Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



jueves, 3 de octubre de 2019

La Estación Fantasma


Esas orugas chirriantes que horadan las oscuras profundidades bajo nuestros pies; esos trenes ciegos que, cual lombrices gigantes y hambrientas, engullen humanos de toda clase para vomitarlos más adelante en alguna fosa azulejada con nombre de prócer a la que llamamos “estación”. Nos estamos refiriendo a los subterráneos. Medios de transporte en el que, además de viajar humanos, también viajan mitos y leyendas.

Son tantas las historias que se ocultan en estos túneles férreos que cuesta empezar con alguna.

Decidimos, entonces, elegir como abanderada de estas “leyendas bajo tierra” una de nuestras preferidas, aquella que se refiere a la extraña visión que puede asaltarnos entre las “media estaciones” Pasco y Alberti, en la línea A de los subterráneos porteños.

Dicen que allí, a mitad de camino entre ambas estaciones, siempre se apaga la luz en el interior del vagón; y es en ese preciso momento en el que podemos ver, a través de la ventanilla, algo que no debería estar allí… una estación que no es ni Pasco ni Alberti. Y no sólo eso: sobre aquel andén imposible se encuentran dos hombres sentados, con sus piernas colgando sobre las vías. Algunos hasta llegan a afirmar que aquellas presencias tienen la mirada triste, muy triste.

Fantasmas en una estación fantasma.

Como todo mito, son muchas las versiones que intentan ahondar en la naturaleza de esta visión (en Buenos Aires es leyenda desarrollamos una de ellas). Pero sea cual sea su origen, parece ser solo la punta del iceberg, un oscuro iceberg repleto de historias escalofriantes que se ocultan bajo las calles de nuestra Ciudad.

martes, 1 de octubre de 2019

El Extraño Caso del Puente Uriburu


Los hechos no son muy conocidos. Casi podría decir que es una "leyenda urbana" que nació en los primeros años de este nuevo siglo.

Uso la expresión "Leyenda urbana" porque carezco de toda prueba fehaciente para hacer de este relato algo verdadero. Ni siquiera los indicios que pudieron darme las personas involucradas pueden conferir a este relato cierta veracidad ni pueden hacer de él una simple anécdota.

Tuve la oportunidad de escuchar este relato en voz de tres personas que lo vivieron. Por supuesto ninguna de ellas se conocían. Salvo en pequeños detalles (nuestra mala memoria siempre da matices nuevos a lo que nos sucede) los relatos son exactamente iguales. Para esta ocación solo transcribiré uno, que creo es el más interesante y el más detallado.

Esto sucedió en el Barrio de Nueva Pompeya. Más precisamente en la intersección de las calles Tilcara y Perito Moreno, un lugar por demás solitario y muy cercano a los límites de la Capital.
Fernando (vamos a llamar así a nuestro personaje) luego de una larga reunión familiar en el Barrio de Boedo, volvía a su casa en Lanus. Es necesario decir que Fernando sí había tomado alguna copa en esa reunión, pero no demasíado como para atribuir lo que luego le sucedió a ese desliz baquíco.

Venía solo en su viejo Renault 12. Tomó la calle Tilcara para luego salir al puente Uriburu. Era de madrugada, cerca de las cinco de la mañana. Notó que esa larga calle era demasíado oscura y solitaria, así que por precaución aceleró casi con indiferencia. En ese momento le vinieron a la mente innumerables cosas. Perdió atención sobre el camino y bajó levemente la cabeza. Cuando la levantó nuevamente notó sorpresivamente como una niña muy rápidamente cruzó la calle (unos dos metros antes de Perito Moreno) y se puso de frente al auto. Fernando instantáneamente frenó, pero ya la niña estaba muy cerca, el choque era inevitable.

El auto se deslizo unos cinco metros. Fernando sintió un golpe muy fuerte e inmediatamente imaginó lo peor. Salió ràpidamente del auto a buscar a la pequeña. No encontró nada. Miró en todas las direcciónes, debajo del auto, caminó unos metros pensando que a lo mejor el choque la hubiese impulsado varios metros hacia algunos de los lados, pero nada. El silencio de la madrugada se hizo mas hiriente. Los ojos de Fernando brillaron de incertidumbre, tal vez de miedo. Eso fue lo que sintió después, según me cuenta. Luego de revisar una vez más volvió al auto y siguió su camino a casa.

El hecho terminó ahí. Pero no sus circunstancias.

Me interesé mucho en este asunto e hice una pequeña investigación. Visité el lugar del hecho y pude hablar con algunos vecinos de la zona. Lo que ellos me contaron fue esto.

Hace unos diez años, es decir a mediados de los años 90, vivía sobre la calle Tilcara (a pocos metros de Perito Moreno) una familia muy numerosa. Estaba constituída por la Madre y cinco hijos. El padre había abandonado la familia al nacer el segundo de sus cinco hijos, que eran cuatro varones y una mujer que era la menor. La pequeña se llamaba Rebeca y es el personaje central de esta historia.

Luego de que el padre se fuera, la familia tuvo que vivir de lo que pudo. Dos de los hijos mayores pedían ayuda en los colectivos aduciendo tener una grave enfermedad. Los otros dos estudiaban, aunque eran más las horas que pasaban en la calle que en la escuela. Solo quedaba la pequeña Rebeca que no asistía al colegio para ayudar a su madre en su humilde casa. Esta niña de unos nueve años de edad era maltratada salvajamente por la madre. Era tratada como una sirvienta. Apenas llegaban a la casa los hermanos mayores, Rebeca era golpeada por ellos si no tenia listo lo poco de comida que había. En general ella no comía, sino una dos o tres veces por semana. Esto fue así por muchos años.

Cuando Rebeca cumplió los doce años, intentó escapar pero sin existo. La paliza que se ganó por esa osadía fue el principio del final.

Una noche de invierno, luego de un día agotador de maltratos e indiferencia, Rebeca empezó a preparar la cena. Era una sopa que había preparado con un trozo de pollo que había comprado la semana anterior. Lo sirvió y ella se quedó sin comer, como casi siempre. Se puso enfrente de la mesa y ante la vista de todos bebió una gotas de arsénico que había conseguido por algunos favores. La pequeña Rebeca cayó inmediatamente al piso y luego de algunos segundos murió frente a los ojos de su familia.

La noticia de la muerte de Rebeca fue un gran dolor para el barrio. Y solo fue noticia en una pequeña columna del diario "Crónica."

Pude conseguir una foto de Rebeca que luego se la mostré a Fernando. Inmediatamente me dijo que era la chica que se le había cruzado esa madrugada. Mi sopresa fue grande y tadavía me sigo preguntando cual fue la razón de esa aparición. Vecinos de la zona me dicen que todavía, en las madrugadas frías de Julio, se la puede ver cruzando la calle o caminando por el déposito de chatarra que se encuentra cercano al lugar.

Esa es la historia. Un poco triste tal vez. Espero que esa pequeña, este donde esté, pueda encontrar el lugar que no encontró en este diminuto lugar que llamamos tierra, continente, país, provincia, barrio...

Nunca Vayas a Parque Chas


Existe en el barrio de Parque Chas una manzana acotada por las calles Berna, Marsella, La Haya y Ginebra.

No es posible dar la vuelta a esa manzana.

Si alguien lo intenta, aparece en cualquier otro lugar del barrio, por más que haya observado el método riguroso de girar siempre a la izquierda o siempre a la derecha.
Muchos investigadores han intentado la experiencia formando grupos numerosos. Los resultados han sido desalentadores. A veces sucede que el paseante sigue en la misma calle aún después de doblar una esquina.

En 1957, un grupo de exploradores franceses desembocó inexplicablemente en la estación de Villa Urquiza.

Urbanistas catalanes probaron suerte formando dos equipos y partiendo cada uno en dirección opuesta. En cualquier manzana de la ciudad es fatal que los grupos se encuentren en la mitad del recorrido. Pero en este lugar no sucede tal cosa y hasta se han dado casos en que un equipo alcanza al otro por detrás.

Los más pertinaces han realizado excursiones a través de los fondos de las casas, con el resultado de aparecer siempre dejando a sus espaldas calles que no habían cruzado jamás.

En estas experiencias se descubrió que muchos vecinos son incapaces de indicar en qué calle viven. Asimismo existen casas que no dan a ninguna calle. Sus habitantes se alimentan de sus propios cultivos o de lo que generosamente les pasan por sobre las medianeras.

Los taxistas afirman que ningún camino conduce a la esquina de Ávalos y Cádiz y que por lo tanto es imposible llegar a ese lugar.
En realidad, conviene no acercarse nunca a Parque Chas.

"Perdidos en Parque Chas es la crónica de una frustrada noche de garufa"

Mandeb y sus amigos fueron invitados a un baile en la calle Bucarest.

Desdeñando las advertencias de los hombres sabios, se internaron en el barrio sin salida.
Y ya se sabe lo que ocurre en Parque Chas: uno se pierde irremediablemente. Vale la pena transcribir unas líneas. "A eso de las doce, llegamos a la misma cigarrería. Ya era la quinta vez.
Como en las otras ocasiones, interrogamos al viejo que atendía. Sus indicaciones fueron nuevamente distintas. Loco de furor, salté sobre el mostrador y comencé a estrangularlo.
-Viejo mentiroso...¿cuál es la calle Bucarest? ¿Cómo se sale de este infierno?

El anciano acabó por confesar que no lo sabía. Muy compungido admitió que él mismo había desembocado en Parque Chas en 1939. No habiendo podido salir de allí, se resignó a instalar un quiosco, gracias al cual sobrevivía, aunque abrigaba el secreto anhelo de volver a Villa Crespo, barrio del que nunca debió salir."

Este capítulo finaliza con la providencial intervención de un taximetrero, quien si bien no acertó a llevarlos a la calle Bucarest, por lo menos los sacó -después de varias horas- a la Avenida de los Incas".

El Gigante de Once


Según narra la historia,hace muchos años, por las calles de once, un gigante de tres metros hecho de barro ronda el lugar cuidando a los habitantes del barrio. Este bondadoso personaje se ha encargado de proteger a las víctimas de accidentes como choques, y en mas de una ocacion ha espantado ladrones y desubicados entre otros pervertidos. Al menos esto es lo que narran algunos de los vecinos de Balvanera.

La historia de este golem se remota a fines del siglo XVI, fue creado por el rabino judío Judah Loew ben Bezabel, para proteger al ghetto de la ciudad Josefov, en Praga.

Dada la situación, este maestro entregó a otro rabino un frasco con el mismo barro, extraído del río Moldavka, este rabi viajo junto a la migracion judia al barrio de Once y se Instalo frente frente a una plaza sobre la avenida Rivadavia. Estos dos maestros juntaron todos sus conocimientos filosoficos, astrologicos y astronomicos para crear un nuevo Golem.

Algunos afirman que antes de morir el Rabino encerro al gigante en una habitacion donde nadie puede entrar en el anexo de un hospital en Caballito, mientras que otros creen que vive en un callejon oculto, que podria ser el pasaje Colombo o el Victoria, y terceros dicen que vive bajo la pileta del monumento central.
De una u otra forma, la mayoría asegura que salvo la vida de mas de un vecino del barrio.

Esta leyenda nos atrajo por ser argentina, como demas leyendas urbanas que les traeremos en otras ocasiones. Lo atractivo de la misma es que sigue corriendo de boca en boca y parece nunca morir como también es el creer en un ser que protege a los débiles.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

Cuniraya Huiracocha


El mito de Cuniraya Huiracocha forma parte de los escritos de Francisco de Avila, quien en la primera década del siglo XVII los recolecta en la provincia de Huarochirí. Avila fue encargado como "extirpador de idolatrías". Tenía la misión de destruir las antiguas creencias andinas y reemplazarlas por la religión católica.


Para ello recorrió la sierra de Lima (Huarochirí) con ayudantes andinos, los que escribieron en quechua los mitos y leyendas de esa región. La primera traducción al castellano la hizo José María Arguedas, publicando el libro "Dioses y Hombres de Huarochirí" en 1966. Posteriormente Gerald Taylor hizo una nueva traducción, en 1987, que aparece en el libro "Ritos y Tradiciones de Huarochirí del siglo XVII", de donde hemos adaptado el presente relato.


Cuentan que en tiempos muy antiguos, Cuniraya Huiracocha se convirtió en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha arapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso. Pero Cuniraya Huiracocha era el dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de cañaveral (llamada pupuna) hacía acequias desde sus fuentes. Así, por su gran poder, humillaba a los demás dioses (huacas) de la región.


Había una vez una mujer llamada Cahuillaca, quien también era huaca, que por ser tan hermosa todos los demás huacas la pretendían. Pero ella siempre los rechazaba. Sucedió que esta mujer, que nunca se había dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un árbol de Lúcumo. Cuniraya que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirtió en un pájaro y voló hasta la copa del Lúcumo, donde encontró una lúcuma madura a la que le introdujo su semen, luego la hizo caer del árbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Al verla se la comió muy gustosa y de esta manera la bella diosa quedó embarazada sin haber tenido relaciones con ningún hombre.


A los nueve meses, como era de esperarse, Cahuillaca dio a luz. Durante más de un año crió sola a su hijo, pero siempre se interrogaba sobre quién sería el padre. Llamó a todos los Huacas y Huillcas a una reunión para dar respuesta a su pregunta. Cuando supieron de la reunión todos los huacas se alegraron mucho, asistieron muy finamente vestidos y arreglados, convencidos de ser a los que la bella Cahuillaca elegiría. Esta reunión tubo lugar en un pueblo llamado Anchicocha. Al llegar se fueron sentando, y la bella huaca les enseñaba a su hijo y les preguntaba si eran los padres. Pero nadie reconoció al niño. Cuniraya Huiracocha también había asistido, pero como estaba vestido como mendigo Cahuillaca no le preguntó a él pues le parecía imposible que su hijo hubiese sido engendrado por aquel hombre pobre.


Ante la negativa de todos los preguntados de reconocer al niño, Cahuillaca ideó posar en el piso al niño, dejando que ande a gatas solo hasta donde se encuentre su padre. Hizo así, y el niño se dirigió muy contento donde se encontraba Cuniraya Huiracocha. Cuando su madre lo vio, muy encolerizada, gritó: "-Ay de mí! "Cómo habría podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?". Y con estas palabras cogió a su hijo y corrió hacia el mar. Entonces Cuniraya dijo: "-Ahora sí me va a amar!" y se vistió con un traje de oro, y la siguió, llamándola para que lo viera. Pero Cahuillaca no volvió para mirarlo, siguió corriendo con la intención de arrojarse al mar por dar a luz el hijo de un hombre tan "horrible y sarnoso". Al llegar a la orilla, frente a Pachacamac, se arrojó y quedaron convertidos, ella y su hijo, en dos islotes que están muy cerca a la playa.
Como Cuniraya pensaba que Cahuillaca voltearía a verlo, la seguía a

distancia llamándola y gritándole continuamente. Entonces se encontró con un cóndor y le preguntó: -"Hermano, "dónde te encontraste con esa mujer?", -"Aquí cerca está, ya casi la vas alcanzando" le respondió el cóndor. Por darle esa respuesta Cuniraya le dijo al cóndor: -"Siempre vivirás alimentándote con todos los animales de la puna, y cuando mueran tú sólo te los comerás, y si alguien te mata, él también morirá"


El huaca siguió en su carrera en pos de Cahuillaca, encontrándose con una zorrina. -"Hermana" le preguntó, ""En donde te has encontrado con esa mujer?"


La zorrina le respondió: -"Ya no la alcanzarás, está muy lejos"-. Por darle esa mala noticia el huaca le dijo: -"Por lo que me has contado, te condeno a que camines sólo de noche, odiada por los hombres y apestando horriblemente". Más abajo en su camino se encontró con un puma. -"Ella todavía anda por aquí ya te estás acercando" le dijo el puma


Por darle tan buenas noticias Cuniraya le respondió: -"Comerás las llamas del hombre culpable, y si alguien te mata te hará bailar primero en una gran fiesta, y todos los años te sacará sacrificándote una llama" (De este modo Cuniraya le confiere al puma categoría para ser adorado, y manda además que todos los años se celebre una fiesta en su honor, en la que se bailará y se sacrificará una llama en su honor) También se encontró con un zorro. Al preguntarle por Cahuillaca el zorro le dijo que se encontraba ya muy lejos y que no la alcanzaría.


Por esto le dijo al zorro: -"Aunque andes a distancia, los hombres llenos de odio te tratarán de zorro malvado y desgraciado. Y cuando te maten te botarán a tí y a tu piel como algo sin valor". El halcón, con quién también se encontró, le auguró que pronto la alcanzaría. Por ello le contestó el huaca: -"Tendrás mucha suerte, y cuando comas primero almorzarás picaflores. El hombre que te mate llorará tu muerte, y sacrificará una llama en tu honor, y bailará poniéndote sobre su cabeza para que resplandescas allí".


Enseguida se encontró con unos loros, quienes le dijeron que ya no la alcanzaría. Por ello Cuniraya les maldijo así: -"Andareís gritando muy fuerte, y cuando los escuchen, sabiendo que tienen la intención de destruir los cultivos, sin tardar los hombres os ahuyentarán y habrán de vivir sufriendo mucho, odiados por ellos". De este modo, cada vez que se encontraba con alguien que le daba una buena noticia le auguraba un buen porvenir, y si se encontraba con alguien que le daba malas noticias lo maldecía. De este modo llegó hasta el mar donde se encontraban dos hijas de Pachacamac custodiadas por una serpiente. Pero poco antes, la madre de éstas: Urpayhuachac, había entrado al mar a visitar a Cahuillaca.


Aprovechando esta ausencia Cuniraya violó a la menor de las hijas. Cuando quiso hacer lo mismo con la otra, ésta se transformó en paloma y voló. Es por esto que a su madre le llaman Urpayhuachac: la que pare palomas. En ese tiempo no habían peces en el agua. Solo Urpayhuachac los criaba en un estanque que estaba dentro de su casa. Cuniraya, enfadado porque había ido a visitar a Cahuillaca arrojó todos los peces del estanque al mar. Y es por esto que el mar, ahora, se encuentra poblado de peces. Cuando la hija menor de Urpayhuachac le contó lo que Cuniraya le había hecho, se encolerizó y se decidió por matarlo. Para ello tramó un astuto plan. Urpayhuachac llamó a Cuniraya con el pretexto de quitarle las pulgas. Este aceptó. Pero al mismo tiempo hacía crecer una gran peña para que le callera encima al huaca y lo aplastara.


Pero éste, con gran astucia, se dio cuenta de las verdaderas intenciones de Urpayhuachac, y huyó del lugar. Desde entonces Cuniraya Huiracocha anda por el mundo engañando a huacas y hombres.
Cure: GU. Palabra de origen guaraní que significa "cerdo". Existe una leyenda que afirma que el curé era un gaucho avaro y perezoso que por no haber ido a ver al niño Jesús cuando nació, fue transformado en cerdo.

Ciguapa


Las ciguapas son extrañas mujeres salvajes que habitan en las montanas y poseen poder mágico. Son de tez morena, de ojos negros y rasgados, de pelo suave y lustroso, tan largo que es la única vestimenta de su cuerpo a la intemperie.

En algunas regiones los campesinos dicen que son diminutas y de cuerpo desproporcionado; otros que tienen las piernas largas y delgadas; algunos afirman que son velludas y unos pocos que están bellamente emplumadas. Todos sostienen sin embargo que tienen el rostro hermoso y que son muy ariscas. Quizás las ciguapas mas que bellas y ariscas, sean tristes, pues tienen los pies al revés y dejan huellas contrarias al rumbo de su destino...

Estas criaturas son esencialmente nocturnas o prefieren las zonas oscuras de los bosques; cuando salen lo hacen en busca de frutas, peces o aves con los cuales se alimentan. Nunca se ha oído hablar a las ciguapas; afirman que emite aullidos e hipidos cuando corren por los campos, y cuando saltan o duermen entre las ramas de los árboles. Cuentan que las ciguapas tienen un corazón cazador, y que salen por las noches de las serranías en busca de algún caminante nocturno al que embruja , ama y luego mata.

Al decir de las leyendas las ciguapas tienen malas costumbres; estas salen de sus moradas a robar manteca y carne cruda de las cocinas, aunque afirman que les gusta el maíz y otros granos que se siembran en los conucos.

En algunas regiones han visto a las ciguapas cabalgar por las madrugadas en los llanos de las montanas, y las han descubierto haciendo trenzas en las crines y las colas de los caballos. Se dice que una ciguapa se atrapa un día de luna creciente con un perro jíbaro y cinqueño. No obstante, se añade que es preferible dejarlas en paz, pues es tan grande el dolor que sienten en cautiverio, que al final mueren de pena.

Alguna vez se escucho la leyenda de un ser de los bosques llamado ciguapo. Era este un gallo vuelto de espaldas, con el lomo emplumado y el pecho con senos de mujer. Cuentan que su grito se asemeja al llanto de un niño, y que esperan terribles infortunios a la persona que se atreve a matar a una de estas aves. Si usted ve a una ciguapa, nunca la mire a los ojos para que no le embruje con su poder...

Leyenda Del Benteveo O Pito-Gue (Quetubí o bicho feo)


Cuenta la leyenda que Akita y Mondori se casaron y que desde entonces ocuparon una casita en plena selva misionera.

El padre de Akita vivía con ellos y a pesar de las dolencias, el anciano trataba de no ser una carga para sus hijos, ayudando en todo los que le era posible. Una de las tareas era la de cuidar a su nieto Sagua-á de tan solo ocho años, amorosamente le enseñaba al pequeño el manejo del arco y la flecha, lo llevaba a pescar al río o al bosque para recoger frutos o miel silvestre. Su único deseo era complacer a su nieto, aunque el pequeño era un ser egoísta tirano que solo hacía lo que él quería, sin importarle si su abuelo se sobre xigíapara complacerlo.

Tuyá enfermó mucho pero a Sagua-á, no le importo pues dejaba solo al anciano librado a sus pocas fuerzas. Los padres que creían que el niño cuidaba de él, al tiempo descubrieron que no era así, a pesar de esto el anciano encontraba justificación hacia la actitud del niño, quien no reconoció su mal proceder.

Cierto día la mujer dejó a el abuelo al cuidado de Sagua-á quien malhuorado reprochaba por la tara asignada, sumergido en sus juegos no atendió al anciano.

Después de varios intentos del anciano por ser escuchado, el pequeño oyó una voz debil y entrecortada -¡Sagua-á...!

¿Sa...gua...á...!el niño no atendió el llamado e insistente el anciano decía Ven...Sa...gua..á...¡ven...por...favor...! por fin el niño acudió de mala gana.

Cuando estubo frente al enfermo preguntó -¿qué quieres?- ¡Alcánzame un poco de agua!- ¿Tu vida se apaga?¿se apaga como un cachimbo?- riendo divertido de la gracia que le habían caudaso sus propias palabras. -Si... mi vida se apaga... como un pito-güe. Alcánzame un poco de agua... hazme ese favor... pero el desalmado reía y repetía sin cesar pito-güe... pito-güe... De repente su cuerpo comenzó a transformarse se achicaba cada vez más. Castigado por su egoísmo y su mal proceder se estaba transformando en un pájaro de lomo pardo y pecho amarillo, con una mancha blanca en la cabeza, que no cesaba de repetir:-pito-güe... pito-güe...

Cuando Akita y Mondovi volvieron, encontraron al anciano muerto en su lecho y a un pájaro posado a su lado ue no dejaba de gritar -pito-güe... pito-güe... Según los Guaraníes, éste había sido el origen de nuestro Benteveo, al que ellos llamaban :pito-güe...