Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



jueves, 1 de julio de 2021

Los Soldados Del Eterno Cañón AA

 


Primavera de 1944, las fuerzas Aliadas comenzaron una serie de operaciones de desembarco anfibio en Nueva Guinea Occidental para desterrar a las fuerzas japonesas de dicho territorio, sin embargo, después de más de 70 años, una pequeña fuerza japonesa aun sigue presente.

En el teatro del Pacifico, las fuerzas japonesas se habían acomodado en Nueva Guinea, fortificando algunas zonas para prevenirse ante inminentes ataques llevadas a cabo por parte de Estados Unidos, una de esas zonas fue la ciudad portuaria de Hollandia (hoy conocida como Jayapura). La ciudad se fortifico con una línea defensiva que albergaba algunos búnkeres, cañones costeros y cañones AA, operadas por alrededor de 14,000 soldados japoneses.

Para inicios de 1944, las fuerzas estadounidenses planearon una serie de operaciones para sacar a las fuerzas japonesas de Nueva Guinea y así librar aun más su paso para llegar a Japón, sus objetivos principales se centraron en Hollandia y Aitape, puntos estratégicos que debían ser tomados para poder lograr hacer retroceder a los japoneses. Para ello, se creó la "Operación Reckless", la cual tenía como objetivo transportar una serie de tropas lo más cerca posible de Hollandia y desembarcarlas, mientras que en Aitape, la Real Fuerza Aérea de Australia (RAAF) se encargaba de eliminar las posiciones defensivas enemigas. Ambas operaciones serian parte de la "Campaña en Nueva Guinea".

La Operación Reckless se llevo a cabo en la segunda semana del mes de marzo, donde alrededor de 50,000 hombres desembarcaron cerca de Hollandia, acompañados por 200 unidades de las fuerzas navales. El ataque fue rápido y tomo por sorpresa a los aproximadamente 14,000 soldados japoneses que se encontraban en la zona.

Muchos de los soldados japoneses no pudieron reaccionar al inminente ataque estadounidense, entre ellos, se encontraba un pequeño grupo de soldados que tenia la tarea de ocupar un cañón AA y defender la ciudad de los cazas aliados, sin embargo, fueron abatidos repentinamente poco antes de llegar a su posición.

La operación finalizo el 26 de abril de 1944, cuando Hollandia se aseguro totalmente junto con algunas zonas de sus alrededores. Después de eso, la población pudo volver a sus hogares más tranquilos, creyendo que los japoneses finalmente fueron expulsados de la ciudad, o al menos eso esperaban.

Cuando la guerra finalmente termino, la población de Hollandia comenzó a vivir atemorizada, ya que a medianoche, se escuchaba el marchar de algunos soldados, que según los pobladores, eran aquellos soldados japoneses que las fuerzas aliadas habían eliminado antes de que ocuparan el cañón. Dichos soldados marchaban hasta la ubicación del cañón AA que se les había asignado y tal como en su momento, lo preparaban y aseguraban para aguardar ante un inminente ataque aliado.

En 1956, los pobladores que vivían cerca a la ubicación del cañón AA, pidieron que el cañón fuera exorcizado, dando como explicación, que cada día sin falta a la medianoche, aquellos espíritus de los soldados japoneses aparecían para ocupar el cañón, esperando que aquel ataque que se llevo a cabo en la primavera de 1944, ocurriera. Además, agregan que conforme pasaba el tiempo, los espíritus de aquellos soldados comenzaban a perder su piel, dejándose ver cada vez más sus huesos, hasta tal punto que se convirtieron literalmente en esqueletos vivientes, así mismo su uniforme también parecía sufrir el paso del tiempo ya que se comenzaba a desgastar y era cada vez más común ver rasgaduras y partes faltantes.

El exorcismo se llevo a cabo y aunque hoy en día este evento ha dejado de ser común, se dice que aun es apreciable escuchar la marcha de esos soldados, dirigiéndose a aquel oxidado y viejo cañón.

Esta historia ha pasado a convertirse en una leyenda de guerra y se le nombro como "los soldados del eterno cañón antiaéreo", y, según algunos, este evento no dejara de ocurrir hasta que los espíritus de esos soldados japoneses descubran como fue que murieron.

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo

El Coloso de Rodas

 

Muchos historiadores dudan de la veracidad de la existencia del famoso Coloso de Rodas, por su tamaño y complicación. La estatua debió tener una altura de 32 metros. Por realizar una comparativa sencilla, el Cristo Redentor o Cristo del Corcovado, en Río de Janeiro (Brasil) tiene una altura de 30,1 metros más su pedestal de 8 metros.

El Coloso de Rodas fue una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo y la estatua más alta y más ambiciosa del período helenístico. La última de las siete maravillas en ser acabada, fue esculpida en honor a los dioses como agradecimiento por la victoria frente a los invasores enemigos. Con su asombroso parecido con la Estatua de La Libertad de los Estados Unidos, el coloso de Rodas aguantó en pie menos de sesenta años por culpa de un terremoto. Tanto su ubicación como lo que le sucedió tras ser destruido por el sismo son hechos que permanecen envueltos en un absoluto misterio.

Desde siempre la pequeña isla griega de Rodas ha sido el nexo principal entre los mares Egeo y Mediterráneo, y fue asimismo un importante centro económico del mundo antiguo. La capital, también llamada Rodas y construida en el año 408 a. C., fue diseñada para poder aprovechar el mejor puerto natural de la isla sobre la costa norte. En el año 357 a. C. fue conquistada por Mausolo de Halicarnaso, pero cayó en manos persas en el 340 a. C. para finalmente ser capturada por Alejandro Magno en el 332 a. C.

En el siglo IV a. C., Rodas se alió con Ptolomeo I de Egipto para luchar juntos contra su común enemigo, Antígono I Monoftalmos de Macedonia. En el 305 a. C., Antígono envió a su hijo Demetrio a capturar y castigar la ciudad de Rodas por aliarse con Egipto. Demetrio atacó la isla con 40.000 hombres armados, comenzando una guerra que duró todo un año. Posteriormente Ptolomeo envió como refuerzo toda una flota de barcos y el ejército de Antígono tuvo que abandonar el sitio, dejando allí, la mayor parte de su maquinaria de asedio. Para celebrar la victoria, los rodios vendieron esta maquinaria y decidieron invertir las ganancias en la construcción de una estatua enorme en honor a su dios del sol, Helios. Estatua que fue conocida como "El Coloso de Rodas".

Casi tan alto como la emblemática Estatua de La Libertad construida 2.000 años después, el coloso también fue erigido como una celebración de la libertad alcanzada.

Según Plinio el Viejo, un historiador griego que vivió varios siglos después de que el coloso fuese esculpido, su construcción duró 12 años, completándose en el año 280 a. C. Siendo como era el orgullo de la ciudad, sus habitantes pensaban que la estatua permanecería siempre en pie. Carlos de Lindos fue su arquitecto, teniendo a su cargo la tarea de construir una estatua casi dos veces más alta que cualquiera de las creadas hasta ese momento.

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo

Las Brujas De Coyoles

 


Por aquel año de 1932 en Coyoles, cuando aquí vivían nuestras primeras generaciones, existía un pozo donde se abastecían de agua limpia los pocos habitantes de este lugar. Un día que estaba ya amanecido y en la fresca mañana, bajaron a por agua al pozo dos señoras que iban muy habladoras para llevar agua del pozo de en medio del arroyuelo. Una de ellas llevaba en su pelo incrustada una flor nunca jamás vista por estos lugares porque no es común de esta zona, Su compañera y vecina de pronto le miró esa flor y se sorprendió muchísimo de ver esa flor blanquecina con centro color amarillo, a lo que no tardó mucho en preguntarle para salir de su duda o curiosidad, de que es esa flor? De dónde la trajiste?

Y contestó la dueña de la flor: te contaré un secreto, que solo tu y yo lo sabemos, yo soy bruja, puedo ir en una noche a donde yo quiera, ¿sabes de dónde traje esa flor tan bella?? Dímelo por favor contestó la otra compañera, contestó la ahora bruja, esa flor es de canela y la traje de un país muy lejano del otro lado del mar por los rumbos de España. Si quieres puedo enseñarte a ser bruja para que tu, cuando tu lo desees puedes ir a los lugares a donde tu quieras, sólo que tienes que venir conmigo una noche a un lugar donde hacemos bailes y rituales a donde van muchas brujas de todos los alrededores, te diré el día indicado para que una noche vayas conmigo a ese lugar que no está muy lejos de aquí.

Se llegó esa noche indicada y ya la aprendiz de bruja había dicho a su maestra la bruja que estaba muy dispuesta a aprender a ser bruja para poder viajar a muchos lugares, y esa tarde la bruja maestra le dio indicaciones a la señora aprendiz de bruja para que le diera una pócima para que el esposo de la señora aprendiz durmiera profundamente y no se enterara de nada y despertara hasta en la mañana siguiente, ya cuando su señora haya regresado del baile ritual de brujas.

Se llegó la noche, el marido de la aprendiz quedó totalmente dormido como piedra tras tomarse esa pócima especial que dormía al instante al primer sorbo revuelto en el café.

Se reunieron la bruja maestra con la señora aprendiz en casa de la bruja, no había quien las viera porque su casa estaba un poco alejada de las demás y rodeada de monte, y ya todos dormían a esa hora antes de la media noche, le dijo la bruja a la aprendiz, aquí tengo una artesa llena de agua, y tengo mi escoba en mano, vamos a brincar tres veces la artesa y vamos a decir, sin Dios, y sin Santa María, aquí solo el rey de los infiernos nos guía y nadie más, tan pronto brinquemos montaré la escoba y cuando salga una pequeña canica luminosa te subes atrás de mi, y así lo hicieron, esa canica se hizo grande y mas grande y esa canica se hizo esfera gigante luminosa como bola de fuego envolviendo a las dos y encerrándolas, que de pronto empezaron a flotar en el aire, después a volar con rumbo a la sierra seguida de una intensa carcajada de la bruja maestra, de ahí se fueron volando para arriba y para abajo como vuela un chenchere, y con rumbo a lo alto de la sierra, que fue a donde ahí llegaron, ya cuando llegaron en ese lugar había un gran baile, todo iluminado con antorchas de fuego en hileras, todo muy bien iluminado y organizado, donde había músicos de violin, guitarra y jarana tocando muy alegremente en ese que parecía un campo de fútbol enmedio de la sierra, donde llegaban y llegaban mas brujas volando de todos lados, solo que le llamó mucho la atención a la bruja aprendiz de que esos músicos sus instrumentos los tocaban al revés, y esos músicos ya eran difuntos de años muy atrás, pero quien sabe porque ahí estaban en esa noche de brujas tocando para el baile y el ritual.

La bruja aprendiz conoció de vista a muchas brujas en ese baile, brujas de los ranchos vecinos, porque cuando iba a Ciudad Valles en el tren ahí las veía en el medio de transporte de tren de San Mateo a Valles en épocas de locomotoras de vapor que pasaban por Estación Quinientos, Estación Micos, Estación San Mateo con rumbo a Cd Valles, antes los de Coyoles viajaban en tren porque no había caminos ni carreteras.

Ese noche se puso bueno el baile, todas las brujas bailando y disfrutando, otras una que otra a la par, como la aprendiz que tenían que pasar por la prueba de un ritual, que al poco rato la bruja maestra le dijo a la aprendiz que le tocaba su turno, y pasó la aprendiz de bruja a la pista, y fue cuando salió un perro negro grande con ojos chispeantes como si adentro de ellos trajera lumbre y parado en dos patas, con el perro prieto bailó, el perro la abrazó le lamió su cara , su boca, su nariz con su lengua, lo cual la aprendiz pasó su primera prueba que iban a ser tres las pruebas y faltaban dos

A la siguiente prueba, un aroma penetrante a orines de chivo se sintió, ese chivo llegó, un chivo prieto y cuernos retorcidos se acercó a bailar la siguiente pieza con la aprendiz de bruja parado en sus patas traseras, esa noche el chivo lamió de la cara y su boca a la aprendiz, y también la abrazó, y la segunda prueba la aprendiz pasó, y siguió la tercera prueba, la más difícil, porque salió una víbora prieta del monte, una víbora parecida a una anaconda, que se empezó a enredar de sus pies en forma de espiral comenzando de abajo hacia arriba al ritmo de la música del trio o los músicos que tocaban esa noche.

Al llegar a su cara la víbora la paralizó por completo y era hora que tenia que lamer y besar a la aprendiz de bruja, sólo que la aprendiz se quiso zafar de miedo y pavor que de momento desesperada gritó:

iii Dios Santo !!!, iiiAve Maria Purísima del Refugio !!! ayúdenme, y por cuestión o fracción de segundos todo desapareció por completo, no había nadie en la escena ya, se apagaron las luces, y quedó la aprendiz completamente sola sin nada de compañía en la breña del monte en lo oscuro, y solamente un olor a chivo impregnado se sentía en el ambiente del lugar,

La maestra bruja desapareció del lugar, y la aprendiz de bruja tuvo que caminar. Tal vez caminó en círculos y no encontraba la salida, hasta que pasaron las horas y escuchó a lo lejos los cantos de los gallos de los Ejidos cercanos, y escuchó el silbido, la campana y el fogonazo de la locomotora de vapor allá por el rumbo de Micos porque venia ya de San Luis Potosí ese tren, a casi las 5 de la mañana con rumbo a Valles

Gracias a ese ruido del tren la aprendiz de bruja encontró el camino con rumbo a Coyoles siguiendo la vía férrea y oliendo el penetrante olor a chapopote de los durmientes de madera, caminó pasando por lo que ahora es Choyoso, Camillas, San Mateo y de ahí seguir la vereda bien repintada por lo transitado de gente y caballos rumbo a Coyoles, a donde llegó un poco tarde ya casi de mediodía porque se fue al paso como queriendo y no llegar a Coyoles, lo mismo el cansancio y el sueño la vencian a cada instante y descansaba

Llegó a Coyoles la aprendiz, y ya la gente del rancho traían el alboroto porque iban a llevarse presa a la bruja maestra porque no encontraban a su amiga la aprendiz, y el esposo de ésta, andaba muy enojado pensando que la habría matado, pero la aprendiz no echó la culpa de nada a la bruja, dijo que ella sola se fue y se perdió en los montes altos que habían en toda la zona. La gente de Coyoles le echaron la culpa a la bruja porque las vieron últimamente platicar muy amigablemente, y ese día la aprendiz de bruja llegó a Coyoles de esta amarga experiencia toda desgarrada de su ropa por las espinas de los montes espinosos y cerrados.

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo

viernes, 11 de junio de 2021

Las Amazonas

 


La leyenda de las mujeres guerreras, las míticas Amazonas, siempre ha llamado la atención en todas las culturas, y ha sido profusamente tratado en libros, cómics, cine y televisión. Siempre se las ha dibujado como mujeres perfectas, de físico envidiable, fuertes y seguras de sí mismas, partes de una sociedad que despreciaba al hombre, al que utilizaban como un mero objeto reproductor, y con una superioridad dotada por su libertad y su ardor guerrero. Tan admiradas han sido, que su historia se ha mezclado con la leyenda, con la fantasía e incluso con los mitos sexuales.

La «Historia» de Heródoto es la fuente más usada para estudiar a las Amazonas. Él las situaba cerca de la actual desembocadura del río Don, cerca de Kazajastán, adonde marcharon tras ser derrotadas por los griegos, sus más encarnizados enemigos.

Según ésta, las Amazonas descienden de Ares, dios de la guerra, y de la ninfa Harmonía, y adoraban a Artemisa, diosa de la caza. Vivían en Asia Menor, en la zona de lo que hoy es el Mar Negro, y su reino independiente lo establecieron en Temiscira, desde donde hacían las expediciones que las llevarías a las costas de Asia Menor y a las islas griegas del Egeo. Su aspecto guerrero se caracterizaba por el escudo que portaban, en forma de media luna, llamado «pelta».

Sin embargo, si bien esa era su localización inicial, tras alcanzar Grecia en el siglo III a.C., su fama se extendió entre griegos y romanos, y con ella, las imágenes populares de las mismas. Durante años surgieron relatos de mujeres guerreras por todos los continentes, pero fue la historia de sus batallas griegas las que las inmortalizaron.

Dicen de ellas que llegaron a alcanzar las islas griegas y que se establecieron, nómadas como eran, en la isla de Lesbos, en Lemnos y en Samotracia, y que, entre otras acciones, se apoderaron de Éfeso, donde fundaron el templo de Artemisa, y crearon la ciudad de Mitilene, hoy día, ciudad profundamente relacionada con el lesbianismo.

Eternas enemigas de los griegos, se enfrentaron en cruentas batallas que han pasado a la historia de la mitología. Su primer enfrentamiento serio sería con Heracles, quien en el transcurso de sus famosos 12 trabajos, tenía que robar el cinturón mágico de Hipólita, reina de las Amazonas. Cuenta la Historia que en este, su octavo trabajo, Heracles se hizo con el cinturón de la reina, quien se lo cedió por amor, sin embargo, Hera, la esposa de Zeus, celosa de la reina, se transformó en Amazona y provocó que Hércules matara a Hipólita.

Teseo también tuvo la oportunidad de enfrentarse a las Amazonas en una de sus expediciones. Enamorado de su reina, raptó a Antíope, que así se llamaba, pero sin embargo, tiempo después, acabó por abandonarla. Como venganza por el agravio, las amazonas invadieron Atenas.

La leyenda alcanza incluso al mismo Aquiles, quien se enfrentó cuerpo a cuerpo con Pentesilea, otra de las reinas amazonas. En el enfrentamiento, Aquiles atravesó el pecho de la reina, pero en ese preciso momento, por un sortilegio, quedó perdidamente enamorado de Pentesilea. Tras su desaparición, sus súbditas fueron apresadas y llevadas en tres barcos. Sin embargo, allí se rebelaron y tomaron el mando de las embarcaciones. Sus nulos conocimientos marinos las llevaron a desembarcar en las costas del Mar Azov y allí se establecerían tras luchar contra los escitas, con quienes acabaron por unirse para fundar la tribu de los sármatas, junto al río Don.

En esa nueva sociedad ellas tenían la libertad necesaria para ir de caza o a guerrear; controlaban la reproducción y, en suma, los roles sociales se invirtieron.

De lo ocurrido posteriormente y de sus tradiciones, nos movemos ya por el terreno de lo real y lo ficticio, pues según parece sólo necesitaban a sus hombres para segurar el matriarcado. Los varones tenían prohibido residir en su país, y habían de alojarse en el país vecino, adonde ellas acudían una vez al año para procrear. Si el fruto de esas relaciones resultaba ser un niño, éste era muerto o se entregaba al padre. Si era una niña, se la llevaban y la adiestraban como guerrera.

No fue hasta mediados del siglo XIX cuando el conde Bobrinsky, afamado arqueólogo, descubrió los primeros esqueletos de guerreras en los kurganes, unos túmulos encontrados en Ucrania, cerca del Dniéper. desde entonces se han encontrado sepulturas similares, siendo uno de los más famosos el de una sármata de unos 20 años que yacía junto a multitud de joyas, un hacha y las riendas de un caballo.

Una última curiosidad sobre las Amazonas: el origen de su nombre, del que según dicen, podría derivar de «a» (sin) y «Mazós» (pecho), o sea, sin pecho. Quizás de esa derivación surge la historia de que las Amazonas se cortaban un pecho, el seno derecho, para así poder manejar más facilmente el arco.

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo

Barbanegra

 


Muerto el 22 de noviembre de 1718, Edward Teach, más conocido como Barbanegra, fue el último de los piratas clásicos del Caribe, cuyo nombre ha pasado a formar parte del imaginario popular como uno de los mayores malvados de la historia. Su apodo, Barbanegra, se debió a su abundante y enredada barba, de un intenso color negro, la cual adornaba, según reza la leyenda, con mechas de cañón que él mismo encendía durante los abordajes para infundir aún más terror entre sus enemigos. Con sus imponentes dos metros de altura y aspecto y mirada demoníacos, Barbanegra lucía un tricornio tocado de plumas y exhibía ante los horrorizados ojos de sus víctimas sus espadas, cuchillos y juegos de tres pistolas de distintos calibres.

Su aspecto y mirada demoníaca hicieron de Barbanegra el terror de lo mares, y más aún cuando en cada abordaje encendía unas mechas de cañón que adornaban su abundante barba

LAS PRIMERAS HAZAÑAS DE BARBANEGRA

Se desconoce el lugar exacto de su nacimiento: algunos apuntan a Bristol, otros a Carolina del Sur, e incluso a Jamaica. Los padres de Teach regentaban una taberna y las malas lenguas dicen que drogaban a los marineros para luego embarcarlos en naves en las que de estar sobrios nunca hubieran subido. Otros apuntan a que Barbanegra tuvo una posición acomodada puesto que sabía leer y escribir. Sea como fuere, sus inicios como marino tuvieron lugar durante la guerra entre Francia e Inglaterra por el control de Estados Unidos, actuando como corsario inglés y atacando barcos franceses. Al finalizar la contienda y quedarse sin trabajo, Barbanegra dejó de ser corsario para convertirse en pirata. Comenzó a navegar en compañía de un conocido pirata llamado Benjamin Hornigold, y fue entonces cuando empezó a vestir de la particular forma con que más tarde sería recordado. La isla de Nueva Providencia fue el escenario de sus primeras fechorías. Allí capturó un carguero español procedente de La Habana, otro de las Bermudas y un tercero de Madeira. En 1717 apresó al mercante francés Concorde, que se convertiría en su buque insignia y que rebautizaría como Queen Anne’s Revenge (La venganza de la reina Ana). Lo transformó en una formidable máquina de guerra a la que armó con más de cincuenta cañones.

La hazaña que hizo célebre a Barbanegra fue perpetrada en la base naval de San Vicente, en las islas de Barlovento, donde apresó a la nave Great Allen, que transportaba un valioso cargamento. Tras la escaramuza asesinó a la tripulación e hizo quemar el barco. Al conocerse la noticia, el buque de guerra inglés Scarborough zarpó enseguida para dar caza a Barbanegra y castigar su osadía, pero el navío sufrió asimismo una sonada derrota y tuvo que retirase. La noticia corrió como la pólvora y Barbanegra se convirtió en el enemigo público número uno del Imperio.

"EL GRAN DIABLO" RECHAZA EL INDULTO

Para erradicar la piratería de la zona, el rey Jorge I decretó una amnistía para todos aquellos piratas que abandonasen sus actividades. En el caso de que no quisieran aceptar las condiciones del edicto, las penas que se contemplaban en caso de ser capturados iban de la horca a las amputaciones de miembros. Barbanegra rehusó las condiciones estipuladas por el monarca y siguió con sus actividades delictivas. Entregado a un auténtico frenesí de ataques, Barbanegra asaltó posesiones tanto francesas como británicas y españolas. Sus incursiones en la península del Yucatán, en México, le valieron el mote de "El gran diablo".

La situación económica en Carolina del Norte no pasaba entonces por su mejor momento y el gobernador de la colonia, Charles Eden, llegó a un acuerdo con Barbanegra por el cual el pirata y su tripulación serían perdonados acogiéndose al Acta de Gracia. A cambio, parece ser que el gobernador acordó dejarle actuar con total impunidad y a cambio recibir una parte del botín que Barbanegra obtuviera de sus fechorías. En esa época, el pirata se casó con una jovencita de dieciséis años y se estableció como si fuera una persona honrada en la isla de Ocracoke.

Pero la farsa duró poco. En mayo de 1718, Barbanegra sitió la ciudad de Charleston y mantuvo secuestrada a toda la población. Tan sólo levantó el bloqueo cuando le entregaron un rescate de mil quinientas libras. La leyenda cuenta que Barbanegra llevó a cabo esta acción para hacerse con un lote de medicamentos para curar a su tripulación, que sufría de sífilis. Para el pirata la salud de sus hombres era fundamental, hasta el punto de que cuando capturó la nave francesa Concorde, Barbanegra se deshizo de toda la tripulación excepto de los cirujanos del barco.

SE INICIA LA PERSECUCIÓN

Ante el avance imparable de la piratería, y conocedor de que Barbanegra tenía su base en la isla de Ocracoke, el gobernador de Virginia, Alexander Spotswood, ante la posibilidad de que la economía de la colonia pudiera verse afectada, se puso en contacto con el teniente de la Marina Real Robert Maynard para que se hiciera cargo de la situación y acabara con el pirata. El 21 de noviembre, al mando de las balandras Ranger y Jane, el militar inglés llegó al extremo sur de la isla de Ocracoke. Una noche, mientras Barbanegra estuvo bebiendo ron con el patrón de una balandra con la que mantenía algunos "negocios", Maynard aprovechó para preparar el ataque del día siguiente.

El 22 de noviembre de 1718, Barbanegra, que ya estaba avisado de la llegada del teniente inglés, puso rumbo hacía el interior de los canales de la isla a bordo del Adventure. Maynard ordenó que una chalupa se hiciera a la mar para observar los movimientos de la nave de Barbanegra quien, al darse cuenta, la cañoneó a placer. Tras izar la enseña real, Maynard ordenó a sus naves que se dirigieran tan rápido como pudieran para interceptar a Barbanegra. Éste, al ver a las naves inglesas dirigirse hacia su posición, ordenó la retirada mientras sus cañones disparaban una y otra vez contra los ingleses. Según algunas versiones, todas las naves quedaron varadas por falta de viento, por lo que Maynard se vio obligado a perseguir al pirata a golpe de remo. Pero las naves inglesas no iban armadas con cañones y el teniente ordenó a sus hombres que disparasen sin cesar con sus armas cortas.

Mientras Maynard se iba deshaciendo del lastre, Barbanegra empezó a increparle: "¡Malditos villanos! ¿Quiénes sois? ¿Y de dónde venís?", a lo que Maynard le respondió que no era pirata y que él mismo subiría a su barco en cuanto pudiera. En respuesta a su desafío, Barbanegra, con un vaso de ron en la mano, le contestó: "Así se condene mi alma si os doy cuartel u os pido alguno".

Tras una noche llena de ron y celebraciones, Barbanegra se escabulló por los canales de la isla Ocracoke y el teniente Maynard empezó a perseguirle

Las dos naves inglesas embarrancaron y, para evitar más muertes, Maynard ordenó a sus hombres que se escondieran en las bodegas con sus armas preparadas. Los únicos que se mantuvieron en el puente fueron él mismo y el timonel, al cual también ordenó que se tumbara. Cuando Barbanegra vio que no había nadie en cubierta, ordenó a sus hombres que abordaran las naves inglesas: "¡Saltemos y hagámoslos pedazos!", ordenó. Sediento de sangre, Barbanegra abordó la balandra inglesa con la mitad de su tripulación, dispuesto a pasar a cuchillo a todo el que quedase, pero nada más subir abordo se dio cuenta de que había caído en una trampa cuando escuchó a Maynard ordenar a sus hombres que subieran rápidamente a cubierta. Durante varias horas, ambas tripulaciones se enzarzaron en una lucha a muerte en la que Maynard y Barbanegra acabaron enfrentándose cara a cara.

UNA MUERTE CARGADA DE LEYENDA

La leyenda de Barbanegra estaba a punto de nacer. El pirata fue finalmente abatido tras recibir veinticinco heridas, cinco de ellas de pistola. Cuando la otra balandra de Maynard pudo desembarrancar, atacó por un costado disparando hasta que la tripulación pirata finalmente se rindió. Maynard no mostró compasión alguna con el cadáver de Barbanegra: ordenó que le cortaran la cabeza y que ésta fuera expuesta durante varias semanas en el bauprés, el mástil que sale casi horizontalmente de la proa. A su regreso a Virginia, trece de los quince prisioneros fueron ahorcados.

Sobre la figura de Barbanegra circulan varias leyendas, como la que cuenta que una vez decapitado su cuerpo flotó alrededor de la nave varias veces o la que dice que su fantasma vaga por la zona de Teach's Hole, un lugar en la isla de Ocracoke llamado así en su honor, buscando su cabeza perdida. Lo que sí está claro es que, dejando a un lado el folklore, la espada de Robert Maynard acabó con la vida de Edward Teach, el temible pirata Barbanegra, del cual la sola mención de su nombre provocaba auténtico pavor entre los habitantes del Nuevo Mundo.

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo

Los Tres Pelos Del Diablo

 


Un rey muy orgulloso, un día escuchó el presagio de una adivina: unos pobres campesinos acababan de tener un niño que en catorce años se casaría con su hija la princesa. Sin dudarlo, el cruel monarca se dirigió a la campiña para engañar a los felices padres y abandonar al pequeño a orillas de un río muy profundo. Y no habría vuelto a pensar en esto si no fuera que, años más tarde, un molinero le dijo:

– Hace catorce años encontramos a este joven al borde del río, y lo criamos como si fuera nuestro hijo.

El rey comprendió enseguida lo que había sucedido y quiso volver a deshacerse del muchacho redactando su sentencia de muerte. Pero un pícaro bandido cambió aquella orden por otra, gracias a la cual el joven se casó con la princesa. Aun así, el rey porfiado no se rindió y le impuso a su yerno una terrible misión: “Irás al infierno y me traerás tres pelos de oro del diablo”. Para cumplir con el pedido, el joven debía cruzar dos ciudades y un río. En la primera, un centinela le preguntó porqué la fuente de la plaza, que solía dar vino, se había secado. En la segunda, un guardia quiso saber porqué el árbol de la ciudad ya no daba manzanas de oro. Y en el río, el barquero se preguntaba porqué era él y no otro el que debía ejercer ese oficio, del que ya estaba cansado. A los tres hombres, el joven prometió darles una respuesta a su regreso.

Una vez en el infierno, la mujer del diablo decidió ayudarlo pues se apiadó de su historia. Así que, entre aullidos del diablo, fue arrancando uno a uno de la cabeza de su esposo los tres pelos de oro que necesitaba el muchacho, al tiempo que por cada pelo que le arrancaba, le formulaba una de las preguntas que sucesivamente le habían hecho al joven príncipe el centinela, el guardia y el barquero, pues nadie más que el diablo podía contestarlas.

Ya con los tres pelos del diablo en su mano y las tres respuestas en su poder, el joven salió raudo del infierno.

Así que el joven le advirtió al centinela de la primera ciudad: “Si encuentras al sapo que se ha metido en la fuente, volverás a tomar vino”.

Más tarde, al cruzar la segunda ciudad, le aconsejó al guardia: “Si sacas el ratón que está comiendo las raíces de tu árbol, volverás a tener manzanas de oro”.

-Tú, barquero- le dijo el príncipe al hombre que había hecho la última pregunta cuando ya iba de regreso al reino con los tres pelos de oro del diablo- "ponle los remos en la mano al primero que te pida cruzar este río y entonces esa persona te reemplazará en tu labor para siempre".

Y como muestra de agradecimiento, el centinela, el guardia y el barquero, colmaron al joven príncipe de múltiples riquezas.

Cuando el rey vio que su yerno había vuelto del infierno con los tres pelos de oro del diablo y con tantas riquezas, cegado por la avaricia, no dudó en realizar la misma travesía. Pero quiso el destino que el barquero pusiera en sus manos los remos malditos.

Y dicen que el rey, cruel y orgulloso, todavía sigue remando, remando y remando, y que lo seguirá haciendo... por toda la eternidad...

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo

miércoles, 9 de junio de 2021

Gerónimo, El Líder Apache Más Temido

 


En febrero de 1909, Gerónimo, el último jefe indio en resistir a las fuerzas norteamericanas, cayó de su caballo completamente borracho, a orillas del río Lawton, en Oklahoma. Aquella helada noche la pasó sumergido en el agua y el 17 de ese mismo mes fallecía a causa de una pulmonía. Su propia hija Naiche dijo de él: "No era un buen hombre. Nunca oí nada bueno de él. La gente nunca dice que hizo cosas buenas".

UN TEMIDO CHAMÁN

Gerónimo nació el 16 de junio de 1829 en un campamento cercano al río Gila, que por aquel entonces formaba parte del territorio de Sonora, en México. Bautizado en su lengua nativa como Goyaalé, "el que bosteza", ha pasado a la historia como Gerónimo. Algunos sugieren que el nombre surgió como una mala pronunciación por parte de los mexicanos de su auténtico nombre indio. Los apaches bedonkohe, una de las cuatro tribus principales de los chiricahuas –al igual que sus parientes chokonen, chihenne y nedni,– eran ya en aquel entonces una población prácticamente sedentaria que se dedicaba a cultivar judías, maíz y patatas. Esporádicamente realizaban algunos robos –apachu significa enemigo en lengua zuñi, y de ahí deriva el nombre que les pusieron los españoles–, pero generalmente sus relaciones con los mexicanos eran pacíficas.

Quienes le odiaban y temían creían firmemente que Gerónimo poseía atributos místicos, entre los que destacaban que era capaz de hacer encasquillar los rifles de sus enemigos y que hacía inmunes a las balas a todos aquellos que cabalgaban junto a él. Creían que era un hombre "medicina" (medicin man), un adivino, un experto en hierbas y en curación que no luchó contra los "pieles blancas" por apego a su tierra, como los miembros de otras tribus indias, sino para vengar la muerte de su madre, de su primera esposa y de sus hijos a manos de los mexicanos en Sonora en 1858.

CAMPO DE ACTUACIÓN: MÉXICO

La principal diferencia entre Gerónimo y otros célebres jefes indios como Toro Sentado o Caballo Loco fue su campo de actuación, que en su caso fue México, en torno a la Sierra Madre, más que al territorio estadounidense. De hecho, su enemigo por antonomasia fue el ejército mexicano, del mismo modo que para los apaches del sur lo fueron los españoles. La sociedad chiricahua estaba dividida entre los que colaboraban con el ejército norteamericano (que eran la mayoría) y los que llevaban una vida depredadora: saqueaban y robaban ganado para luego esconderse en las estribaciones de la Sierra Madre. En este segundo grupo se encontraba Gerónimo, que era considerado un paria por la mayoría de sus compatriotas, y en la reserva de San Carlos, donde acabarían confinados, contaba con pocos partidarios.

En 1861, el ejército de Estados Unidos comenzó una guerra contra Gerónimo con la intención de acabar con él y sus incursiones. Para lograr su objetivo, durante diez años las tropas norteamericanas perpetraron atrocidades de todo tipo contra las poblaciones apaches. En supuestas reuniones de paz, el ejército de EE. UU. asesinó a sus caudillos y les impuso como condición para poder salvar sus vidas la reclusión de su tribu en reservas.

CONFINADOS EN RESERVAS

En 1871, el jefe apache Cochise aceptó rendirse y su pueblo fue confinado en cuatro reservas situadas en Nuevo México y Arizona. Aquella "paz" duró poco ya que en 1877 las autoridades norteamericanas dieron la orden de trasladar a los apaches a la reserva de San Carlos. Aquella decisión también enviaba un mensaje a Gerónimo que acudió a parlamentar. Sin embargo, no se respetó la tregua: los soldados estadounidenses lo atraparon, cargaron de cadenas y encerraron en una prisión militar durante cuatro meses. De allí salió sólo para ser trasladado a la reserva de San Carlos, junto con sus compatriotas.

El 30 de septiembre de 1881 hubo una sublevación en la reserva ante el miedo a una supuesta operación para arrestar a los elementos más beligerantes. En aquella revuelta, 375 apaches, entre ellos 74 guerreros, escaparon de San Carlos y sembraron, con Gerónimo a la cabeza, el terror allí por donde pasaron. Instalado en la Sierra Madre, Gerónimo buscó la manera de liberar a los que se habían quedado en San Carlos. Para ello propuso una expedición para sacar de allí a los descontentos, que en realidad eran una minoría, y robar de paso todo el ganado que pudieran. El 16 de abril, el líder apache atacó la reserva al grito de: "¡Cogedlos a todos! ¡Disparad a todo aquel que se niegue a venir con nosotros!". En realidad, muchos de los 179 apaches chihenes "liberados" que se vieron obligados a partir con el grupo de Gerónimo lo hicieron a punta de rifle. En aquella época, los apaches llevaron a cabo la más violenta razia de su historia, robando, quemando a mujeres, arrojando a niños blancos contra cactus y torturando a blancos e indios sin excepción.

UNA PERSECUCIÓN INTERMINABLE

Durante los años siguientes, el escurridizo Gerónimo esquivó a mexicanos, estadounidenses y a cuantos cazarrecompensas se cruzaron en su camino. En mayo de 1883, el Gobierno de EE. UU. ordenó realizar operaciones en México, sin contar con la autorización del Gobierno de aquel país, para dar caza a los saqueadores. Una interminable hilera de exploradores apaches se ofreció a unirse a la captura de Gerónimo, que finalmente fue cercado por el general Crook en la Sierra Madre.

Crook prometió tratar como amigo al líder apache si se rendía y le acompañaba a Estados Unidos de forma pacífica, a lo que Gerónimo, temeroso de que llegaran los mexicanos, accedió. Con las raciones de comida bajo mínimos y sin la capacidad de hacer tantos prisioneros, a Crook no le quedó más remedio que confiar en la palabra dada por el caudillo apache.

Pero en una cosa sí tenía razón Gerónimo. Los mexicanos estaban muy cerca. En enero de 1883, éstos sorprendieron a uno de los lugartenientes de Gerónimo. En la escaramuza murieron 14 hombres y numerosas mujeres fueron capturadas, entre ellas una esposa del líder indio. Como consecuencia, el general Crook esperó a Gerónimo durante meses, e incluso en el Congreso estadounidense se llegó a debatir con sorna si no sería Crook el que había sido capturado y no al revés. No fue hasta finales de 1883 cuando Gerónimo, sin escapatoria en México, apareció por sorpresa en la reserva de San Carlos.

NUEVA REBELIÓN Y DECADENCIA FINAL

Durante algún tiempo, Gerónimo dio algún que otro problema en la reserva debido a su adicción al alcohol. Cansado de aquella vida y de las prohibiciones del "Gran Padre Blanco" (como los indígenas llamaban al Gobierno estadounidense), el líder organizó una nueva revuelta y huyó con un pequeño grupo de partidarios. Sorprendido en la Sierra Madre occidental, por un grupo de soldados estadounidenses que habían realizado otra incursión ilegal en terriotorio mexicano, Gerónimo y sus lugartenientes prometieron verse con Crook en la frontera. El 25 de marzo de 1886 fueron fieles a su cita, aunque lo hicieron completamente borrachos. El general permaneció con gesto pétreo y se limitó a lanzarles un ultimátum: "O se rinden o les mataré aunque me lleve 50 años". A lo que Gerónimo respondió: "Me entrego. Una vez fui como el viento. Ahora me entrego ante ti, y eso es todo".

Al final, como apuntó Crook, "la rendición final de Gerónimo y su reducido grupo se consiguió sólo gracias a los chiricahuas que permanecieron fieles al Gobierno". Gerónimo todavía viviría 23 años más, reasentado como un pacífico granjero en Fort Sill, Oklahoma. El mito del gran jefe Gerónimo proviene de esa época, cuando el antiguo caudillo empezó a ser invitado como si de una gran celebridad se tratase a ferias y festivales dedicados al Viejo Oeste. En 1905, incluso participó en el desfile inaugural del presidente Theodore Roosevelt y dictó su autobiografía en términos exagerados y casi legendarios. Gerónimo también se convirtió al cristianismo, pero nunca renunció a sus creencias apaches ancestrales.

 

Fuente: Leyendas, Mitos, Misterios y Enigmas del Mundo