Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



viernes, 5 de agosto de 2011

Kóoch y La Creación del Mundo



Al comienzo solo existían dos cosas en el universo: Kóoch, que siempre estuvo y una oscuridad absoluta que no dejaba que las cosas existiesen.

Tanto tiempo pasó Kóoch en medio de las sombras y su soledad era tan grande que empezó a llorar por tan enorme pena. Y lloró tanto y tan sinceramente por su profundo dolor que sus lágrimas formaron el Arrok, el Mar Amargo de las tormentas y las tristezas.

Más tarde, aún en medio de tanta pena, pudo advertir como crecía la enorme cantidad de agua que había llorado y entonces suspiró. Así creo a Xóchem, el viento, que inmediatamente comenzó a correr arrastrando a las tinieblas y preparando el camino para la llegada de la luz. Así fue como todo se iluminó y nació la alegría en Kóoch. Entonces tuvo ganas de seguir creando los restantes elementos que le permitieron luego modelar el mundo en el que finalmente vivirían los hombres.

Un día, en medio del mar que sus lágrimas habían creado, Kóoch quizó contemplar su obra y vió que la luz no era suficiente. Enojado, levantó su brazo y sucedió que razgó de lado a lado el velo de la penubra y encendió así una gran chispa de fuego: Kóoch había creado el sol al que llamó 'xaleshem' cuya calidez al entrar en contacto con las aguas, creó las nubes y el viento, que empezó a jugar con ellas corriéndolas por todo el cielo, con su risa alocada creo el trueno (katrú) y ellas, que lo amenzaban con la mirada, crearon el relámpago (lüfke).

Un día Kóoch volvió a aburrirse, por eso pensó que su obra no estaba aún terminada. Entonces hizo elevar parte de la tierra que se encontraba debajo del mar y formó una isla en la cual modeló montañas y llanuras separadas por valles y cañadas. Todos sus hijos, el sol, el viento, las nueves admiraron la belleza de la isla y comenzaron a derramar sus bondades sobre ella, lo cual dio como reslultado la formación de ríos, arroyos, lagos... el nacimiento de los peces, las plantas, los árboles y las aves.

Pero sucedió que los primeros hijos de Kóoch sintieron al final, celos de esta nueva greación y en ocasiones destaban su furia sobre la isla castigando duramente a árboles y otros habitantes. Entonces Kóoch decidió reprenderlos hablándoles con firmeza y así la luz continuó brillando para el deleite de la creación.

jueves, 4 de agosto de 2011

Como Es El Rostro de Cristo



Según recientes descubrimientos de un grupo de científicos ingleses, esos cristos robustos o desgarbados, triunfantes o sufrientes, salidos de las manos de hábiles artistas y entronizados por la iglesia durante siglos, poco o nada se parecen al Nazareno que predicó por el desierto. ¿Cuál es el verdadero rostro del Hijo de Dios? La ciencia está lejos de saberlo, pero posiblemente no sea como nos lo pintan. Jesús debe haber tenido un rostro difícil de olvidar. No se conoce todos los días al Hijo de Dios, a la imagen humana de un Todopoderoso al que los judíos ni siquiera podían nombrar, so riesgo de morir abatidos por su ira.

Calentamiento Global,2012 ( Fin del Mundo) Mentira o Realidad?



Según algunas creencias New Age el año 2012 estaría destinado a ser un gran año de transformación. Existe desacuerdo entre los creyentes sobre si en el año 2012 tendrá lugar el fin de la civilización, o si en cambio la humanidad se elevará a un nivel superior.1 No hay evidencia científica de ningún tipo que soporte estas creencias. Numerosas fuentes esotéricas interpretan la finalización del décimotercer ciclo B'ak'tun en la cuenta larga del calendario maya (que ocurre el 21 de diciembre según la correlación más confiable) como indicación de que tendrá lugar un cambio importante en el orden mundial.
Varios autores han publicado libros en los que proclaman que en el año 2012 ocurrirá un gran evento que transformará al mundo.

Los Estigmas de San Francisco, Un monje con las heridas de Cristo



A mediados de septiembre de 1124, Francisco de Asís se retira para meditar y ayunar en el monte Alverno, cerca de Arezzo, en Toscana. A su vuelta, lleva en su cuerpo heridas parecidas a las de Cristo en la cruz: herida de lanza en el costado, marcas de clavos en los pies y en las manos, lo que llamamos estigmas.
Francisco esconde sus heridas, vuelve a ponerse los zapatos que se había sacado desde que había comenzado a predicar. En vano: el fundador de la orden de los franciscanos, ya ilustre, no puede esconder durante mucho tiempo lo que le sucedió.

Numerosos milagros
Jamás se había visto algo semejante. Hasta el siglo XVIII, se llamaban estigmas las incisiones practicadas por los fieles paganos en honor a sus dioses o las marcas en forma de cruz que los primeros cristianos se hacían en los brazos para testimoniar su fe. Todavía se habla de los estigmas de una enfermedad o de un vicio. Sin embargo, las heridas infligidas al cuerpo de San Francisco son, sin lugar a duda, de origen sobrenatural.
Es sólo uno de los milagros entre los que colman la vida del santo desde la domadura de un lobo feroz en Gubbio con un simple signo de la cruz o la sanación de enfermos, hasta el hecho que después de morir, su cuerpo habría comenzado a resplandecer y exhalado un perfume admirable, luego se le habría aparecido en 1228 al papa Gregorio para mostrarle su herida al costado, llenando incluso un frasco con su sangre. Sin embargo, los estigmas tienen una importancia especial, por su novedad, por otros casos testimoniados hasta nuestros días, por la cantidad de personas que los han visto y por los numerosos cuadros que han inspirado.

La estigmatización de San Francisco
En una visión, el servidor de Dios percibió sobre él un serafín crucificado que imprimió las marcas de su crucifixión sobre Francisco, de una manera tan evidente, que el propio santo parecía haber sido crucificado. Sus manos, sus pies y su costado fueron marcados con el signo de la cruz; pero escondió estos estigmas con mucho cuidado. Sin embargo, algunos se los vieron en vida, pero a su muerte hubo muchos que lo observaron. Extracto de J. de Vorágine, La Leyenda Dorada.

La aparición del serafín
A pesar de todas las divergencias en los detalles todos los relatos de sus compañeros o de los primeros biógrafos concuerdan:
Francisco vio llegar, quizás mientras estaba en estado de éxtasis, a un serafín, ángel con las alas luminosas y en llamas, que parecía crucificado.
Según San Buenaventura, el ángel tenía los pies y las manos extendidos y atados a una cruz, y sus alas estaban dispuestas de tal forma que dos se extendían para volar y las otras dos le cubrían todo el cuerpo. El santo, impresionado medita una vez más acerca de la crucifixión y ve aparecer sus estigmas. Por lo tanto éstos no le fueron infligidos por el ángel, sino por su amor por Cristo martirizado. Sólo el hermano León, compañero del santo mucho después de un primer relato muy sobrio y sin detalles, le dice a un franciscano inglés, Pierre de Tewkesbury, que el serafín "tocó duramente" a Francisco.
Esta explicación les conviene más a los fieles, sedientos de todo lo maravilloso, pero poco dados a aceptar que los estigmas pudieron aparecer espontáneamente. La iconografía la mejora aún más: Giotto, Brueguel, Durero y luego los Carracci muestran a Francisco arrodillado frente al ángel crucificado, desde el que parten haces luminosos, verdaderas flechas de fuego. Son ellas y no una fuerza interior, las que dejan en su cuerpo las marcas de la Pasión de Cristo. Paradójicamente, la intervención física del ángel es una racionalización, según señala Francisco de Sales a comienzos del siglo XVIII.

Algunas explicaciones menos sobrenaturales
Por supuesto, no faltan los comentaristas para dar una explicación más pedestre de los estigmas. En el siglo XIV, los protestantes, indignados que se haya podido hablar de Francisco de Asís como un segundo Cristo, imaginan una disputa con Santo Domingo, el fundador de la orden de los dominicos; según éstos San Francisco se habría refugiado bajo una cama, y el otro lo habría acribillado de estocadas de asador, causándole heridas que casualmente correspondían a las de Cristo. Más allá de esta pantomima voluntariamente grotesca, el Gran Diccionario Universal del siglo XIX, publicado entre 1863 y 1876 por Pierre Larousse, portavoz del racionalismo republicano, prefiere creer en alguna superchería de los sacerdotes, de la que el mismo Francisco pudo muy bien ser víctima durante uno de sus sueños catalépticos. Los esfuerzos del santo por esconder sus estigmas y la larga incredulidad de gran parte de los sacerdotes parecen incompatibles con una mistificación.
Más seriamente, el mismo diccionario invoca la sobreexcitación nerviosa del asceta y la extraordinaria tensión de su alma, siempre en contemplación ante las distintas fases de la vida del crucificado, que habrían bastado para que aparecieran estos estigmas tan ardientemente deseados. Es evidente que Francisco de Asís haya deseado llevar en su carne las heridas de Cristo. Y podemos excluir la hipótesis de una herida común, o de un engaño. Entonces a cada uno le toca juzgar, según sus convicciones, si los estigmas del santo tienen un origen divino o si son una manifestación sicosomática, que constituiría a su vez un misterio tal que calificarla de simple, sería una gran equivocación.

Otros casos, desde el siglo XIII hasta nuestros días
Después de Francisco de Asís, otros santos de la Iglesia católica recibieron estigmas. Se trata esencialmente de mujeres.
Algunos casos son sólo leyenda. Así por ejemplo, el de Margarita de Hungría (1243- 1270), representada en los cuadros como estigmatizada, aunque no exista ningún texto al respecto. Por otro lado, otros casos han sido testimoniados, como el de Verónica Giuliani (1660-1727), una religiosa italiana muy vigilada por su orden: llevó sus estigmas durante treinta años y al morir la autopsia reveló que su corazón estaba atravesado de un lado a otro, “como por una lanza”. Todos los estigmas no producen las heridas de Cristo, y no siempre sangran. De este modo, los de Catalina de Siena (1347-1380) no sangraron nunca. Rita de Cascia (1381?-1447) tiene una herida en la frente, causada por una espina de la corona de Cristo recibida en el momento en que asistía en estado de éxtasis a una prédica en la iglesia franciscana de su ciudad; y, el 28 de agosto de 1812, en Westfalia, una cruz ensangrentada marca el pecho de Ana Catalina Emmerich, conocida por sus éxtasis y sus predicciones.
En el siglo XX. Un caso más reciente fue popularizado por el académico católico Jean Guitton: paralítica y al borde de la ceguera, alimentándose sólo de la hostia de la comunión, dictando textos de una gran riqueza espiritual y teológica, Marta Robin (1902- 1971), hija de campesinos del departamento de la Drôme, en Francia, revive en su carne la Pasión de Cristo cada viernes, a partir de 1930, experimentando entonces una ”paz y una alegría humanamente incomprensibles”. Por cierto, la simulación o la histeria pueden ser invocadas, sin embargo la prudencia de la misma Iglesia y el control al que somete a los estigmatizados hacen que el misterio permanezca.

El Diluvio, Un Relato de Valor Universal



Los sumerios, europeos, africanos, chinos, australianos, sudamericanos, indios y los habitantes de Oceanía tienen en común el mito de un diluvio que habría devastado el planeta muchos milenios antes de Cristo. Las similitudes entre los relatos son asombrosas, y todos parecen estar construidos sobre un mismo guión.
Los capítulos 6, 7, y 8 del Génesis, en el Antiguo Testamento, relatan la historia del Diluvio: Dios quiso suprimir el mal que había invadido la Tierra y decidió aniquilar a la humanidad corrompida. Un solo hombre merecía salvarse, Noé. Dios se dirigió a él y le ordenó construir un arca para resguardar a su familia junto con una pareja de cada especie animal. Cuando el arca estuvo terminada, copiosas lluvias cayeron y sumergieron al mundo. Noé y los suyos fueron empujados durante meses de un lado a otro por la tempestad. Finalmente, cesaron las lluvias y Noé soltó una paloma que regresó con una rama de olivo: la vegetación había brotado nuevamente sobre la tierra, las aguas bajaron y depositaron a Noé y a los suyos en la cima del monte Ararat, desde donde repoblaron la Tierra.
Este relato, fusión de dos textos de los siglos VIII y VI antes de Cristo, tiene orígenes sumerios y babilónicos, En la versión sumeria de "nuestro" Diluvio, Noé se llama Ziusudra. El relato posterior de los babilonios se encuentra en tablillas que describen la epopeya de Gilgamesh; en ella, Noé se llama Uta-Nafishtim.

El relato bíblico
Y Yahvé cerró la puerta del Arca detrás de Noe. El diluvio cayó por espacio de cuarenta días sobre la tierra. Crecieron, pues las aguas y elevaron el Área muy alto sobre la tierra. Las aguas crecieron mucho sobre la tierra, mientras tanto el Arca flotaba sobre las aguas. Subió el nivel de las aguas y crecieron mucho, muchísimo, sobre la tierra y quedaron cubiertos los montes más altos que hay debajo del cielo. Quince metros por encima subió el nivel de las aguas, quedando cubiertos los montes. Murió todo ser mortal que se mueve sobre la tierra; aves, bestias, animales. Y toda la humanidad. Todo ser humano que existía sobre la tierra, murió. Así perecieron todos los vivientes que había sobre la tierra, desde el hombre hasta los animales, los reptiles y las aves del cielo. Todos fueron lanzados de la superficie de la tierra. Sólo sobrevivieron Noé y los que estaban con él en el arca. Las aguas inundaron la tierra por espacio de ciento cincuenta días. (Génesis, VII,17)

El Diluvio en el mundo
Numerosos mitos indios relatan este mismo hecho. Así, podemos encontrarlo en libros sagrados, como el Stapatha Brahamana, el Bhagavata Pura, y, por supuesto, en el Mahabharata. Según estas versiones, Mano (o Satyaavrta) es avisado por Vishnú, quien ha tomado la forma de un pez, de la inminente venida de un diluvio. Siguiendo los consejos del dios, el asceta construye un barco para acoger a las especies que viven en la superficie de la Tierra: después de la recogida de las aguas encalla sobre una montaña. En algunas versiones, el asceta deja ir un pájaro que regresa con una rama en el pico.
En total, trece relatos diferentes del Diluvio por cubrir al mundo entero. En siete relatos nacidos en América Central y dieciséis en América del Norte, lluvias e inundaciones son responsables de la catástrofe. Finalmente, en los relatos chinos, el malvado dios Kong-Kong derriba con su cabeza una de las columnas que sostienen el cielo, perforando la bóveda celeste y dejando pasar trombas de agua que ahogan toda vida.

Los vestigios del Diluvio
En 1929, luego de excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el emplazamiento de la antigua ciudad sumeria de Ur, el Dr. Wooley descubrió una capa arcillosa de más de dos metros de espesor. Los análisis mostraron que se trataba de sedimentos dejados por las aguas. Además, bajo la capa de arcilla aparecen vestigios de una civilización aún más antigua.

¿Acaso este paréntesis en la historia fue ocasionado por la llegada de una gran cantidad de agua? El espesor de la capa arcillosa permite, en efecto, presumir que se trataba de una inundación poco común. En Nínive, Babilonia. Shuruppak, Uruk, Kish, Tello y Fara, otras excavaciones han encontrado la misma capa sedimentaria. ¿Constituye esto una prueba de la veracidad del Diluvio bíblico?
La dificultad radica en que las técnicas de datación utilizadas parecen indicar que estos depósitos, y por lo tanto las inundaciones, no corresponden todos a la misma época.
Luego, según el lugar geográfico, no habría habido uno sino varios diluvios. La geofísica corrobora esta hipótesis: un diluvio que hubiera sumergido a todo el planeta parece improbable, pero la existencia de un periodo agitado durante el cual se produjeron fenómenos meteorológicos de inusitada violencia parece ser posible. Los sedimentos descubiertos corresponden a crecidas excepcionales de los ríos de Mesopotamia.
Se plantea entonces el problema del origen de este cataclismo. Algunos piensan que el balanceo de la Tierra sobre su eje habría provocado que los océanos sumergieran a las tierras. Para otros, un mar situado en el centro de Asia se habría vaciado debido a un gigantesco terremoto, inundando las regiones aledañas.
La hipótesis más verosímil es la de un Diluvio que duró varios siglos, que correspondería al recalentamiento ocurrido a fines de la última glaciación entre 10,000 y 5.000 años antes de Cristo. El derretimiento de los hielos habría producido neblinas y lluvias extraordinarias. En todo caso, aunque estamos seguros que el Diluvio se basa en un hecho real, no podemos decir con certeza cuándo, de qué manera y por qué se produjo.

Los aventureros del arca
Desde hace más de dos mil años, los hombres buscan el arca de Noé. El primer relato de una ascensión al monte Ararat (situado en Anatolia, en la actual Turquía), se remonta al año 330 después de Cristo y pertenece a la tradición ortodoxa. Llegado a media altura, el patriarca Jacobo recibe de un ángel los fragmentos de la nave sagrada. Los viajeros se suceden uno tras otro; el flamenco Guillermo de Ruysbroek en 1254, el veneciano Marco Polo en 1273, el provenzal Pitton de Tournefort en 1701. Pero ninguno de ellos llega a la cima del monte ni encuentra huellas del arca.
El Ararat fue vencido en el siglo XIX. En 1829, G. F. Parrot lleva una expedición a la cima, aunque sin descubrir nada nuevo. Diez años más tarde, unos obreros turcos encargados de edificar barreras en la montaña afirman haber encontrado un navío muy antiguo que emergía de un glaciar, pero no pueden entregar ninguna prueba. En la segunda mitad del siglo XIX, no menos de ocho expediciones llegaron a la cima del monte Ararat, pero ninguna logró traer un testimonio serio sobre el arca. En agosto de 1952, los alpinistas franceses Navarra y De Riquer avistaron una forma extraña aprisionada en un glaciar. Sin pruebas, no se atrevieron a anunciar su descubrimiento. Al año siguiente, Navarra partió nuevamente hacia el Ararat y logró filmar la “forma” bajo el hielo, pero las condiciones meteorológicas le obligan a acortar su exploración. Insatisfecho, debe esperar hasta 1955 para preparar una tercera expedición. Esta vez tuvo suerte. Navarra logra soltar una parte de la estructura, construida en madera, y recupera un trozo de viga. Los análisis muestran que se trata de un trozo de encina desbastada de una antigüedad de más de cinco mil años. Navarra está convencido de haber encontrado el arca de Noé. Sin embargo, la presencia de un navío a esta altura es científicamente imposible. En efecto, el planeta Tierra no posee suficiente cantidad de agua para elevar el nivel del mar a 4.500 metros, Independientemente de la veracidad de un diluvio, en ningún caso las aguas descendientes habrían podido depositar un barco a esa altura. De todos modos, es innegable que una gigantesca construcción humana hecha de madera descansa bajo un glaciar en el monte Ararat, constituyendo un nuevo enigma para los arqueólogos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Los Misteriosos Dogones ,Unos africanos que conocen los secretos del cielo



Sobre los acantilados de la reseca meseta de Bandiagara, en Mali, viven los dogones, un pueblo que habría sido como tantos otros si no hubiese poseído extrañas nociones de astronomía.
Vertidos de quién sabe dónde, los dogones aparecieron en los alrededores del siglo XIV en la meseta que ocupan hasta hoy. A partir de 1931, el antropólogo francés Marcel Griaule, secundado por la etnóloga Germaine Dieterlen, comenzó a investigar su cultura.

Mitos africanos sobre el origen celeste del hombre Los dogones no son el único pueblo africano en creer que la humanidad tiene un origen celeste. En casi todos los pueblos de ese continente, los dioses que se veneran se confunden con los antepasados de las tribus, a menos que sean de los elementos naturales, también divinizados, que han nacido los héroes fundadores de tas diferentes tribus.
Los masais de Kenia: los dioses engendraron en el cielo un pueblo inmortal y de piel clara, algunos de cuyos miembros descendieron a instalarse sobre la Tierra.
Los asantis de Gana: siete seres humanos, creados por Dios, bajaron a la Tierra por una cadena y dieran origen a la humanidad antes de regresar a vivir en el cielo.
Los zibas de Tanzania: Rugaba, su principal dios, vive en un lejano lugar en el cosmos. Está rodeado por seres fantasmales y tuvo que hacer un largo viaje a través de las tinieblas antes de llegar a la Tierra para crear al primer hombre.
Los bembas de Zambia: el dios Kabézya bajó a la Tierra, que sólo era un desierto cubierto de barro, para ordenar las aguas y crear allí a los animales, las plantas y a la primera pareja humana.
Los pendes del Congo: después de haber hecho el universo, el dios Mawézé tomó una esposa y engendró él mismo a todos los pueblos de la Tierra. Luego regresó al cielo llevando a algunos hombres con él, los que volvieron después trayendo consigo el fuego.
Los ibos de Nigeria: los dos primeros reyes de ese pueblo bajaron del cielo y se establecieron al principio sobre un gigantesco nido de termitas para luego ampliar progresivamente su reino.
Los zulúes de África del Sur: cada tribu de raza pura cree que sus antepasados descienden de unos seres celestiales.

Los compañeros de Sirio
Los dos franceses se vieron de pronto sorprendidos por la riqueza de la cosmogonía dogona, de la que encontraron algunos de sus elementos principales en otras tres tribus de la región: los bambaras, los bozos y los miniankas. Para los dogones, las estrellas fueron creadas por el dios Amma al lanzar al cosmos bolitas de tierra. Luego, de la misma manera, formó la Tierra a partir de un bloque de arcilla y creó el Sol y la Luna al fabricar dos vasijas de barro blancas. Se unió carnalmente con la Tierra y de ella tuvo a Nommo, varón y hembra al mismo tiempo, que procreó ocho hijos de los que descienden cada una de las ocho tribus dogonas.
Cada cincuenta años, los dogones organizan una gran fiesta llamada Sigui, destinada a regenerar al mundo, para esa ocasión, fabrican máscaras que guardan después. Estas máscaras constituirían una especie de archivos para su pueblo. En 1946, Griaule y Dieterlen fueron iniciados por un sacerdote, quien les fue descubriendo poco a poco la visión total que los dogones tenían sobre el universo. Y de esta forma descubrieron algunos extraños misterios, siendo el más curioso de ellos el relacionado con la fiesta de Sigui.

La periodicidad de esta fiesta está determinada por las supuestas rotaciones de una estrella muy pesada, invisible a los hombres y con una gran masa, que completaba una revolución en torno a Sirio cada cincuenta años, siendo Sirio el astro más brillante de todo el firmamento.
Los dogones llaman Po Tolo a esta estrella invisible. Sin embargo, la existencia de esta compañera de Sirio, invisible desde la Tierra y llamada desde su descubrimiento Sirio II, recién fue confirmada en 1862 por el norteamericano Alvan Clarke a partir de cálculos efectuados en 1844 por el astrónomo alemán Bessel. Y Sirio B gira en tomo a Sirio en una órbita de alrededor de 51 años. Se sabe hoy que esta estrella es pequeña, pero que tiene una masa extraordinariamente grande, al igual que en la cosmogonía doguna: es lo que se llama una enana blanca, pero la cosmogonía dogona supone también que existe una tercera estrella llamada Emma Ya, mucho más liviana que Po Tolo y que gira, en el mismo sentido que ella, sobre una órbita mucho mayor.
En torno a esta tercera estrella gravitaría el planeta del que provendría Nommo, el gran ancestro. Ahora bien, hoy día algunos astrónomos piensan que, efectivamente, podría existir un segundo compañero de Sirio, bautizado hipotéticamente Sirio C...

Cómo explicar lo inexplicable
Los dos científicos franceses se dedicaron a describir los mitos dogones sin abordar el espinudo problema acerca de su origen. El norteamericano Roberto Temple, miembro de la Real Sociedad Astronómica inglesa, no tuvo esos escrúpulos.
En un libro publicado en 1976 titulado El misterio de Sirio, explicó que unos extraterrestres venidos de Sirio, o del supuesto planeta que gravita en torno a Emma Ya, entregaron a los antepasados de los habitantes de los acantilados de la meseta de Bandiagara sus conocimientos sobre el universo. Los mitos dogones actuales conservan, por lo demás, el recuerdo de un "arca venida del cielo"... Aunque esta explicación es inaceptable, desgraciadamente no ha podido ser reemplazada por una hipótesis racional.
Algunos occidentales piensan que los dogones elaboraron su sistema cósmico, que incluye, además, algunos conocimientos precisos sobre la galaxia, Júpiter, Saturno y la luna al tomar contacto con la civilización europea durante la colonización francesa. Nuevamente, esta teoría es indefendible si se toma en cuenta la antigüedad de algunos de los mitos. Más sutilmente, el canadiense Miguel Ovenden postuló en los años 70 que los dogones habrían tenido contacto durante el siglo XVII con la universidad musulmana de Tombuctú, depositaria de los conocimientos de los antiguos griegos, egipcios y sumerios. Pero esta pista sólo traslada el problema un poco más atrás, puesto que supone que los sabios de la Antigüedad tenían conocimientos sorprendentes de astronomía. Si alguna vez se llega a probar la existencia de Sirio C, el problema acerca del origen de estos conocimientos sería aún más desconcertante.

Los dogones, Sirio y los egipcios
Tanto para el norteamericano Roberto Temple como para el canadiense Miguel Ovenden, los conocimientos de los dogones se remontarían a la Antigüedad y especialmente al Egipto antiguo. Pero, para el primero, los testimonios serian los que habían revelado a los egipcios los misterios de Sirio... la "prueba" que entrega este autor que existiría un lazo entre la cosmogonía dogona y los mitos egipcios estaría en que ambos llaman "estrella ojo" a la estrella Po Tolo (Sirio B) aunque este nombre no es utilizado por los dogones sino por una tribu vecina. Ahora bien, Osiris, que acompaña a Isis es representado en los jeroglíficos como un ojo. Por otra parte, se le describe con la piel oscura o negra, metáfora que podría atribuirse a la invisibilidad de la estrella. Roberto Temple dedujo de todo esto que Osiris y Po Tolo son el mismo, así como lo son Sirio e Isis... Ciertamente, el origen y la historia de la difusión de los mitos pueden reservar algunas sorpresas, pera esta explicación parece, por lo menos, un poco difícil de aceptar...

El Poltergeist de Enfield, Una casa atacada por un huésped invisible



Nacido de la combinación de dos antiguas palabras alemanas que significan espíritu golpeador, el término poltergeist se refiere a los fenómenos de fantasmas, a menudo destructores, que pueden encarnizarse contra un lugar o algunas personas.
Los poltergeists constituyen apenas un 7 a 8% de todas las manifestaciones llamadas "sico" y que se relacionan con la parasicología, pero tienen la ventaja de que pueden ser estudiados debido a su duración. Un caso reciente, ocurrido en Inglaterra, se ha transformado en un "clásico de este género" hasta el punto de que un investigador inglés, Guy Playfair, le ha consagrado un libro muy documentado titulado "Esta casa está encantada "

Testimonio de los policías
Entre los numerosos casos que debió investigar el comandante Tizané hubo algunos en que los policías mismos presenciaron las manifestaciones del tipo "espíritu golpeador”. A continuación se presenta un extracto de un sumario del 24 de noviembre de 1943. El policía Billoi declara que "...una caja metálica que estaba antes sobre la mesa, en medio de la habitación, salió lanzada a unos 50 centímetros de mis pies". También consta en la declaración que "el oficial Folope declaró haber visto claramente un zapato de mujer que desde la repisa en donde se encontraba, a unos dos metros y medio del suelo, cayó sobre la cama (...) también vio un cuchillo clavarse en el piso, bajo la mesa, unas tijeras de podar y un rollo pequeño de alambre, deslizarse y dar botes. Con anterioridad, el mismo policía había constatado que mientras la joven, A. G. estaba sentada en una silla, las cuatro patas de ésta y sus dos pies se levantaron juntos del suelo y la lanzaron fuera del asiento, como si unos enanos invisibles le hubieran quitado la silla".

Primeras manifestaciones de un huésped desconocido
En la ciudad inglesa de Enfield vivía en 1977 la familia Harper, formada por la madre, separada y sus cuatros hijos: Rosa, de 13 años, Janet, de 11, Pedro, de 10 y Jimmy, de 7. En la tarde del 30 de agosto, las camas de Pedro y de Janet, que dormían en la misma habitación, comenzaron a moverse. Al día siguiente en la tarde, la Sra. Harper vio cómo la cómoda de la habitación se movía, desplazándose unos cincuenta centímetros. Hizo venir a sus vecinos, quienes constataron que se escuchaban golpes misteriosos, y luego llamó a la policía. Pero ésta no pudo hacer nada. A la mañana siguiente, casi a la misma hora, los juguetes de los niños fueron arrojados por una mano invisible. Los vecinos llamaron a la prensa y los redactores del diario Daily Mirror se pusieron en contacto con la Sociedad de Investigación Síquica, la que envió a uno de sus miembros, Mauricio Grosse, un renombrado ingeniero consultor.
Unos días más tarde, Guy Playfair llegó a Enfield para ayudar a Grosse. Los lanzamientos y las caídas de objetos prosiguieron en presencia de ellos, a la casa llegó también una mujer médium y, durante un trance, afirmó que el encarnamiento se había centrado en la pequeña Janet y que muchas "entidades" enviaban su energía a las auras de Janet y de su madre. Esta médium las "curó" y las manifestaciones cesaron entonces casi totalmente durante varias semanas.

El caso se complica
A fines de octubre, todo volvió a comenzar esta vez con mayor violencia. Los muebles cambiaban de lugar, los cobertores de las camas eran arrancados, pozas de agua, incluso una con el contorno de una figura humana, aparecieron en el suelo de la cocina, una rejilla de chimenea cayó sobre la almohada de Jimmy, muy cerca de su cabeza, un radiador de gas fue arrancado de un muro.
Grosse y Playfair trataron, por medio de un sistema de ruidos, de comunicarse con la "entidad", que dijo haber vivido durante 30 años en la casa y luego se puso a decir cosas sin ningún sentido.
Más tarde, los niños vieron siluetas y sombras en la casa. Frente a numerosos testigos, la "entidad" zarandeó un poco a las dos niñitas y dejó un mensaje diciendo que rehusaba partir. Pensando que el poltergeist podría ser obra de Rosa y de Janet, la Sociedad de investigación Síquica envió esta vez un equipo de investigadores al lugar de los hechos, pero no lograron encontrar ningún indicio de fraude, de hecho, quedó claro que todo giraba en torno a Janet. Esta presentaba, cada vez más, señales de "posesión" tales como convulsiones, trances, etc. En diciembre, el poltergeist agregó silbidos y ladridos a su panoplia y la entidad, por intermedio de una voz desencarnada, dijo llamarse Joe Watson. A continuación, cambió varias veces de voz y de identidad, insistiendo siempre sobre el hecho de que hablaba por una persona muerta. Sus intervenciones eran, por añadidura a menudo extremadamente groseras.
El poltergeist empezó a mostrar otros talentos y a atacar cada vez con mayor violencia a Janet, tratando de estrangularla con las cortinas y persiguiéndola con un cuchillo que flotaba por el aire, el lugar empezó a tener mal olor, dos incendios estallaron en unos cajones, los dos peces rojos fueron encontrados muertos en su pecera y aparecieron mensajes obscenos en los muros. Otro médium intervino, entonces, para "cuidar" las auras de toda la familia y la calma volvió por algunas semanas.

El fin de la pesadilla
Los encantamientos continuaron de una forma más "banal", con apariciones furtivas de distintos personajes, entre los cuales hubo un doble de Mauricio Grosse. Janet tuvo que quedarse unos días en el hospital y durante ese tiempo la actividad del poltergeist disminuyó considerablemente. En cuanto regresó, sintiéndose mucho mejor de salud, el fenómeno llegó a su fin. Un médium holandés llamado Grneling-Meyling puso fin, en forma definitiva, a las manifestaciones luego de realizar, según dijo, una intervención en el "plano astral". Finalmente, en el mes de abril de 1979, todo terminó.
Cualquiera sea la explicación que pudiera darse acerca de este famoso poltergeist, que registró más de 1.500 incidentes, cabe señalar que, cuando comenzó, existía una fuerte tensión como resultado del reciente divorcio de los padres y también debido a que las niñas se encontraban en una edad cercana a la pubertad, periodo de turbulencias mentales y físicas. La historia de este fenómeno demuestra que éste se presenta a menudo cuando existen estas situaciones.

Los poltergeists
Los primeros relatos precisos, susceptibles de relacionarse con un fenómeno de "poltergeist", se remontan a una fecha cercana al año mil, en Alemania, pero se sabe que el fenómeno era conocido en la Antigüedad. A partir de la Edad Media, la Iglesia ve en ello una manifestación diabólica y atribuye cada acción de tipo poltergeist a un demonio especial. Este punto de vista persiste hasta la aparición del espiritismo. En efecto, Allan Kardec, fundador del movimiento espiritista, ve en ellos a unos espíritus que han permanecido en un estado inferior y que no aceptan la idea de haber muerto. Esta teoría sigue siendo aceptada, puesto que no entra obligatoriamente en contradicción con la del "derroche" incontrolado de manifestaciones sicológicas en torno a adolescentes perturbados o a personas afectadas por distintas neurosis. En este caso se piensa, como lo hicieron los médiums que fueron a Enfield, que son las "victimas" las que, inconscientemente, atraen a los espíritus malintencionados. Por supuesto que los escépticos, como el mago de rnusic-hall norteamericano Jaime "el asombroso" Randi, no ven allí más que alucinaciones o mistificaciones. Randi parte del principio de que toda manifestación llamada "sico" es falsa desde el momento en que él puede reproducirla, raciocinio de rigor dudoso, pero que permite desenmascarar efectivamente algunas "actuaciones".