Atención Por Favor.

Ante todo nos dirigimos y agradecemos a todos por la ayuda que nos dan con este blog ya sean seguidores, oyentes del programa de radio y por sobre todo a todos aquellos propietarios de webs, blogs, libros y todos los lugares donde han obtenidos la información y nos han acercado a nuestro mail para que podamos publicarlas en este humilde blog, para que todas las semanas desde hace ya 7 años podamos compartir en dos emisiones las tantas historias, enigmas y misterios del universo que se van pasando de generación en generación y así reflejar esas viejas leyendas, historias, enigmas y misterios que de niños oímos mas de una vez y que nos asustaban en algunos casos como también en otras nos enseñaban a valorar y respetar esas narraciones.

Desde ya les agradezco a todos y pido disculpas si no se agrega la fuente por que muchos correos no la poseen y para no cometer errores no se agrega pero en este pequeño equipo estamos muy agradecidos para con todos. Muchísimas Gracias a todos en general por su valiosa información y por su cordial atención.

Equipo Infinito.



sábado, 29 de mayo de 2010

El Manuscrito Voynich


Mientras el mundo, por mucha secularización y desmitificación que haya sufrido los últimos 200 años, no deja de ser ese lugar donde lo insólito, es decir, lo interesante crece por doquiera fijemos la mirada, en las aulas siguen insistiendo en enseñarnos tanta cáscara vacía en medio de ese tedio infinito que nuestros escolares tan bien conocen.

Allá ellos. Nuestra pasión es otra, como decíamos: el mundo. El mundo es muy grande, lo sabemos. Son los acontecimientos y las cosas. Los hechos y la historia. Todo eso va de suyo en un objeto lunático, marciano y saturniano: el manuscrito Voynich. Porque otra realidad es posible.

Y es de locos. La primera referencia que poseemos, respecto a la cual podemos mostrarnos crédulos, es una carta de 1639. El remitente es un alquimista, señor Georgius Barschius, el destinatario un sapiencial jesuita, Athanasius Kircher. La carta viaja desde Praga, por entonces ciudad onírica, sobrenatural, mágica e inquietante, hasta Roma, concupiscible y carnal no menos que eterna y sagrada. Por lo tanto: ¿podría pintar mejor el prólogo de la condenada historia?

¿Cuál era el motivo de la epístola? Barschius consultaba a Kircher acerca de una obra inaudita, un manuscrito pluscuamexótico escrito en un idioma desconocido e ininteligible por mano anónima, bien jalonado con las típicas ilustraciones de algunos tratados tan queridos por la tradición alquímica: plantas, figuras, dibujos astronómicos, figuras astrológicas, diseños de una farmacopea, etc.

Ese manuscrito, en virtud de diversos avatares, acabó siendo comprado en un lote por el anticuario (profesión cuyos recursos escénicos la literatura y el cine ni siquiera han explotado por completo) Wilfrid Voynich. Décadas más tarde, el manuscrito pasó a ser propiedad de Universidad de Yale, donde se encuentra actualmente.

Ni que decir tiene que Kircher nunca llegó a descifrar la lengua del manuscrito. Ni Kircher ni las decenas de expertos que vinieron tras él, especialmente en el siglo XX donde se recurrió a simulaciones matemáticas y ecuaciones de gramática profunda en un intento estéril por saber qué decían aquellos pergaminos.

Tantos esfuerzos baldíos han acabado por empujar a algunos eruditos a declarar que el manuscrito Voynich no es más que una monumental broma que algún astuto mago del Renacimiento legó a la posteridad. Si así fuera, el recochineo podría alcanzar dimensiones mayestáticas. Porque las teorías dadas a lo largo de estos últimos siglos respecto al idioma, al autor y a las intenciones del autor han sido tan numerosas como bizarras.
Sin embargo, la mayoría de los analistas no se conforman con la teoría del fraude. De hecho, parece claro que el manuscrito, si no con la transcripción directa de una lengua natural, sí se corresponda con su cifrado. Aunque debe haber algo que se nos escapa. Porque si estuviésemos delante de un simple texto en clave los sesudos estudios de los técnicos ( no lo dudéis) habrían resulto la clave hace ya bastante tiempo. A no ser, claro, que el cifrado se fundamente en una lógica alienígena. Pero esto es ya, nos tememos, abonar el terreno de la ciencia ficción con nuevas semillas: las de nuestra imaginación.

La Muerte de Brandon Lee, El Hijo de Bruce Lee


No podía ser casualidad. Cuando finalmente se empezaba a cerrar un misterio aparecía otro. Así, entre dudas crecientes, murmullos inseguros y noticias supersticiosas, el 31 de marzo de 1993, moría Brandon Lee, con apenas 28 años. La casualidad quiso que fuera el hijo de Bruce Lee. La casualidad quiso que fuera, al igual que este, en el transcurso de su cuarta película. ¿La casualidad?

A veces las situaciones más comunes nos hacen sospechar y las más insólitas pasan desapercibidas. El trágico accidente levantó el polvo de las supersticiones que giraron, naturalmente después, alrededor de la trama de la película donde hechos aislados como un accidente que sufrió un integrante del equipo de filmación durante el rodaje empezaron a tener otro sentido.

Otra vez, cuando todavía costaba creer que Bruce muriera por naturaleza, volvía a correr la voz inquietante de una trama familiar oculta con la mafia china y los maestros de las artes marciales. ¿Casualidad o ajuste de cuentas?

En este caso vamos a limitarnos a los hechos. Se está filmando la película El Cuervo y en la escena de uno de los flashback de Eric Draven, el personaje que interpreta Brandon Lee, el villano Fun Boy, interpretado por el actor Michael Masse, le dispara a Brandon.

Para esta escena, Brandon recibe las indicaciones de caer de rodillas hacia delante para darle más realismo. Parece ser que al cargar el arma, un mágnum 44, se quedó dentro una bala verdadera de las que se habían usado en una escena anterior que no tenía riesgo, un terrible error. Cuando Masse dispara, Brandon cae hacia atrás, a pesar de las órdenes, con dificultad llega a gesticular “cut”, la escena se da por buena pero algo va mal. Brandon no se levanta.

La bala entró por su abdomen se alojó muy cerca de la columna. En el Hospital New Hanover Regional Medical Center de Carolina del Norte, luego de algunas horas y varias intervenciones de emergencia, Brandon finalmente muere.

La cinta de la escena real es destruida y Brandon es enterrado junto a Bruce en Lake View de Capitol Hill, en Seattle.

Su muerte terminó por levantar definitivamente el velo que fue cubriendo durante algunos años los crecientes cuestionamientos sobre la misteriosa muerte de su padre y echó más argumentos para su leyenda. Casualidad o no.

Bruce Lee y Su Misteriosa Muerte


Se creía invencible y la gente lo creyó también. Creó un estilo de lucha infalible fusionando todas las técnicas marciales y catapultó al cine oriental a la fama. Fue el gran luchador que derrotaba rivales en la calle y en el ring, que derrotaba la parálisis y combatía las migrañas más agudas. Curiosamente siempre se hace pública toda la vida de los grandes pero terminamos ignorando completamente las circunstancias en que mueren. Así pasó con Bruce Lee.

La información es siempre un arma de doble filo, por eso cuando Bruce murió, en 1973, las preguntas aumentaban a medida que la respuesta se demoraba.

Se decía que Bruce masticaba hojas de hachís para calmar los fuertes dolores de cabeza que padecía y que había muerto por una sobredosis, pero ¿quién se hubiese arriesgado a afirmar que semejante ídolo marcial consumiera, de algún modo, drogas? Y si esa información saliera a la luz ¿qué suerte correrían los herederos de su fortuna cuando quisieran cobrar su herencia y su millonaria indemnización por el seguro? El conocimiento es poder y así de poderosos eran los que conocían las causas de su muerte.

Se decía que Bruce se negaba a colaborar con la mafia china y que había sido asesinado por ese motivo por las Tríadas. Se decía también que los grandes maestros de artes marciales veían con malos ojos que se revelaran en sus películas los secretos de la disciplina y con mucho menos agrado que se les enseñara a los occidentales. Las especulaciones crecían y la verdad se iba tiñendo cada vez más de un misterio que no parecía ya poder ser descubierto.

La versión oficial tardó y por eso la gente siguió sin creer, Bruce habría tomado un medicamento que le habría causado una reacción alérgica y un edema cerebral que lo terminaría liquidando. Pero ya la verdad había sido manoseada y se habían perdido las huellas que podrían dar los únicos indicios fieles. ¿Qué había pasado realmente esa noche en que Bruce visitó a Betty Ting Pei para hablar de su póstuma película? Bruce se habría quejado del dolor de cabeza, Betty le habría dado una aspirina y después habría amanecido muerto. Resulta difícil creerlo hoy y también resultó difícil creerlo entonces.

Bruce Lee vivió treinta y dos años y treinta y dos años después de su muerte, una nueva versión fue revelada por un médico forense de Chicago. Según él, Bruce murió por un ataque de epilepsia que su corazón no pudo resistir y cuyos síntomas se habían manifestado antes. Los continuos esfuerzos de Bruce habían despertado las secuelas físicas del accidente que casi lo deja inmóvil.

Así moriría entonces un hombre y nacería una leyenda.

Los Manuscritos del Mar Muerto


Abril de 1947. En Qumrán, arisca zona cerca de las riberas del mar Muerto, un pastor beduino recogía su rebaño cuando descubrió una grieta entre las rocas: una cueva. Cuando, ya a la mañana siguiente, el pastor y sus primos decidieron adentrarse en penumbra no podían saber que estaban a punto de protagonizar uno de los grandes descubrimientos arqueológicos del siglo XX.

En aquella cueva había varios manuscritos que parecían muy antiguos. Durante los años siguientes se llevaron a cabo diferentes excavaciones. El fruto de tales trabajos son centenares de pergaminos escritos principalmente en hebreo y arameo, aunque también en griego, entre el III a.C y el año 68. ¿Quiénes habían sido los autores?¿A qué se debe la enorme expectativa creada en derredor suyo?

A principios del primer siglo de nuestra era, digamos en el año 0, las tres grandes sectas, o si se prefiere los tres grandes grupos, o comunidades, entre los judíos eran: los saduceos, los fariseos y los esenios. Un cuarto grupo, el de los celotas, solamente cristalizará consistentemente hasta algunos años después de la muerte de Jesús.

Nuestra atención recae en el tercer grupo. Los esenios formaban una pequeña comunidad de judíos piadosos, un grupo cerrado y fanático, que consideraban impuro el culto del Templo y se creían aliento del verdadero Israel y depositarios últimos de la Alianza en un medio social que veían cada vez más paganizado.

Pues bien, una fracción de esenios consideró oportuno separarse de la matriz palestina y, dirigidos por el Maestro Justo, emigrar al desierto, a Qumrán, en espera piadosa de la próxima llegada de Dios.
Este subgrupo de esenios, como se ve, ya se inscribe, bastante prematuramente, en ese espíritu apocalíptico que recorría la Palestina de hace 2000 de la mano de mesías itinerantes, tal como podría haberlo sido el propio Jesús.

Los manuscritos del mar Muerto se clasifican en bíblicos, apócrifos y sectarios. Su descubrimiento enseguida suscitó un interés mayúsculo. Unos textos de una secta judía de hace más de dos mil años, algunas de cuyas prácticas parecían guardar cierto paralelismos con los primeros grupúsculos cristianos, ¿no revelarían los secretos ocultos del mismo Jesús y, por extensión, del cristianismo?

En este punto, las consecuencias del descubrimiento de los pergaminos de Qumrán se bifurcan en los dos niveles de textos hallados. Respecto al canon bíblico, los manuscritos se muestran muy similares a la versión actual del Antiguo Testamento, basada en la traducción griega de los Setenta.

Por otra parte, en los textos sectarios se encuentran prácticas y expresiones que recuerdan a las de un cristianismo primitivo e incluso algunos investigadores ven una influencia esenia en el evangelio de Juan. Así las cosas, ¿fue Jesús un esenio?

viernes, 28 de mayo de 2010

Mary Celeste, El Barco Misterioso


Allá por el año 1861 se terminó de construir en un muelle escocés un barco, bergantín para más señas por contar con velas cuadradas en sus dos mástiles, al que se bautizó como Amazon.

Pero se ve que nació ya con mal pie, (o mal ancla, según se mire), porque sufrió varios accidentes, de poco calibre eso si, en poco tiempo y cambió de propietario, (el primero murió antes de hacerse en él a la mar y el segundo durante la primera travesía), y de nombre, varias veces.

En 1972, bajo el nombre de Mary Celeste, emprendió la travesía desde Nueva York hasta Génova con unos 1.700 barriles de alcohol como cargamento en sus bodegas. Esto ocurría el 7 de noviembre…

Casi un mes después, el 5 de diciembre, desde el Dei Gratia lo avistaron navegando en solitario por el océano Atlántico, cerca de la isla de Madeira, sin ni un solo miembro de la tripulación a bordo, y se acercaron. Cuando por fin se consiguió acceder a él se comprobó que nadie lo dirigía, pero, eso si, lo que transportaba y estaba en su sitio, no había sido tocado por nadie. Lo único que faltaba era un bote salvavidas, el cuaderno de bitácora y algunos instrumentos de navegación. Pero sí que estaba la ropa en los armarios y el diario del capitán en su camarote, siendo la última página escrita el día 24 de noviembre. Todo estaba ordenado y un silencio inquietante lo envolvía todo.

Se descartó entonces la hipótesis de que hubiera sido asaltado por piratas. Ahora bien, ¿qué otra cosa podía haber ocurrido?, ¿qué había llevado a la tripulación y acompañantes a huir a mar abierto y dejar atrás el barco?.

El Mary Celeste fue remolcado hasta un puerto de Gibraltar y allí se investigó el caso, pero nunca se llegó a saber exactamente qué ocurrió. Entre las teorías que rondaron entre los investigadores está la de que el capitán, temiendo que el alcohol explotara en un momento determinado, decidiera abandonar la nave. Otra algo más macabra cuenta que puede ser que parte de la tripulación se emborrachara y asesinara no sólo al capitán, sino también a su mujer y su hija pequeña, (que viajaban también en el Mary Celeste), y después pretendieran huir de la justicia. Claro que también hubo quien defendió que todo pudo ser por culpa de algún gigantesco monstruo marino.

Los años pasaron y el Mary Celeste, (de nuevo cambiando de dueño cada cierto tiempo), terminó siendo estrellado contra un arrecife de coral en la isla de Haití. Su dueño de ese momento pretendía cobrar el seguro correspondiente y declaró que llevaba un cargamento muy valioso que había perdido con el naufragio. Pero el Mary Celeste, quizás intentando no tener un final tan poco digno después de haber sido el centro de todas las miradas, no se hundió por completo y se pudo comprobar que sólo llevaba en las bodegas comida para gatos y botas de goma, declarándose la actuación del último dueño como intento claro de fraude.
En el año 2001 se encontraron los restos del misterioso Mary Celeste entre los bellos arrecifes de coral.

El Runa-uturunco, El Hombre-Tigre


El Runa-uturunco es el hombre-tigre. Vive en la región del noroeste de la Argentina donde acecha a los descuidados y hasta se los come.

Se trata de un paisano que a las noches se convierte en león del monte o en puma y sale por los campos para saciar su hambre. Durante el día no suelen manifestar sus características animales, e incluso puede llegar a ser un hombre amable y conversador, aunque se cuenta la historia del indio Pascual, que vivía alejado del pueblo, que era hosco y seco, y que sabían que durante las noches se transformaba en el Runa-uturunco.

La única marca de un hombre-tigre en su estado humano, y que sirve para distinguirlos e identificarlos, es que llevan siempre consigo un pedazo de piel colgando en su cuello como si fuera un escapulario. Al momento de convertirse, se revuelcan sobre el mismo y así pasan a ser tigres.

Como animales suelen ser violentos y salvajes. Se alimentan de los animales de las granjas o del monte, aunque su comida favorita son los hombres que encuentran desarmados por el campo. A diferencia del animal puro, el Runa-uturunco posee una garra de cinco dedos, como los humanos, por lo que se lo puede identificar por este detalle. También se pueden seguir sus huellas y descubrir como estas van cambiando poco a poco de huellas animales a pisadas de hombre.

Si bien es un ser mítico y fuerte, no es menos vulnerable a las balas como cualquiera. Por lo que se han sabido de casos de Runas-uturuncos que han sido atrapados por los paisanos y dados por muertos. Incluso, en la historia del indio Pascual, contada por los años sesenta, a este lo mata un peón de estancia lanzándole piedras a la cabeza, estando éste dormido y en su forma animal. A medida que golpeaba su cráneo, este se iba transformando en hombre…

El nombre Runa-uturunco proviene del quechua y significa literalmente hombre-tigre, también hombre-puma. Su hábitat es la región del noroeste argentino, más específicamente la región del Chaco. También se cuenta de un ser parecido, que vive en el litoral y que sería pariente de este.

Leyenda del hombre pez de Liérganes


La leyenda del hombre pez de Liérganes es sin dudas una de las más interesantes de toda la historia española. La misma comienza en el año 1658, precisamente un 22 de octubre, fecha en la cual nacía en el pueblo de Liérganes (Santander) un niño a quien su madre lo llamó Francisco de la Vega Casar. La leyenda cuenta que Francisco mostraba mucho interés por la pesca desde pequeño, arte que le había enseñado su padre así como también amaba nadar en las aguas del río, ya sea en invierno o verano.

Una vez llegado la adolescencia, Francisco es llevado a Bilbao para aprender el oficio de carpintero debido a que su padre había fallecido y el necesitaba una salida laboral para ayudar a su familia. En el año 1764 Francisco, acompañado de dos amigos, decide ir a disfrutar de las aguas de un río cercano a su hogar. Se sumergieron en las aguas durante largo tiempo hasta que en un momento los amigos de Francisco se dan cuenta que éste se estaba alejando demasiado de la orilla. Lo buscaron durante largas horas, pero el joven no aparecía. Los amigos pensaron que se había ahogado victima de algún remolino del río.

Los jóvenes corrieron hasta el taller del carpintero a avisar a éste de la desaparición de Francisco y luego de reunir un equipo de búsqueda, los resultados fueron en vano: Francisco había desaparecido en las aguas del río.

Pero la historia de Francisco de la Vega Casar no tendría fin: en verano de 1679 un grupo de pescadores emprendieron su tarea en las aguas del río donde el joven había desaparecido misteriosamente. Luego de un rato se percataron de un pez muy grande que a lo lejos daba vueltas por el aire.

Sorprendidos por la magnificencia de los saltos y el tamaño del pez, deciden pescarlo para ver de qué tipo de animal se trataba. Ese día la pesca del gigante fue en vano. Al día siguiente, los pescadores emprendieron otra vez la pesca tratando de esta vez sí salirse con la suya. Luego de unos minutos lograron atraparlo con una enorme red y decidieron trasladarlo hasta el muelle más cercano para indagar sobre el mismo.

Y es aquí en donde la leyenda toma vida: luego de desenredar al animal de la red, se quedaron atónitos al ver que no retrataba de un animal acuático sino de un ser humano de gran estatura, tez pálida y cabello muy rojo: era un ser humano deformado con escamas de pez y manos con forma de palma de pato. Inmediatamente lo durmieron con un tranquilizante y decidieron trasladarlo hasta un convento cercano al río.

Los monjes del convento aseguraban que estaba poseído por el diablo. Luego de varios ritos de exorcización, lograron que el pez-hombre pronunciara una palabra: “Liérganes”. Uno de los monjes advirtió inmediatamente que esa palabra se refería al pueblo de Santander. Un rato más tarde enviaron un emisario del convento al pueblo de Santander para avisar sobre el episodio y un día más tarde llevaron a Francisco a la casa de su madre, lugar en el cual el joven- pez no demostraba interés alguno.

Pasaban los días y Francisco no emitía palabra alguna. Apenas se alimentaba y dormía casi todo el día.

En febrero de 1687 la historia cambió su rumbo: la madre de Francisco escuchó un ruido fuerte proveniente del jardín, una especie de alarido tal como el que emite un animal herido. Al salir al exterior vio a Francisco correr hacía el río, sumergiéndose en pocos segundos sin dejar tiempo a que lo detengan. Desde aquella vez nadie ha vuelto a saber nada de él.

El río al cual nos hemos referido es el famoso río Miera. Hoy en día son cientos de personas las que asisten curiosamente a buscar algún rastro del hombre pez de Liérganes. Sin embargo, nada se sabe hasta hoy de él.