Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



martes, 1 de marzo de 2022

Gerión

 


En la mitología griega, Gerión  es un gigante hijo de Crisaor y Calírroe.

Gerión es descrito como un ser antropomorfo formado por tres cuerpos, con sus respectivas cabezas y extremidades, según la mayoría de las versiones. Aunque no se suele especificar la forma exacta de la unión entre los tres cuerpos, se le suele representar con una unión lineal o radial por las cinturas.

Gerión vivía en la isla Eritea del archipiélago de las Gadeiras (actual Cádiz),1​más allá de las columnas de Hércules al oeste del Mediterráneo, ya en el curso del Océano. Era dueño de un perro llamado Ortro, y de una espléndida cabaña de ganado que era guardado por Ortro y por un pastor llamado Euritión.

Como décimo de sus doce trabajos, Hércules le robó el rebaño que tenía de vacas rojas y bueyes. Gerión fue en busca de venganza y luchó contra Heracles, pero este le lanzó una flecha, envenenada con el veneno de la Hidra, que atravesó sus tres cuerpos y acabó con él.

El décimo trabajo de Heracles

El décimo trabajo de Heracles consistió en robar el ganado de Gerión. Mientras viajaba hacia allí, cruzó el desierto libio (Libia era el nombre genérico de África para los griegos) y quedó tan frustrado por el calor que disparó una flecha a Helios, el sol. Helios le rogó que parase y Heracles pidió a cambio la copa dorada que el dios usaba para cruzar el mar cada noche de poniente a levante. Heracles usó esta copa dorada para llegar a Eritia, en lo que constituye uno de los motivos de los pintores de vasijas.

Origen

Cuando el sol alcanza la constelación de Géminis, se encuentra con la constelación Auriga. Muchas creencias antiguas asociaban el camino diario del sol por el cielo con el dios sol conduciendo un ardiente carro, y de esta forma, aquí, el camino anual del sol (su tránsito) consigue su carro (Auriga). Posteriormente la mitología griega consideró que el sol usaba una copa para cruzar el cielo.

En esta región del cielo hay también un vasto espacio sin estrellas fácilmente visibles (ahora ocupadas por las modernas constelaciones de Lynx y Camelopardalis), que los antiguos griegos describían como un desierto. Una historia basada en esta región del cielo requiere por tanto un vasto desierto, siendo el mejor conocido por los griegos antiguos el de Libia. Sin embargo, al estar esta zona desértica lejos de muchas constelaciones en esta región del cielo, situar una historia en él requería de alguien que lo cruzase hasta su localización principal. Dado que el Auriga es la constelación más cercana desde el comienzo del tránsito del sol hasta el borde del espacio vacío, un carro solar (más tarde convertido en copa) se convierte en la forma de cruzar el desierto.

La Vía Láctea fue bautizada así por los griegos antiguos porque parece ser una mancha de leche cruzando el cielo. Algunos, sin embargo, eran capaces de discernir algunas estrellas individuales en ella, y de esta forma pasó a parecer un vasto rebaño de vacas, cuya leche llenaba los huecos entre ellas. La estrella Capella, que es parte del Auriga, era conocida por los griegos como la «estrella del pastor» (pues algunos consideraban que el Auriga era un pastor conduciendo un carro, incluyendo a este, mientras llevaba una cabra colgada de su hombro izquierdo). Capella está muy cerca, aunque fuera, de la Vía Láctea y como tal, considerada como un pastor, parece estar arreándola.

En Géminis, la constelación Can Mayor (el «gran perro») queda junto a la Vía Láctea. La cabeza de la constelación mira en dirección contraria al sol. Sin embargo, al otro extremo de la constelación (donde estaría la cola) queda la estrella Sirio, considerada maligna por muchas mitologías antiguas debido a su titileo y rojez, que era considerada a su vez un perro («estrella perro»), por asociación con la constelación. Así, la constelación tenía dos cabezas, una la normal y otra, Sirius, al otro extremo.

Más cerca del sol que Can Mayor, y también guardando la Vía Láctea en esta zona de su tránsito de forma parecida a Can Mayor y Capella, está Orión el gigante. Tradicionalmente Orión es considerado un único gigante, pero es igualmente posible distinguir en ella tres cuerpos completos separados unidos por la cintura, como se describía a Gerión, particularmente al aparecer las piernas en direcciones bastante diferentes, y dibujos alternativos de la constelación (que tienen en cuenta estrellas ligeramente más débiles que los diagramas básicos) suelen mostrar tres en lugar de dos brazos, compartiendo el segundo y tercero el mismo hombro derecho.

El sol logra superar estos obstáculos, cruzando la Vía Láctea. El Auriga parece haberse dejado en la propia Vía Láctea, y por esto algunas de las vacas del rebaño están en él. Tras la Vía Láctea, el sol se encuentra con Géminis. Las representaciones de Géminis varían según se incline a este u oeste, siendo posible en esta último caso dibujar la constelación como dos hombres, descansando sus pies en la Vía Láctea. En las representaciones que la inclinan al este, uno de los gemelos está en la Vía Láctea y el otro fuera de ella, y así uno ha «robado algunas vacas» y el otro, al que cruza el tránsito del sol, no. En el mito de Cástor y Pólux (los nombres habitualmente dados a los gemelos), sus muertes se deben a una disputa por el robo de un ganado.

Leyendas posteriores

Según algunos autores, el gigante arrancó de cuajo un olivo para utilizarlo como arma contra Heracles. El árbol se hizo pedazos al estrellarse contra la coraza de bronce del héroe, que contraatacó con la misma arma. Las poderosas manos del gigante se juntaron para detener el choque y de esta forma desarmó a Heracles, que huyó corriendo a refugiarse a un bosque.

Gerión, tras convencer a su madre (que había presenciado todo el suceso) de que debía dar captura a Heracles, sobrevoló la zona buscándolo. Heracles aprovechó entonces para disparar una de sus flechas envenenadas, que alcanzó al gigante atravesándole los tres corazones. Cayó al suelo y de la sangre que emanó de su herida nació un madroño, otros dicen que un drago y otra leyenda identifica al drago que se conserva en el jardín de la Facultad de Bellas Artes de Cádiz con el surgido de la sangre de Gerión.

Según se recoge en la Historia de España de Alfonso X el Sabio, escrita en el siglo xiii, Gerión obligaba a sus súbditos a entregarle la mitad de sus bienes, e incluso a sus hijos, hasta que llegó a estas tierras Hércules. Los aterrorizados habitantes le pidieron ayuda y este retó a Gerión a una lucha a muerte. Después de tres días de batalla, la cabeza del gigante fue enterrada en el mismo lugar donde se levantó la Torre de Hércules en La Coruña.

En el primer intento de dar validez histórica a Gerión, Pompeyo Trogo, conocido a partir del epítome que de su obra hizo Marco Juniano Justino, afirma que Gerión no era un gigante con tres cuerpos, sino que se trataba de tres hermanos, que atacaron a Hércules al verle robar su ganado:

El mismo Gerión no era un hombre con tres cuerpos, como nos dicen las fábulas, sino que se trataba de tres hermanos, que vivían en tal armonía, que parecían actuar movidos por una misma alma; y ellos no atacaron a Hércules motu proprio, sino que, viendo robar sus reses, pretendieron recuperar lo que les había sido arrebatado por medio de la fuerza.

Gerión aparece también en el Canto XVII de la Divina Comedia de Dante Alighieri, y es descrito como una bestia con rostro humano y cuerpo de serpiente, dos garras hasta la axila, y cola con aspecto de escorpión. Gustave Doré lo plasma en sus grabados sobre la obra.

 

Fuente: Wikipedia.org

viernes, 11 de febrero de 2022

Hipólita Reina de Las Amazonas

 


Hipólita es una reina amazona, En la mitología griega, hija de Ares, el dios de la guerra y de la reina amazona Otrera. Es hermana de Melanipa, Antíope y Pentesilea.

El cinturón de Hipólita

Hipólita era dueña de un cinturón mágico que le había regalado su padre. El noveno trabajo de Heracles fue obtener ese cinturón, a petición de Admete, la hija de Euristeo. En una versión de la historia, Heracles llegó en una nave al puerto de Temiscira, donde fue recibido por Hipólita, quien le prometió entregarle el cinturón. Entonces Hera, la enemiga de Heracles, se disfrazó de amazona y difundió el malintencionado rumor de que Heracles había secuestrado a Hipólita. Las amazonas atacaron entonces la nave y Heracles les hizo frente, mató a Hipólita y obtuvo el cinturón.

​ En otra versión, Heracles secuestra a una de las hermanas de Hipólita, Melanipa, exige el cinturón como rescate y libera a la amazona cuando lo obtiene.​ En otra, Hipólita se enamora de Heracles y le da el cinturón voluntariamente. El hacha de Hipólita es entregada a la reina Ónfale, quien la guarda en las regalías de los reyes lidios. Más tarde, se vería el arma empuñada por Zeus en una representación estatuaria.

Ataque a Atenas

Después de que Heracles obtuviera el cinturón, Teseo, uno de sus compañeros, secuestró a Antíope, otra hermana de Hipólita. Para rescatar a Antíope, las amazonas atacaron Atenas, pero fracasaron. Hipólita pudo escapar hacia Mégara, donde murió de pena. Se contaba que allí estaba su sepulcro, con forma de escudo de amazona.

En algunas versiones, Teseo se casa con Antíope o con Hipólita, y tiene así un hijo llamado Hipólito. Teseo terminará casándose con Fedra, bien tras haber abandonado a su anterior esposa, o bien tras la muerte de ésta en el parto. En la versión en la que Teseo está casado con Hipólita y la abandona, ella intenta vengarse llevando a las amazonas a la boda de Teseo y Fedra con la intención de matar a todos, aunque fracasa al ser asesinada, según las versiones, por los hombres de Teseo4​ o por la amazona Pentesilea.

 

Fuente: Wikipedia.org

Hércules

 


Hércules o Heracles, siendo una metátesis del nombre griego, era hijo de Júpiter, el equivalente romano del dios griego Zeus, y la mortal Alcmena. Llevó a cabo doce grandes trabajos, llamados Los doce trabajos de Heracles y fue divinizado.

Los romanos adoptaron la versión griega de su vida y trabajos sin cambios esenciales, pero añadieron detalles anecdóticos propios, algunos de ellos relacionando al héroe con la geografía del Mediterráneo occidental.

Combate con Caco

Las leyendas romanas acerca de Hércules están relacionadas con su viaje al Mediterráneo occidental para robar el ganado de Gerión, uno de sus conocidos «doce trabajos». Al regresar, mientras descansaba junto al Tíber, un héroe local llamado Caco, hijo de Vulcano, le robó algunas reses y las condujo hasta su gruta. Cuando Hércules se dio cuenta, buscó el ganado robado y lo encontró, gracias a que los animales se pusieron a mugir, o bien a que Caca, hermana de Caco, dijo a Hércules dónde se hallaban. Entonces Hércules y Caco entablaron un combate en el que Caco contaba con el fuego y el humo que brotaba de sus tres cabezas, pero Hércules lo mató con su maza. Según otra tradición, Caco se había encerrado en su gruta cubriendo la entrada con rocas y Hércules tuvo que arrancar las rocas del techo de la cueva para poder entrar y estrangularlo.

Bona Dea

Bona Dea, también llamada Fauna, que era el equivalente romano de Pan, era una divinidad romana. Mientras estaba ocupada de la celebración de misterios sagrados, Hércules, cansado después de la lucha contra Caco, le pidió beber en la fuente sagrada. Esta se negó, puesto que el acceso a esta fuente solo estaba permitido a mujeres. Hércules, como represalia, excluyó a las mujeres del acceso a su propio santuario.

La leyenda de Heracles y Caco también se ha relacionado con otras tradiciones: en una de ellas, Hércules era recibido por el rey Fauno. Este solía sacrificar a los dioses a los extranjeros pero cuando lo intentó con Hércules, fue muerto por él. Otra leyenda indica que era Evandro el que había recibido a Hércules y, aconsejado por Carmenta, su madre, erigió un altar al héroe, que fue conocido como el Altar Magno.

Por otra parte, en Campania se atribuía a Hércules la construcción de un gran dique y de una vía que servían de separación entre el mar y el lago Lucrino.

El más antiguo centro de culto de Hércules en Roma era el Altar Magno, que se hallaba en una llanura entre los montes Palatino y Aventino, en el llamado Foro Boario. Allí se celebraba cada año un sacrificio en honor de Hércules Invicto. Por otra parte, también en el Foro Boario, se conserva un monóptero que se ha identificado como el Templo de Hércules Víctor.

 

Fuente: Wikipedia.org

El Tártaro

 


En la mitología griega, el Tártaro, descrito como «oscuro y situado en el fondo de la tierra»,​ es un profundo abismo usado como una mazmorra de sufrimiento y una prisión para los titanes.

​ En muchas ocasiones no está claro el límite y el nombre del inframundo como el Hades o Tártaro, pero lo cierto es que se encontraba bajo el inframundo, tan profundo a este como la Tierra, Gea, lo estaba del Cielo, Urano.

​ Según el Fedón (ca. 400 a. C.) de Platón, el Tártaro era el lugar donde las almas eran juzgadas después de la muerte y donde los malvados eran castigados. En la Teogonía de Hesíodo, Tártaro es el tercero de los dioses primordiales en existir, después de Caos y Gea,​ pero anterior a Erebo.

​ Desde el punto de vista cosmológico, el Tártaro era la región subterránea ubicada en las entrañas de la Tierra, como opuesto a la cúpula del cielo, que se situaba sobre ella. Hesíodo lo denomina tanto como en género neutral Τάρταρα (para referirlo como un lugar) como Τάρταρος, en calidad de personificación divina y progenitor de una prole.

Según Higino, Tártaro es del linaje de Éter y la Tierra, pero es el único autor en darle filiación. Como primordial o protogono brotó espontáneamente por sí mismo. Depende de las versiones, fue el padre, con Gea, del monstruo Tifón,​ de la dracaena Equidna y de las tribus de gigantes que lucharon en la Gigantomaquia.​ No obstante esta Equidna raptaba a caminantes hasta que fue muerta por Argos Panoptes, mientras se encontraba dormida. Otra versión menos conocida nos describe la unión de Tártaro y Némesis, que produjo a los Telquines, llamados Acteo, Megalesio, Ormeno y Lico.

​ Campe pudiera ser prole también de Tártaro, aunque ningún autor ofrece su filiación, al menos Nono la imagina de manera similar a Tifón. De igual manera Higino llama a la consorte de Tártaro con el nombre de Tártara, lo que parece ser una advocación ctónica de Terra,​ y de la misma manera confunde titanes y gigantes, llamando a sus hijos Ceo, Jápeto, Encélado o Tifón, entre otros (y varios nombres más que se han conservado corruptos).​ Las versiones órficas, que tanto gustan de la simbología, imaginaron a Tártaro como padre de Hécate.

En la mitología griega, el Tártaro es tanto una deidad como un lugar del mundo inferior, más profundo incluso que el Hades. En antiguas fuentes órficas y en las escuelas mistéricas es también la «cosa» ilimitada que existió primero, de la que nacieron la luz y el cosmos. En su Teogonía, Hesíodo cuenta que Tártaro era una de las deidades primordiales, junto con Caos, Gea y Eros. También asevera que un yunque de bronce caerá desde el cielo durante nueve días hasta alcanzar la Tierra, y que tardará nueve días más en caer desde ahí al Tártaro. En la Ilíada, Zeus dice que el Tártaro está «tan por debajo del Hades como la tierra lo está del cielo». Al ser un lugar tan alejado del sol y tan profundo en la tierra, está rodeado por tres capas de noche, que rodean un muro de bronce que a su vez abarca el Tártaro.

 Mientras que, según la mitología griega, el Hades es el hogar de los muertos, el Tártaro tiene además una serie de habitantes. Cuando Cronos, el Titán reinante, tomó el poder encerró a los Cíclopes y Hecatónquiros en el Tártaro. Zeus los liberó para que le ayudasen en su lucha con los Titanes. Los dioses del Olimpo terminaron derrotándolos y arrojaron al Tártaro a muchos de ellos; los poetas citan explícitamente como Zeus condenó a Menecio, Crono, Arce, Jápeto y a otros titanes en general.

Aun algunos titanes no fueron condenados allí, como Atlas, Epimeteo, Prometeo, Helio o las diosas titánides. La prisión de los titanes estaba custodiada por los Hecatónquiros, tres gigantes carceleros, cada uno provisto de cincuenta cabezas y cien fuertes brazos. Más tarde, cuando Zeus venció al monstruo Tifón, también lo arrojó al mismo pozo.​ Al menos una versión órfica que nos dice que tanto Ofión como Eurínome fueron expulsados, por Crono y Rea, a las profundidades del Tártaro o el Océano.

Fuente;Wikipedia.org

miércoles, 9 de febrero de 2022

Titanes Y Titánides

 


Según la mitología griega, Uranus, dios de los cielos y Gea, diosa de la tierra engendraron 12 poderosos dioses que conformaron la primera generación de Titanes y Titánides. Los titanes eran 6 dioses masculinos y las 6 restantes, eran diosas. Estos poderosos dioses, representaban conceptos esenciales en la vida del universo y varios de ellos podemos inferirlos a partir del nombre. Uranus siempre desconfió que alguno de sus poderosos hijos fuera a destronarlo y por eso mantuvo a titanes y titánides confinados en el Tártaro, el lugar más profundo de inframundo. Pero Gea, viendo el destino que seguían sus hijos, los impulsó a derrocar a su padre.

LOS 12 TITANES Y TITÁNIDES

La primera generación de titanes, engendrados por Uranus y Gea, se caracterizaron por representar cada uno de los conceptos de la vida y el universo.

Los titanes estaban encabezados por el mayor de ellos, Océano que representaba todo aquellos que los griegos imaginaban más allá del mar, los torbellinos profundos.

Jápeto, conocido por ser padre de Prometeo, quien dio origen a la raza humana. Según Homero, Jápeto fue precipitado al Tártaro luego de la guerra que destronó a los titanes.

Ceo era considerado el titán de la inteligencia, mientras que Crio era el dios de los rebaños, de las manadas y del cuidado de los animales de cría.

Hiperión era el guardián del fuego astral y, por último, el hijo menor de Uranus y Gea: Crono quien fue el responsable de destronar a su padre.

Las titánides eran Febe, portadora de la Corona de Oro y esposa de Ceo. Mnemósine, quien junto a Zeus engendró a las musas.

Rea, quien se convirtió en la esposa de Crono y con ello en la reina de los titanes. Temis, encargada de las costumbres, leyes y el mantenimiento del orden divino.

Tetis era la titánide del mar y Tea la de la vista.

CRONO DERROCA A URANUS

Pese a todas las previsiones que había tomado Uranus para evitar ser derrocado por alguno de los titanes, la conspiración contra el dios del cielo partió de su propia esposa, Gea, quien convocó a sus hijos para que se revelaran contra su padre. Sin embargo, el único que respondió al pedido de Gea fue el menor de ellos, Crono.

Con una hoz adamantina, Crono derrocó y castró a Uranus. Luego de ello liberó a sus hermanos y hermanas, confinados en el Tártaro y se proclamó rey de los titanes, junto a su esposa Rea que fue nombrada reina.

LA SEGUNDA GENERACIÓN DE TITANES Y TITÁNIDES

Luego de liberados, los titanes dieron origen a una segunda generación de titanes, hijos e hijas de la primera generación. Entre los más destacados de esta generación, encontramos a Atlas quien tenía la misión de sostener sobre sus hombros los pilares de la tierra.

Prometeo, a quien se considera el padre de la raza humana y el mejor amigo de ellos, dentro del universo de los dioses. Selene, diosa de la luna y Helios, dios del sol.

También pertenecen a esta segunda generación, aunque no se los conoce con el nombre de titanes, el centauro Quirón quien tuvo a su cargo la educación de dioses y semidioses. Las Oceánides, ninfas marinas y los Oceánidas, quienes gobernaban los ríos.

TITANOMAQUIA: LA CAÍDA DE LOS TITANES Y TITÁNIDES

Al igual que su padre, Crono también vivía obsesionado por la posibilidad de ser derrocado por alguno de sus hijos, por eso cada uno de los que su esposa Rea engendraba el rey de los titanes se lo devoraba inmediatamente después del nacimiento.

Rea logró salvar a su quinto y a su sexto hijo, Zeus y Poseidón, engañando a Crono. La reina de los titanes ocultó a sus hijos del conocimiento de su padre. Zeus fue criado en una cueva de la isla de Creta hasta adulto.

Metis, diosa de la sabiduría dio a Crono una poción que le hizo vomitar a los hijos que se había comido y partir de allí, Zeus los convenció de formar una alianza para derrocar a Crono.

Así comenzó una década de batallas entre los titanes, liderados por Crono y los dioses que se ocultaban en el Monte Olimpo, encabezados por Zeus. Los dioses olímpicos lograron derrotar a la alianza de titanes y titánides y se repartieron el universo. Zeus tomó para sí el dominio del cielo, Poseidón el del mar y Hades, el inframundo.

Algunos titanes y titánides que se mantuvieron neutrales durante el conflicto, fueron perdonados por Zeus y pudieron mantener sus cualidades de dioses. Los otros, fueron desterrados al Tártaro, o confinados a duras tareas.

Es a partir de aquí que comienza a escribirse una nueva historia de la mitología griega.

 

Fuente: https://www.mitosyleyendas.net/musas-griegas/

Musas Griegas

 


Entre los personajes más bellos que integran el universo mitológico griego, encontramos a las musas griegas. Deidades a las que se las consideraba inspiradoras de las artes y las ciencias. Filósofos y poetas debían sus producciones literarias y artísticas a estas divinidades femeninas, de las cuales recibían su inspiración. Según los relatos, las musas griegas habitaban el Olimpo donde cantaban y bailaban, llenando todo a su entorno de armonía y felicidad. La mitología griega nos habla de la existencia de 9 musas, siendo la más reconocida de ellas, Calíope. Su aparición en los mitos es escasa pero no así el rol que desempeñaban.

EL SURGIMIENTO DE LAS MUSAS GRIEGAS

Sobre el origen de las musas griegas, existen varias creencias y relatos que dan cuenta de su aparición, pero uno de ellos es el que mejor relación guarda con el importante rol que van a desempeñar dentro de la mitología griega.

Cada una de las 9 musas griegas reconocidas, son producto de 9 noches de amor del dios Zeus con Mnemóside, una titánida con la que el dios griego mantuvo relaciones luego del triunfo de los dioses sobre los Titanes. De acuerdo con este relato, las musas griegas serían nietas de Urano y Gea.

Estas divinidades cantaban, bailaban y recitaban en las fiestas de los dioses del Olimpo. Pero también su sabiduría estaba destinada a dar consejos a los reyes para que tuvieran un gobierno justo y sabio.

El Monte Parnaso era el lugar donde, habitualmente, se encontraban las musas. Este monte estaba consagrado al dios Apolo, que también era considerado el dios de la lira, por ello su vinculación con estas deidades.

LAS 9 MUSAS GRIEGAS

Calíope, “la de la bella vos”, era la musa más reconocida y considerada la fuente de inspiración de la elocuencia, la belleza y la poesía épica.

Los encargados de los relatos históricos de los griegos, recibían su inspiración de Clio, “la que ofrece gloria”, conocida como la musa de la historia y las epopeyas.

Gracias a Erato, “la amorosa”, los bardos componían bellas canciones amatorias, destinadas a acariciar los oídos de los seres amados. Era la musa de la poesía lírica y romántica.

Cuando un músico podía ejecutar bellas melodías en la flauta, se decía que su inspiración provenía de Euterpe, “la muy placentera”, que era la musa de la música. También de la ejecución de la flauta.

Los relatos trágicos, tan comunes en las ciudades griegas, debían su inspiración a Melpómene, musa de la tragedia, también conocida como “la melodiosa”.

Los cantos sagrados, la poesía sacra y los himnos. Piezas que hacían referencia a las principales creencias religiosas de los griegos, eran producto de la inspiración de Polimnia, “la muchos himnos”.

Talía, “la festiva”, era la musa inspiradora de la comedia y de lo que se conocía como la poesía bucólica.

La danza y la música coral también tenían su musa inspiradora. Ella era Terpsícore, “la que deleita con la danza”. Era la responsable de alegrar las fiestas de los dioses olímpicos con sus armoniosos bailes.

La astronomía, las ciencias exactas y la poesía didáctica, con la que los jóvenes aprendían distintas disciplinas, tenían en Urania, “la celestial”, a su musa inspiradora.

Si bien cada una de estas 9 musas griegas cumplían un rol específico a la hora de inspirar tanto en el arte como en la ciencia, no todas ellas ocupaban un lugar destacado.

LOS MITOS DE LAS MUSAS GRIEGAS

A pesar que no es posible encontrar, dentro de la mitología griega, relatos propios de estas divinidades inspiradores, existen ciertos mitos que las vinculan con acciones propias.

El Piero de Tracia, tenía 9 hijas doncellas conocidas como Las Piérides. Conocidas por la hermosa voz que todas ellas tenían, se atrevieron a desafiar a las musas en el canto. La competencia tuvo como jueces a las ninfas del monte Parnaso y al final de la contienda, éstas fallaron a favor de las musas. En represalia por el desafío, las musas griegas transformaron a Las Piérides en urracas que eran reconocidas por su desagradable graznido.

Las sirenas, también se atrevieron a desafiar a las musas con su canto y fueron derrotadas por las hijas de Zeus. El castigo fue privar a las sirenas de las plumas de sus alas que, ellas mismas, comenzaron a lucir.

Era evidente que la belleza del canto de las musas, con las que inspiraban a los mortales, era objeto de constantes desafíos. Tamiris era hijo de Filamón y una ninfa, pero también un reconocido cantor que desafió a las musas, pidiendo que, si vencía, poder relacionarse con cada una de las 9 musas griegas. El hijo de Filamón fue derrotado y castigado con la ceguera por el resto de sus días.

Los relatos griegos dan cuenta que Orfeo, hijo de Calíope, fue asesinado por Dionisio, que destrozó su cuerpo. Las musas recogieron cada uno de los pedazos y lo enterraron a los pies del Monte Olimpo. Ese lugar se convirtió en el centro de reunión de los ruiseñores donde cantaban como no lo hacían en ningún otro lugar.

Hasta la actualidad el término musa se utiliza para hacer referencia a una fuente de inspiración, como lo fueron las musas griegas, divinidades de la mitología griega.

 

Fuente: https://www.mitosyleyendas.net/musas-griegas/

La leyenda de la Mujer sin Corazón

 


Hace mucho tiempo en un pueblo pequeño de España, aconteció un evento que hasta el día de hoy se escucha. No se sabe cual es el pueblo, el año o quién es el autor de la leyenda de la mujer sin corazón. La historia de la leyenda de la mujer sin corazón completa cuenta que en el pueblo vivía un matrimonio español. Un matrimonio feliz, un ejemplo a seguir según la leyenda de la mujer sin corazón. De esa unión nació una niña, una bebé que se podía decir que era la consentida de su papá.

La niña desarrolló un amor enfermizo hacia el papá. La leyenda de la mujer sin corazón corta, nos habla de cómo la niña odia a la madre cada día más. La niña siempre le decía al papá que algún día se casaría con él. Los padres lo veían como un juego que algún día pasaría.Lo que ninguno se imaginaba era que la niña le deseaba la muerte a su madre. Esto con el fin de que fuera feliz con su papá. La niña le planteaba escenarios parecidos al papá el cual la reprendió.

La tragedia toca a la puerta

Un día normal el padre de la niña recibió una llamada que cambiará el resto de su vida. Su adorada esposa murió en un accidente de tránsito. El hombre nunca había sentido tanto dolor, tanta soledad, sentía que su mundo se estaba acabando. Para la niña simplemente comenzaba la vida que tanto había soñado. La leyenda de la mujer sin corazón nos cuenta que en el funeral los asistentes se daban cuenta de la risa malvada de la niña. Mientras el esposo no dejaba de llorar, no podía sostenerse de pie su mundo había muerto.

Pasaban los días y el dolor del padre no cesaba, todo lo contrario aumentaba con cada respiración. La niña trataba de todas las maneras de que su amado padre saliera de esa depresión. El padre de la niña estaba sorprendido de la fuerza dela niña en este momento de tanto dolor. Nunca se imaginó que la niña estaba feliz por la muerte trágica de su madre.

El corazón de su madre

Un día la niña le pidió permiso a su querido padre para salir a jugar al parque con sus amigas. El padre accedió a la petición pero le dijo que pasara por la carnicería para buscar un corazón de vaca para prepararlo de cena. A la niña se le pasaron las horas jugando, cuando se acordó del pedido del padre se fue corriendo a la carnicería pero ya estaba cerrada. Sonriendo diabólicamente la niña se le ocurrió una idea.  Un pensamiento que ni a los más desalmados se les ocurriría.

La niña comenzó a caminar al cementerio. Iba a desenterrar a su madre para sacarle el corazón. Se lo comería junto a su padre y él nunca lo sabría. Prepararon la cena juntos y como la niña sospechó su padre no se dio cuenta de absolutamente de nada. Esa noche la niña despertó de un intranquilo sueño y escucho un pequeño susurro en su oído. La voz era la de su madre quien entre palabras llenas de dolor y decepción la escuchaba decir “Hija, ¡Devuélveme el corazón que me has robado!”.

La leyenda de la mujer sin corazón nos relata que la niña podía escuchar como las escaleras que conectaban a su cuarto chirriaban sobre unos pasos ligeros. La niña se sentó en su cama rezando a Dios, pidiendo perdón. Pero el espíritu de su madre ya no descansaba en paz. La niña observó como la perilla de su puerta empezó a girar. La leyenda de la mujer sin corazón cuenta que la niña intentaba gritar pero era tanto el terror que su palabras no salían. Cuando la puerta se abrió la niña vio al fantasma de su madre mientras le decía “Hija, ¡Devuélveme el corazón que me has robado!”.

La madre se le fue acercando lentamente a su hija mientras levantaba el dedo índice. La niña sabía que su madre la iba a tocar y su corazón no soporto el susto. La niña murió de un terror que no sabia que existía. Se dice que desde ese día el espíritu de la madre anda en este mundo. Algunos aseguran que es buscando niñas para calmar su sed de venganza. Otros aseguran que solo anda por el mundo llorando y buscando a su gran amor.

Después de leer esta espeluznante leyenda te invitamos a que entres al siguiente enlace y disfrutes de los mitos y las leyendas de El Salvador.

Leyenda

Las leyendas son narraciones que relatan acontecimientos humanos y sobrenaturales que se traspasan de generación en generación. La transmisión de esas historias se da en forma oral y escrita dentro de un grupo de personas, pueblos, culturas, civilizaciones o dentro de los confines de una región específica.

Las leyendas, a pesar de abordar acontecimientos de caracteres sobrenaturales, milagrosos y de personajes o criaturas ficticias, son concebidas por algunas personas como hechos reales y creíbles. Esta credibilidad se pretende alcanzar otorgando a la leyenda un lugar conocido por las personas y una perspectiva remota en el tiempo.

Lo importante de recurrir a estos elementos es poder crear atmósferas creíbles y situaciones posibles que ubican a la leyenda en un lugar que resultaba familiar para las personas que iban a transmitir el relato a las generaciones próximas.

Fuente: https://grandesmitos.com/