es que hay necesidad de recurrir a inteligencia extraterrestre cada vez que no comprendemos un hecho insólito de nuestra historia?