Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



martes, 1 de noviembre de 2016

El Origen Del Violín

Había una vez un matrimonio que tenía cinco hijos. La mayor era una chica; de tan gran belleza, que era célebre en los pueblos de alrededor. Tenía más de veinte años y nunca había tenido ningún pretendiente. Unos decían que era muy or-gullosa; otros, que era demasiado coqueta. Lo cierto es que no se sabía por qué, siendo tan hermosa, ningún hombre se dirigía a ella.

Un día que iba al bosque por leña, se le apareció el diablo. La muchacha no se asustó. Por el contrario, se mostró con él muy amable y le preguntó por qué ningún muchacho quería hacerla su esposa.

El diablo se echó a reír y contestó:

—Yo sé de un hombre que anda enamorado de ti. Si sigues mis consejos, tendrás pronto un buen novio.

La doncella contestó que estaba dispuesta a hacer todo lo que se le mandase.

Lo primero que le impuso el diablo fue que matara a su padre. Al principio la joven dudó, pues le parecía una condición demasiado cruel; pero al fin, cegada por sus deseos, consintió en darle muerte.

Un día que volvía a casa con su padre por la orilla del río, fingió tropezar con unos troncos de árbol y empujó a su padre, logrando que cayera al agua. El padre murió ahogado. En seguida se le apareció el demonio.

—Está bien —dijo—; ahora haré con tu padre un precioso instrumento de música, que te ayudará para conseguir un novio.

Y haciéndolo como lo decía, convirtió a su padre en una caja de violín.

—Tendrás que matar a tu madre, para hacer de ella el arco —dijo el demonio.

Aquella condición le pareció imposible de cumplir. Pero un día que su madre estaba junto al fuego, haciendo la comida, el diablo tentó de nuevo a la muchacha, exigiéndole el sacrificio de la madre para conseguir su deseo. Ésta no pudo resistir la tentación y empujó a su madre hacia el fuego. Se hizo unas quemaduras tan graves, que pronto murió.

En seguida se le apareció el demonio.

—Está bien —dijo —. Con tu madre haré el arco para el violín; pero de nada te servirá tener esto si el violín no tiene sus cuatro cuerdas. Para conseguirlas tendrás que sacrificar a tus cuatro hermanos.

Una noche, mientras dormían, decidió matarlos, y así lo hizo. Al momento se le apareció el diablo, que transformó a los cuatro niños en cuatro cuerdas de violín, pudiendo de esta manera completar este maravilloso instrumento.

—Ahora tócalo —dijo a la doncella—, y verás cómo en seguida un hermoso joven te quiere hacer su esposa.

Tan pronto tuvo el violín en las manos, empezó a tocarlo. Era tan maravillosa y tan dulce su música, que un hombre que pasaba se detuvo a escuchar. Al ver a la linda muchacha que tocaba aquel extraño instrumento, se enamoró de ella. Ésta le correspondió, pues el pretendiente era un hermoso joven.

La joven se sentía feliz; no se acordaba para nada de sus padres y hermanos, y decidió casarse enseguida.

La víspera de su boda iba con su novio por el bosque, tocando el violín que le diera el diablo, cuando de repente se le apareció éste. La joven, asustada, le preguntó qué deseaba.

—Vengo por ti y por tu novio —contestó— . Te di lo que querías, y ya lo tienes; ahora ven a pagar tus crímenes.

Y cogiéndolos por el brazo, se precipitó con ellos en el infierno.

Al poco rato pasó por allí un gitano y vio en el suelo un extraño instrumento de música. Era el violín que hiciera el diablo. Empezó a tocarlo, y fue tan maravillosa su música, que en poco tiempo se hizo célebre en todo el mundo.


Los gitanos lo tocan con verdadera pasión y creen a pies juntillas que sólo el diablo pudo ser el inventor de su querido violín.

martes, 11 de octubre de 2016

Los Argonautas

Introducción

La expedición de los griegos al Cólquide, bajo el liderazgo de Jasón, es una de las más importantes operaciones de los tiempos mitológicos dado que en ella participaron los gruerreros más selectos de Grecia.

Poetas líricos como Píndaro, se inspiraron en el mito de los Argonautas. Los tres grandes poetas trágicos escribieron también inspirándose en la expedición de los Argonautas. Esquilo, escribió las tragedias “Atamas”, “Ipsipili”, “Argo” y “Caviro”. Sófocles escribió las tragedias “Atamas”, “Cólquides”, Squite” y “Rimotomoi”. De todas estas obras no se conservó ninguna. De las obras de Eurípides sólo se salvó la renombrada “Medea”.

Frixo y Hele

Hijos de Nefeli y Atamante que reinama en Orcómeno en Beocia. Atamante, dejándose llevar por las insinuaciones de Ino (deseosa de echar a Nefeli y de casarse con él) cedió a sus deseos, convirtiendo a Ino en su esposa y en una mala madrastra para los niños. Su odio hacia ellos, la llevó a diseñar un plan: convenció a las mujeres del lugar para que hornearan las semillas que se almacenaban para la siembra. Tales semillas, como era de esperar, luego de plantadas, no dieron fruto y cayó gran pobreza en la región.

Atamante envió a sus emisarios a Delfos para consultar el oráculo y que los dioses decidieran lo que debían hacer. Ino interceptando y sobornando a los enviados, debían comunicar el siguiente augurio: que para que la tierra volviera a dar frutos, era necesario el sacrificio de Frixo, al dios Zeus. Entonces el pueblo se sublevó y pidió al rey que cumpliera con el oráculo. Atamante cedió a la presión popular y Frixo se dirigía al altar de sacrificios cuando su madre, Nefeli, les envió un cordero de dorado vellón.

Frixo y Hele montaron en el lomo del animal que los llevó muy lejos de allí. Pasando por la península trácica Hele se agachó para mirar algo, se mareó y cayó en las aguas del Ponto, que desde entonces se llamó Helesponto (el mar de Ponto). Frixo llegó solo a Cólquide, donde reinaba el rey Eeetes, hijo de Helios y de la oceánide Perse, y hermano de la maga Circe. En este sitio sacrificó al carnero en acción de gracias a Zeus y pidió la protección de Eetes. El rey de Cólquide le casó con su hija y Frixo le regaló el vellocino de oro (la piel del cordero). El rey lo colgó de un roble en el bosque ofrendado al dios Ares y puso un dragón y una enorme serpiente que nunca dormía para vigilarlo día y noche.

Pelías y Jasón

En Yolco reinaba Pelías, hijo de Poseidón y de Tiro, que astutamente había destronado a su hermanastro Esón. Esón, temeroso de que su malvado hermanastro asesinase a su hijo Jasón, que era el verdadero heredero del trono, le buscó refugio en la cueva del centauro Quirón, en el monte Pelión y le confió su crianza y formación. El sabio Quirón lo instruyó en las letras y en las artes de su época y llegado a una edad adecuada, le envió a Yolco a reclamar sus legítimos derechos al trono.

El apuesto joven, al cruzar el río Anauro perdió una de sus sandalias al ser arrrastrada por la corriente. Cuando Jasón se presentó en Yolco con una sandalia, el rey Pelías quedó muy desconcertado, pues un antiguo augurio del oráculo le había advertido que alguien con una sola sandalia, que bajaría del monte, le destronaría y mataría.

Cuando el sobrino de Esón pretendió la corona que le pertenecía por derecho legítimo, el astuto Pelías afirmó entonces haber visto en sueños a Frixo, que clamaba volver a su lugar de origen y pedía lo mismo para el vellocino de oro, que estaban el Cólquide, en el reino de Eetes. Rogó al joven Jasón que cumpliera con este vaticinio y dispuso la construcción de una nave para emprender el viaje. Jasón debía organizar la expedición con el fin de aliviar el alma de Frixo y cumplir su deseo. Pelías prometió y juró por los dioses que a la vuelta de Jasón a Yalco, con el vellocino de oro, le devolvería su derecho al trono.

Los preparativos de los Argonautas

Jasón aceptó la propuesta de Pelias y empezó a prepararse para el viaje. Ordenó a Argo, arquitecto y constructor de navíos, la fabricación de una nave de cincuenta remos. La embarcación resultó espléndida como ninguna otra de la época. Gracias a un trozo de madera procedente del roble sagrado del oráculo de Dodona, regalo de la diosa Atenea, el navío podía hablar y tenía el don de la profecía. Era un barco muy veloz y por eso se llamó Argo (Argos=rápido). Mientras se dotaba la nave, el centauro Quirón aconsejó a Jasón que enviara heraldos por toda Grecia para invitar a los jóvenes más valientes y valerosos de aquellos tiempos a participar en este largo viaje. Y así sudió, la tripulación de Argo, los llamados Argonautas eran todos héroes e incluso hijos de dioses. Entre ellos estaban Tifis, el timonero de Argo, Orfeo, el músico, los adivinos Idmón y Mopso, Heracles, Hilas, Idas, Cástor y Plideuces, Periclímeno, hijo de Neleo, y Peleo, hermano de Telamón y muchos otros, que constituían la flor de la hombría y el heroísmo juntos.

El viaje del Argo

Tras haber realizado un sacrificio en honor de Apolo, los Argonautas embarcaron en la costa de Págasas, y se pusieron en marcha con favorables presagios.

Su primera escala tuvo lugar en la isla de Limnnos, habitadas sólo por mujeres, pues todos los hombres habían muerto. Los Argonautos se unieron a las mujeres en espera a que ésas concibieran hijos varones y luego partieron. Después de pasar por Samotracia, entraron en el Helesponto y llegaron al reino de Cício, a la tierra de los Doliones, donde el rey y sus súbditos los acogieron con hospitalidad. Se hicieron a la mar, pero los vientos les regeresaron al mismo lugar.

Por un fatal malentendido, los Doliones no reconocieron a los Argonautas, estos tampoco a los Doliones, y así se enfrentaron en una lucha sangrienta, resultando muertos el rey Cícico y su corte. Cuando los Argonautas se dieron cuenta del error era ya demasiado tarde. Los hombres de los dos frentes, arrepentidos, honraron a los caídos.

En las costas de Mísia, donde llegaron los Argonautas, las ninfas se apoderaron de Hilas, el querido amigo de Heracles. Heracles y Polifemo fueron en su ayuda y el viaje siguió sin ellos.

Al pasar por la tierra del adivino ciego Fineo, lo liberaron de las temibles Harpías, y él en agradecimiento les advirtió del peligro de las rocas Cianeas. Eran esas unas rocas que al pasar entre ellas, chocaban entre sí convirtiendo en pedazos a las naves que las cruzaban. Fineo les aconsejó que para saber si podían pasar o no, soltaran una paloma; si ésta conseguía pasar el escollo, ellos también lo harían, de lo contrario, que no se atrevieran. Al llegar a los escollos, los Argonautas lanzaron uina paloma, que logró pasar perdiendo únicamente las plumas de la cola; así cruzó también Argo, sufriendo sólo ligeros daños en la popa.

Después de muchas peripecias, Argo y su tripulación llegaron a las tierras del rey Eetes.

En las tierras de Cólquide

Apenas llegado a Cólquide, Jasón visitó al rey Eetes y le habló de la orden recibida por Pelías. Eetes aceptó entregarle el vellocino de oro, a cambio de que, primero, puesiera un yugo, sin ayuda alguna, a dos toros de pezuñas de bronce que despedían fuego por los ollares, que habían sido regalo de Hefesto y que después arase el campo y sembrase algunos dientes de dragón que le entregaría.

Medea, la hechicera, hija de Eetes, se enamoró locamente de Jasón, y se ofreció a ayudarle, si Jasón la tomaba por esposa. Le entregó un unguento mágico para cubrise el cuerpo y su escudo antes de que se enfrentara a los toros. Este bálsamo lo haría invulnerable por un día, al fuego y al hierro. Le advirtió además que los dientes del dragón apenas sembrados se convertirían en soldados armados listos para acabar con él. Le aconsejó que lanzara una piedra sin ser visto y de este modo por un malentendido sin saber nadie quién había lanzado la piedra al otro, se matarían entre ellos.

Con el auxilio de Medea, Jasón logró vencer los obstáculos. Pero Eetes no cumplió con su palabra, antes bien trató de poner fuego a Argo y de liquidar a los Argonautas. Entonces Jasón, contando siempre con el apoyo de Medea, durmió al dragón guardián, y después de apoderarse, sin ser visto, del vellocino de oro, se dieron a la fuga a toda prisa. Apenas el rey Eetes descubrió la fuga de Jasón y Medea y el hurto del vellocino de oro, se lanzó a la persecución del Argo. Medea, para retrasarlo, dio muerte a Apsirto, su hermano, que viajaba con ella, y empezó a tirar al mar, uno a uno sus miembros. El infeliz Eetes, perdió un tiempo precioso tratando de recoger las partes del cuerpo de su amado hijo, y de este modo los fugitivos lograron alejarse definitivamente.

El trayecto del Argo

Mientras Eetes había anclado en alguna playa del Ponto Euxino para dar sepultura a su hijo, el Argo siguió su camino. Pasó por el Danubio, que entonces unía, se dice, el Ponto con el Mar Adreiático, subió por el Eridano (el Po) y por el Ródano, junto a las tierras donde moraban los Ligures y los Celtas, se adentró de nuevo en el Mediterráneo y cruzó cerca de la isla de las Sirenas. Desde muy lejos se oía el canto embrujador de las Sirenas. En ese momento, Orfeo, músico de Tracia, con su melodiosa lira y su carismática voz, se puso a cantar de tan bello modo, que ninguno de los Argonautas se animó a corresponder a la llamada de las Sirenas. Las nostálgicas melodías de Orefeo les hablaban del hogar, de los seres queridos que les esperaban en la patria y sembró en sus corazones el deseo del retorno.

Los Argonautas después de una larga travesía, pasando por el reino de Circe, por los estrechos de Caribdis y Escila, por la isla de Feacos y por las costas de Libia, llegaron a Creta, donde tuvieron que enfrentarse al gigante Talo, el robot que había creado Hefesto. La astucia y los hechizos de Medea neutralizaron las fuerzas de Talo, puesto por el rey Minos para defender la isla e impedir las incursiones de forasteros.

La vuelta a Yolco

Siguiendo su ruta por el Mar de Creta y tras enormes dificultades, cruzaron el Efeo y llegaron al fin a Yolco, trayendo consigo el codiciado vellocino de oro. Había llegado el momento en que Jasón debía reclamar al rey Pelías su legítimo derecho al trono. Pelías, que mientras faltó Jasón había asesinado a todos los parientes de éste, se negó a cederle el trono. Así Jasón decidió refugiarse una vez más en los mágicos poderes y en la habilidad de su mujer. Medea logró introducirse en el palacio y convencer a las hijas de Pelías para que participaran en el asesinato de su padre creyendo que de este modo le devolvería la juventud perdida. A partir de este punto, son muchas las variantes que existen. Una de ellas narra que Jasón y Medea reinaron en Yolco y años más tarde concibieron un vástago, confiándole su educación al Centauro Quirón. Otra variante dice que se marcharon a vivir en Corinto, dejando el trono de Yolco a Acasto, el único hijo varón de Pelías.

Interpretación del mito de los Argonautas


Según los hechos de la remota época a la que se refieren, se llega a la conclusión de que hábiles marinos griegos hicieron una serie de proezas al mismo tiempo que describían el mundo con sus viajes, completando así sus conocimientos geográficos. El importante descubrimiento del Ponto Euxino, que hasta entonces se creía que era un mar (pontos=mar) y la difusión del helenismo en las regiones que éste bañaba, es lo que se deduce de los relatos del viaje y el itinerario del Argos.

La Tragedia De Cu Chulain y Connla

Mientras Cu Chulain vivió en la tierra de las Sombras fue amante de la princesa Aifa, una de las más grandes gue­rreras del mundo. Antes de regresar a su pueblo, Cu Chulain le dio a la princesa un anillo de oro, que debía entregar a un futuro hijo, en caso de que la princesa hubiese quedado embarazada. El guerrero explicó que de ser así el muchacho debía llamarse Connla, y que en­tre sus características estarían el no darse nunca a conocer, y jamás abandonar o rechazar un combate.

Los años transcurrieron y un día, algunos de los señores del Uls-ter vieron acercarse a un joven en un pequeño barco con remos do­rados, la barca estaba repleta de piedras y de cuando en cuando, el chico ponía una en su honda que al ser lanzada siempre hacía diana, normalmente en algún pájaro.

El rey del Ulster, Conor pensó que si los compatriotas del joven de­cidían llegar hasta su costa no tendrían la fuerza necesaria para acabar con ellos. Así cuando el joven llegó a tierra fue recibido por un mensa­jero para intentar convencerlo de que se fuera, a lo que el muchacho se negó y aunque varios hombres fueron enviados en su contra, ninguno fue capaz de vencerlo, el chico hizo prisioneros a algunos y asesinó a otros, negándose a marchar y a decir su nombre o su linaje.

El rey Conor mandó llamar a Cu Chulain y le pidió que expulsa­ra al muchacho de su tierra. El guerrero se enfrentó advirtiéndole que le dijera su nombre o moriría, ante la negativa del joven la lucha comenzó, la pelea se prolongó durante varios días hasta que ambos contrincantes cayeron al mar. Cuando parecía que ambos morirían ahogados, Cu Chulain se acordó de su arma Gae Bolg, con la que consiguió acabar con el joven.

Pero mientras éste agonizaba, el guerrero reconoció en el joven el anillo que llevaba, por lo que lo arrastró hasta la orilla y postrándose ante su rey le dijo que la vida de su hijo había sido arrebatada a favor de los hombres del Ulster. Connla, antes de morir suplicó a su padre que le permitiera despedirse de los guerreros, que habrían sido sus compañeros si él se hubiese dado a conocer.

Uno tras otro fueron llevados ante Connla que murió momentos después. Así murió el único hijo de Cu Chulain, a quien él mismo ocasionó la muerte.

Sumeria En La Mitología Hebrea.

En la imagen, desarrollo impreso del “Cilindro Sumerio de la Tentación” (2800 a.C), una mujer junto a una serpiente extiende su mano a la hoja de una planta que media entre ella y un hombre. Símbolo del fracaso de Gilgamesh, rey de Uruk (Sumeria) en su búsqueda de la eternidad. Crónica de Gilgamesh, tablillas cuneiformes versión babilonia antigua I-IV y VI-XI y tablilla V versión asiria.

Occidente está en deuda con Sumeria siendo su escritura, cultura urbana y religión su legado más evidente. Los sumerios pueblo de origen desconocido y costumbres sedentarias se establecen en la Baja Mesopotamia creando la primera ciudad: Eridú, (4900 a.C). Sus vecinos del norte, akkadios, semitas nómadas, adoptan de ellos religión y escritura, siendo que su lengua por primera vez representada en forma escrita lo haga en caracteres cuneiformes sumerios. Su rey, Sargon , organiza el primer imperio abarcando desde el Golfo Pérsico al Mediterrárreo incluyendo toda la geografía de la Alta y Baja Mesopotamia quien se define a sí mismo:

“Sargón el soberano potente, rey de Akkad, soy yo
Mi ciudad es Azupiranu, en las orillas del Eufrates.
Mi madre me concibió, en secreto me dio a luz.
Me puso en una cesta de juncos, con pez selló mi tapadera.
Me lanzó al río, que no se levantó (sobre) mí.
El río me transportó . . .”

esta circuntancia favoreció que los dioses sumerios hicieran llegar sus mitos y culto a todos los grupos de lengua semítica que optaron por la escritura: el babilono, amorreo, cananeo, ugaritico, asirio y más tardíamente, en versión alfabética de aporte ugarítico: el fenicio, arameo y el “hebreo”.

Como lenguaje hablado, el sumerio desapareció alrededor del siglo XVIII a.C, pero continuó como lengua escrita “aprendida” (al igual que el latín fue durante la Edad Media en Europa) decorando con sus documentos en tablillas de arcilla cocida, las bibliotecas de Asurbanipal, Ebla, Lagash,Ugarit, y Nippur en temas que incluyen, dentro de su religión, un mito de la Creación el ¨Enuma Elish¨ (Cuando en lo Alto)

“Cuando en lo alto el cielo no había sido nombrado nada había sido llamado con un nombre abajo la tierra firme nada más había que el Apsu primordial, su progenitor (y) Mummu-Tiamat, la que parió a todos ellos mezcladas sus aguas como un solo cuerpo y otros mitos:

“…Ki creó con la costilla de Enki una diosa, Nin-ti, la mujer de la costilla”

“…Enki creó un lugar donde el hombre podía vivir sin miedo a los animales; un lugar sin terror, pero Enki descubrió un comportamiento inadecuado en los humanos y los expulsó”

“…Durante 7 días y 7 noches llovió sin parar pero Ziusudra, avisado por el dios Utu, creó un barco donde guardó ejemplares de semillas y animales. Cuando dejó de llover, y apareció el sol, Ziusudra hizo el sacrificio de una oveja al dios Utu.”

“…Con su carne y su sangre, Nintu mezclará la arcilla: De este modo el dios y el hombre estarán asociados. Reunidos en la arcilla, ¡Y, a partir de este momento, nosotros estaremos ociosos!¡Gracias a la carne del dios, Habrá en el Hombre un “alma”

“…« (Te) revelaré, oh Gilgamesh, una cosa oculta, y un secreto de los dioses te diré: Hay una planta, como el cambrón es su…(?). Sus espinas pincharán tus manos como la rosa. Si tus manos obtienen la planta, serás joven de nuevo”

Año 280 a.C, Egipto, Ptolomeo II (Filadelfo) ha heredado de su padre una gran responsabilidad: la Biblioteca de Alejandría, donde se traducen al griego las mejores piezas de la literatura universal, su director Demetrio de Falera es acosado, en su atraso, por el faraón a quien trata de convencer de incluir en ella los ” libros de los hebreos”. Este acepta con una condición: un informe previo sobre ellos. Demetrio selecciona un equipo de especialistas quienes le informan: “Memorandum de Demetrio” ( Carta de Aristeas, líneas 30-32)

“…se hallan escritos en letras y lengua hebreas, traducidos a descuido y no como conviene al parecer de los competentes; pues no han gozado del cuidado real. [31] Preciso es que también éstos se hallen junto a ti, en una versión cuidada, por ser Ley henchida de sabiduría y muy pura, como que es divina. Por ello se han abstenido escritores, poetas y la pléyade de historiadores de hacer memoria de los antedichos libros y de los hombres que por ellos se han regido: porque su doctrina es augusta y sagrada, como sostiene Hecateo de Abdera. [32] Si te parece bien, oh Rey, se escribirá al sumo sacerdote de Jerusalén para que nos envíe hombres de vida…”


El nombre de Hecateo de Abdera, historiador griego de escuela escéptica , sugiere que el parecer de “los competentes” tuvo acceso, y se informó en dos trabajos uno de historia egipcia y el otro mesopotámica, la “Aegyptiaka” de Manetón y la “Babilonika” de Berossos. que previo a la traducción del Pentateuco ya ocupaban su lugar en la Biblioteca advirtiendo al rey que los libros hebreos si bien de una “doctrina augusta y sagrada”, no eran libros de historia.

domingo, 9 de octubre de 2016

Los Gestos Manuales En El Arte Indio: Mudras y Hastas.

Los gestos manuales, incluidos en el arte de Abhinaya, se dividen en Mudras y Hastas:

Los hastas son gestos menores y son descriptivos. La palabra Hasta que significa mano y antebrazo, es más utilizada tanto en el teatro, como en la iconografía brahmánica. Estos son muy numerosos y sirven para describir todo tipo de cosas. Por ejemplo, hay hastas que se refieren a partes del cuerpo, a objetos, a aspectos medioambientales, y otros que se identifican con verbos como comer o germinar. Son muchos los que hacen referencia a animales, y por ello nos recuerdan al amplio repertorio de gestos manuales que realizaban los bosquimanos australianos para describir diferentes especies animales.

En las imágenes artísticas podemos encontrar, entre otros, los siguientes hastas:
El suci hasta, con el dedo medio tocando el pulgar y el índice y el meñique
estirados, es un gesto de enseñanza;
El kataka hasta, con el índice y el pulgar unidos como cogiendo una flor, significa la comunicación;
El tripataka es el triple movimiento de los dedos de la mano que sostiene un arma;
El lola o gaja hasta, cuando la mano o todo el brazo cuelga hacia el suelo;
El damaru hasta es la mano que lleva un pequeño tambor;
El ardhacandra hasta, con la mano en forma de luna creciente, simboliza la traída del fuego.

Los mudras sin embargo, son los gestos mayores, y tienen un significado simbólico. Mudra, que significa sello o marca, es una palabra más utilizada en la iconografía búdica. La marca o el sello también es ese gesto particular de un Buda trascendente del budismo Mahayana, que se convierte en su símbolo y por tanto adquiere una importancia notable. Los mudras tendrán una importancia vital en el arte indio y del centro y sudeste asiático, pues forman parte de un lenguaje manual y artístico cuyos numerosos significados están asociados a la religión. Las imágenes sacras, soporte del culto, presentan variados gestos manuales simbólicos que en ocasiones tienen sentido esotérico y místico. Cada gesto de la mano será expresión de un concepto
diferente que transmite mensajes relativos a la filosofía budista o hinduista. Todo son simbolismos en el arte y el ritual budista e hindú. La mano por sí misma también los tiene, y cada dedo. Veámoslo:

Mano derecha: simboliza la inteligencia y la concentración.
Pulgar: conocimiento.
Índice: poder individual.
Medio o corazón: votos, promesa y determinación.
Anular: los medios.
Meñique: sabiduría.
Mano izquierda: simboliza la sabiduría y la meditación.
Pulgar: contemplación.
Índice: energía individual.
Medio: paciencia.
Anular: disciplina.
Meñique: caridad.

Los dedos que son más protagonistas en cada gesto están aportando significados al ademán. Cabe destacar que los mudras en los que se une el dedo pulgar con otro dedo formando un círculo, son los gestos representativos de los ocho Bodhisattvas (los Taras). Es su ademán místico, que a veces recibe el nombre de posición triangular.


“...el círculo de perfección representa el ejercicio de la Sabiduría Perfecta
del Buda y la realización de sus votos. También expresa su gran compasión. La
mano izquierda representa concentración y el pulgar, que corresponde al vacío,
simboliza inteligencia superior y se une con el anular que corresponde al fuego y
simboliza los votos del Buda. La mano derecha representa sabiduría y el pulgar,
que corresponde a meditación, se une junto con el índice que corresponde a aire
y simboliza los esfuerzos del Buda. El acto de unir el pulgar y el índice simboliza
la inteligencia y reflexión que el Buda aporta a su función como El Iluminado.”


En este caso está hablando de una variación del Vitarka mudra, donde la mano derecha realiza este gesto uniendo índice con pulgar, mientras la izquierda une anular con pulgar. El círculo es la forma de la perfección, considerada semejante a la Ley de Buda, ya que ésta es perfecta y eterna.
En este mudra, el círculo se forma al juntar los dos dedos, resultando una forma completa que no tiene principio ni fin. Es un mudra que evoca la Rueda, uno de los símbolos tradicionales cuyo significado es la enseñanza de la Doctrina o la exposición de la Ley. Tanto en el Darmachakra mudra (enseñanza, predicación) como en el Vitarka mudra (exposición, reflexión) el índice y el pulgar se unen formando un círculo. Estos mudras tienen un significado esotérico extenso, ya que cada mano y cada dedo tienen una simbología especial que según la posición que tomen ofrecerán uno u otro significado. Saunders nos dice: El valor simbólico de la mano en la iconografía del arte Oriental. El círculo formado al unir el índice con el pulgar muestra la capacidad, el valor, la determinación, que son valores mentales adquiridos, y propósitos.


La simbología que recoge cada gesto, como veremos más adelante, es abrumadora, depende tanto de la mano que lo realiza como de cada dedo, diferenciando a su vez la mano a la que corresponde éste. La simbología budista otorga a cada dedo y a cada mano un valor de tipo moral, espiritual o mental. Y los diversos dedos que participan en el gesto simbólico de las manos amplían la variedad de significados que toma la mano. En todo caso estos significados y simbolismos de dedos, manos y gestos que la iconografía india aporta representan aspectos que enlazan con la psique, el alma, las capacidades y valores morales del ser. Las manos transmiten mensajes siendo la representación exterior, de aquello que sólo puede hallarse en el interior de los seres. Es decir, el gesto exterioriza las capacidades, cualidades, valores y estados que deben ser transmitidos al devoto.

Sobre El Concepto Estético De Lo Trágico

Desde el criterio de Friedrich Schiller, pues, existe un seguro
efecto liberador en la comedia. El liberar o purgar el alma, que
todo el mundo recuerda como la gran cuestión finalista de la kátharsis
aristotélica y cierto correlato hipocrático, era reservado a
la tragedia, aunque también relativo a la música, pues adviértase
que en la Política Aristóteles hace notar cómo a través de las melodías
sacras, que producen el frenesí místico, vemos restablecerse
las almas en virtud del tratamiento catártico. Y las almas
necesitan ser purgadas a consecuencia de, o bien de las pasiones
extremadas; necesitan ser aligeradas, como encantadas, y para
ese fin sirven las melodías purificadoras, que por demás producen
un placer inocente. Son melodías previstas, que escapan a la
peligrosidad no reglada de la música que tanto preocupaba en la
época clásica, como se puede recordar en la polémica de Damón
sobre el nomo apoyada por Platón y ese gran relato sobre el mito
de Orfeo o Apolo y Dionisos en cuyo argumento se describe el
control del ánimo y la reconducción a la mesura del sátiro perseguidor
de la doncella gracias a la intervención adecuada de la
penetrante melodía de la flauta. Como veremos, no es casual que
este mismo mito también exista referido a Pitágoras. Otra cosa
es que, a mi modo de ver, también sea pertinente interpretar la
catarsis en ciertos extremos de la representación plástica (pienso
especialmente en un caso como el de varias obras de Goya, en
tiempos modernos, una vez definitivamente olvidada la profun-

da exclusividad inquietante y misteriosa –peligrosa– del oído,
que en la antigüedad y en épocas y doctrinas clasicistas reservaba
con exclusivismo a las artes auditivas de poesía y música
esta finalidad). Estamos, desde luego, ante materia secularmente
tratadísima, cuando menos a partir de y en lo referente al fragmento
definitorio de la tragedia en la Poética (Aristóteles 1449b)1,
pero asimismo es a mi juicio materia de consideración de todo
punto irrenunciable.
El hecho es que el despitagorizador Aristóteles asume en la Poética,
a propósito de la definición de la tragedia, una concreción
fuertemente pitagórica como lo es el efecto catártico. Porque si
bien éste puede ser retrotraído hasta la concepción primigenia de
una mimesis como descarga de tensiones emocionales o arrojo y
vómito del danzante, en una situación de embriaguez o trance de
expresión psicológica oral, dramática, musical y de algún modo
religiosa adscribible a los ritos órficos, eleusinos y otros, se trata
asimismo de la purgación que ritualmente ordenada recoge la
tradición pitagórica –así Jámblico (79-80)– como una actividad
del sabio maestro que se servía de la música y de la danza como
medios de salud y para curar las pasiones y ciertas patologías.
Y naturalmente esa tradición, en su plano artístico e incluso cívico,
es la que configura el coro de la tragedia de Esquilo y sus
evoluciones atenuadas, tan decisiva para las interpretaciones de

Schiller (“Sobre el uso del coro”) y Nietzsche.

La Sangre Es Vida

Los cultos religiosos, muy especialmente el cristianismo, han considerado a la sangre y algunas veces a sus enfermedades como un elemento importante en su marco teogónico. La estigmatización -o como le llamamos los hematólogos, la Púrpura Psicógena- ha existido a partir de la crucifixión de Cristo.
Si la sangre es la vida, si contiene facultades espirituales, no resultaba insensato pensar que por medio de ella las cualidades de una persona podrían transmitirse a otra.

En algún tiempo se llegó a pensar que el esperma, tanto el masculino como el "femenino", procedían directamente de la sangre y por lo tanto la herencia estaba ligada íntimamente a ella. Esta idea no progresó más allá de Aristóteles y en nuestros días nadie cree eso. Cuando un padre
asegura con orgullo que su hijo es de su propia sangre o cuando se afirma que la realeza adquiere
genéticamente su sangre azul, la implicación es meramente simbólica. Pero la transmisión de facultades psíquicas deseables o indeseables por el contacto directo con la sangre es un concepto que todavía esta vigente para muchas personas.

Entre grupos étnicos de Asia y Meseoamérica de hace 2,000 años, es frecuente encontrar la descripción de la ingesta de sangre humana de los enemigos y también de algunos animales para adquirir fortaleza y, en su caso, las buenas cualidades de los animales. Esta costumbre de ingerir sangre de animales, hasta hace unos pocos años -y quizá hasta estas fechas del año 2005- era practicada en el rastro de la ciudad de Mérida, Yucatán y en las corridas de toros de las poblaciones del interior de este estado mexicano. Por supuesto una manera más sutil de ingerir sangre es a través de un buen taco de “morcilla” (sangre cocida y condimentada, alimento popular en México y algunos países latinoamericanos).

La historia de la medicina registra a este respecto algunos incidentes curiosos. Plinio el viejo relata que el circo romano, alrededor del año 100 de nuestra era, la gente se lanzaba a la arena a beber la sangre de los gladiadores moribundos y adquirir así su fuerza y su valor.

Un investigador del siglo XVII, Bartholinius, seguramente poco serio, informó el caso de una señorita epiléptica que recibió una transfusión de sangre de gato y luego, en las noches subía al
tejado a maullar. En los estados de Louisiana y Arkansas de la Unión Americana existían leyes,que no sé si han sido derogadas, que prohibían la transfusión de sangre de negros a blancos. Se dice que un general del ejército británico, después de que sus tropas capturaron un campamento alemán en el Africa del Norte durante la Segunda Guerra Mundial, mando destruir 100 unidades de sangre alemana que se encontraba en el refrigerador del hospital de campaña. Arguía el que si era usada en sus tropas, podría desarrollarles ideas nazistas. Afortunadamente los médicos no le obedecieron. Y cuando también un Lord inglés recibió transfusiones de sangre escocesa con intervalos de una semana; las transfusiones eran gratuitas, pero como el Lord era rico donó la hospital diez libras por la primera, cinco libras por la segunda y por la tercera simplemente dio las gracias.